Ataque en Palermo. El agresor es sometido a un nuevo peritaje psiquiátrico y psicológico

Gabriel Di Nicola
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Para determinar si Sebastián Villarreal, el árbitro de fútbol y actor de comedia musical que con un cuchillo atacó a su profesora de baile, Julieta Antón, e hirió también a la dueña de una escuela de danza de Palermo, Sofía Bovino, es sometido hoy a un nuevo peritaje psiquiátrico y psicológico para determinar si comprendió la criminalidad de sus actos.

Fuentes judiciales explicaron a LA NACION que el fiscalpenal, contravencional y de faltas porteño Miguel Kessler, que hasta el momento está a cargo de la investigación, resolvió solicitarlo luego de que un informe interdisciplinario hecho por el equipo de Salud Mental del hospital Tornú -donde Villarreal, de 30 años, está internado en calidad de detenido- afirmara que el agresor sufre un trastorno psicótico crónico y sugiriera una internación involuntaria en un centro de salud especializado hasta "hacer cesar su peligrosidad para sí o para terceros".

El momento del arresto del atacante en la escuela de danzasEl momento de la detención del agresor

Según pudo saber LA NACION, esta mañana Villarreal fue traslado a la Dirección de Medicina Forense (DMF), que depende del Consejo de la Magistratura porteño, donde será sometido al peritaje psiquiátrico y psicológico.

Ayer, el fiscal Kessler le imputó el delito de femicidio en grado de tentativa reiterado, que tiene prevista una pena de entre 10 y 15 años de cárcel.

Con esta imputación, el expediente debería pasar al fuero en lo Criminal y Correccional nacional. El homicidio calificado es uno de los delitos que aún no fue transferido de la incumbencia de la Justicia nacional a la porteña.

Antes de declinar la competencia, el fiscal Kessler ordenó el peritaje psicológico y psiquiátrico para determinar si el imputado es imputable o inimputable, es decir, si por su estado de salud comprende la criminalidad de sus actos.

Ayer, en el informe interdisciplinario entregado al fiscal Kessler se explicó que Villarreal dijo que "escuchaba voces", cuestión que una médica psiquiatra definió como alucinaciones auditivas de comando y visuales, de las cuales "se defiende rezando, respirando y bailando".

Además, la especialista explicó que Villarreal, al momento del examen, negó una "ideación auto heteroagresiva", preguntó si podía "volver a casa y pedirle perdón a Juli" y afirmó que "quiere volver a tomar clases con ella". Se evalúa "un estado actual de riesgo de daño cierto e inminente para sí y para terceros", detalla el informe médico.

Esta mañana, Walter Villarreal, padre del acusado, dijo al canal de noticias C5N que sus hijos mellizos (Sebastián y Marcos) "tuvieron una muy mala vida en su niñez" porque la madre, que está internada desde hace más de 15 años en una institución neuropsiquiátrica, "les pegaba con objetos contundentes".