Ataque con misiles rusos deja al menos 21 personas muertas en Vinnytsia

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Al menos 21 civiles murieron y decenas resultaron heridos este 14 de julio tras un ataque con misiles de crucero rusos en la ciudad de Vinnytsia, en el centro de Ucrania. En momentos en que la guerra se acerca a su quinto mes, 45 naciones acordaron reunir evidencias de “crímenes de guerra” por parte de Rusia y prometieron 20 millones de euros para ayudar en las investigaciones de la Corte Penal Internacional.

Es uno de los ataques más mortíferos contra un objetivo civil desde que Rusia invadió a Ucrania el pasado 24 de febrero.

Un espeso humo negro cubrió un edificio de Vinnytsia, en el centro de Ucrania, luego de ser impactado por tres misiles de crucero Kalibr. Los artefactos fueron lanzados desde un submarino en el Mar Negro hasta alcanzar la localidad ubicada a unos a 268 kilómetros al suroeste de Kiev, la capital, según especificaron informes de la Policía local.

Al menos 21 personas murieron y alrededor de 100 resultaron heridas. Tres niños están entre las víctimas mortales, confirmaron las autoridades.

Sin embargo, la cifra de fallecidos podría aumentar debido a que el Servicio de Emergencia ucraniano indicó que al menos 42 civiles más se encuentran desaparecidos.

Las imágenes difundidas por los medios locales mostraron un coche de un bebé volcado en el pavimento, con un cuerpo cubierto a su lado, así como los restos de autos quemados y escombros humeantes que yacían en la calle.

Aunque los misiles impactaron contra un edificio de oficinas, también dañaron varias edificaciones residenciales cercanas y causaron un incendio que se propagó a decenas de autos en un estacionamiento.

El presidente Volodímir Zelenski calificó lo ocurrido como un “acto de terrorismo” por parte de las tropas de Moscú, al señalar que fue una agresión deliberada contra civiles en lugares sin valor militar.

“Todos los días Rusia está destruyendo a la población civil, matando a niños ucranianos, dirigiendo misiles a objetivos civiles, donde no hay objetivos militares. ¿Qué es sino un acto abierto de terrorismo?”, destacó Zelenski en un mesaje difundido en Telegram.

Rusia no ha confirmado oficialmente la nueva agresión. No obstante, la directora de 'RT', la cadena de televisión rusa controlada por el Kremlin, Margarita Simonyan, aseguró que oficiales militares de su país le informaron que un edificio en Vinnytsia fue atacado debido a que albergaba "nazis" ucranianos.

La viceministra de Defensa de Ucrania, Hanna Malyar, en una sesión informativa en Kiev, describió el ataque como "una prueba más de genocidio" y el ministro de Relaciones Exteriores, Dmytro Kuleba, acusó a Moscú de cometer "otro crimen de guerra".

Desde que el presidente Vladimir Putin lanzó la guerra contra su exaliado en la desaparecida Unión Soviética, el Kremlin ha justificado sus acciones al afirmar que busca “desmilitarizar” y “desnazificar” a Ucrania. Al mismo tiempo niega atacar a civiles, aunque los informes de sobrevivientes, organizaciones de derechos humanos como la ONU y Amnistía Internacional relatan lo contrario. Kiev y sus aliados ratifican que se trata de un conflicto no provocado.

El asalto en Vinnytsia se registró un día después de que el Ejército ucraniano afirmara que 13 militares rusos, 12 oficiales y un general, murieron en un ataque con cohetes ucranianos, el cual tuvo como objetivo un puesto de comando estratégico en el aeropuerto de Chornobaivka, ocupado por las tropas rusas, cerca de la ciudad portuaria de Jerson, en el sur de Ucrania.

45 países se comprometen a reunir pruebas de “crímenes de guerra” por parte de Rusia

El ataque en Vinnytsia ocurrió en momentos en que funcionarios gubernamentales de 45 países se reunían en La Haya, sede de la Corte Penal Internacional (CPI), para discutir la coordinación de investigaciones y enjuiciamientos por posibles crímenes de guerra cometidos por Rusia en Ucrania.

Entre los países que firmaron una declaración de compromiso en esa dirección se encuentran Estados Unidos, Reino Unido, Canadá, México, Australia y Países Bajos.

Los pasos que tomarán incluyen crear un grupo paraguas para evitar la duplicación de investigaciones, capacitar a los fiscales ucranianos y expandir el número de equipos forenses que operan en Ucrania.

Asimismo, las naciones firmantes prometieron 20 millones de euros para ayudar en las indagaciones la CPI, así como a la oficina del fiscal general en Ucrania y los esfuerzos de apoyo de las Naciones Unidas.

El ministro neerlandés de Relaciones Exteriores, Wopke Hoekstra, sostuvo que los distintos gobiernos están impactados con las imágenes de "civiles inocentes asesinados con las manos atadas a la espalda, mujeres y hombres violados y, a veces, miembros de la familia obligados a mirar eso".

Además, Hoekstra indicó que su país consideraría establecer un tribunal internacional de crímenes de guerra en Ucrania, en parte porque ni Kiev ni Moscú son miembros de la CPI.

"Tenemos que llenar un vacío y la CPI aquí no tiene las jurisdicciones, así que puedo imaginar que sí consideraremos crear un tribunal de este tipo”, dijo.

Desde el inicio de la invasión, las fuerzas rusas han bombardeado ciudades ucranianas hasta dejarlas en ruinas y han dejado cadáveres en las calles de los pueblos y aldeas que ocupaban. Ucrania sostiene que miles de civiles han muerto. Moscú niega su responsabilidad.

Alrededor de 23.000 investigaciones por posibles crímenes de guerra están abiertas.

Con Reuters, AP y medios locales

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