Atapuma cree en Egan y Nairo pero respeta el poder de Roglic, Pogacar y Carapaz

Redacción Deportes, 18 mar (EFE).- Darwin Atapuma, quien lideró durante 4 etapas la Vuelta a España de 2016 hasta que su compatriota Nairo Quintana apareció para ganarla, ha vuelto a Colombia tras 7 temporadas en Europa y aunque de lejos pone fe en los suyos, respeta el poder de dos eslovenos y el nivel de un ecuatoriano en 2021.

"La verdad, no sé qué tienen. Lo único que sé es que hace tres años han demostrado ser de los mejores del mundo", dijo el ciclista colombiano en entrevista con Efe al aludir a Primoz Roglic, campeón de la Vuelta a España en 2019 y 2020, y Tadej Pogacar, ganador del Tour de Francia de 2020.

"Hace mucho tiempo no se veía a ciclistas de ese país con ese dominio, tan fuertes. Son dos cartas muy poderosas que tiene Eslovenia y que son muy difíciles de superar", subrayó.

Nacido hace 33 años en Túquerres, a solo 33 kilómetros de Tulcán, la ciudad natal de Richard Carapaz, de 27, Atapuma tampoco economizó elogios para el ecuatoriano que conquistó el Giro de Italia en 2019.

"Anda en un muy buen nivel que incluso lo perfila como uno de los líderes más poderosos de Ineos. Eso no lo hace cualquiera, él lo está haciendo y creo que este año tienen mucha ambición en el Tour de Francia y esperamos que le vaya muy bien", manifestó el excliclista del BMC Racing, el UAE Team Emirates y el Cofidis.

Mientras se pone a punto para una agitada temporada y busca su adaptación al estilo "loco" de correr en su país, Atapuma, el nuevo referente del equipo Colombia Tierra de Atletas (CTA), cree que las cosas no serán fáciles este año para sus paisanos en Europa.

No obstante, dice creer en que Quintana recuperará su mejor nivel en el Arkea Samsic, el equipo francés que, a su juicio, le espera y confía en él, además de la amistad que tiene con el director Yvon Ledanois desde los dos años que compartieron en Movistar.

"De pronto hay un poco de menos presión, y eso lo puede tranquilizar más, además de la amistad con el técnico. Llegar al Arkea siendo el líder le va a ayudar sin tener la presión de tener que ganarlo todo", manifestó.

Atapuma también ha visto con satisfacción la imagen mostrada por Egan Bernal en lo que va del año tras un 2020 decepcionante. El 16 de marzo el campeón del Tour de 2019 quedó a 16 segundos del tercer escalón del podio final de la Tirreno Adriático ganada por Pogacar.

"Egan ganó el Tour de Francia y todos piensan que tienen que estar ganando todo lo que se le atraviese. Es muy competitivo y está alcanzando el nivel. Hoy no es que esté mal, otros están mejor", precisó.

En su rosario de fe, Atapuma dijo creer además en el crecimiento de los jóvenes de 23 y 24 años Sergio Higuita, del EF Education-Nippo; y Daniel Felipe Martínez, del Ineos. Y mantiene el crédito al consagrado Rigoberto Urán.

En contraste, desde su visión de corredor experimentado deslizó una sutil crítica a compatriotas y colegas cuando evalúan el desempeño en una campaña.

"La afición del ciclismo y nosotros nos acostumbramos a mal. Tenemos que saber que un ciclista de este nivel no tiene que llegar a ganarlo todo", expresó.

Enfatizó que en el ciclismo de élite "lo difícil no es llegar sino saber mantenerse".

Lamentó a su vez que figuras como Nairo Quintana, el hombre que le arrebató el maillot rojo de líder en la Vuelta a España de 2016 y ganó el Giro de 2014, sea blanco de constantes críticas en su país, sin tener en cuenta que en los últimos ocho años ha figurado entre los diez mejores de las tres grandes competiciones por etapas.

"Eso no lo hace cualquiera, como tampoco cualquiera gana con 22 años un Tour, como lo hizo Egan", subrayó.

Y al hablar de los jóvenes talentos que han llegado a desafiar el poder de los corredores con muchos kilómetros, citó dos ingredientes que pueden afectar sus carreras cuando poco después de llegar al pelotón ganan una grande.

"Después de la inmensa alegría de ganar un Tour o un Giro, viene la presión por seguir ganando, pero al siguiente año todo el mundo va a estar controlándote. Y está la parte económica porque si eres un joven que ganaba 300.000 euros al año, al siguiente ganarás dos o tres millones. Imagínate lo que te cambia la vida", puntualizó.

(c) Agencia EFE