Un astronauta registra desde el espacio las dramáticas consecuencias de la ola de calor en Europa

LA NACION

BERLÍN.- La histórica ola de calor que golpea a Europa y el hemisferio norte durante este verano no solo provocó intensas sequías e incendios forestales, sino también cambios que se registran desde la Estación Espacial Internacional, a 400 kilómetros de altura.

Según publicó The Washington Post el astronauta alemán Alexander Gerst difundió en una serie de tuits cómo el hemisferio norte del mundo está cambiando gradualmente de un verde exuberante a un marrón seco. "Solo tuve la oportunidad de tomar mis primeras fotos de la seca Europa Central y Alemania desde algunas semanas, y me sorprendió", escribió Gerst en Twitter.

"Lo que debería haber sido verde, ahora es todo marrón. Nunca lo había visto así antes",dijo.

Durante los días siguientes, Gerst tuiteó fotos adicionales, que muestran vistas más detalladas de las áreas afectadas por la sequía y el calor, incluido Portugal , donde los bomberos continuaron luchando contra las llamas en todo el país.

Además, el astronauta, que se encuentra en la Estación Espacial Internacional cumpliendo como comandante la segunda parte de una misión que realizó durante seis meses en 2014, tuiteó una sorprendente comparación con la temporada anterior en donde todavía los bosques y campos de Europa eran verdes.

Según The Washington Post, antes del verano de 2014, los meteorólogos habían pronosticado una ola de calor similar, pero las temperaturas se mantuvieron en su mayoría normales.

Sin embargo, este año las advertencias resultaron ser correctas. Tanto es así, que las sequías generalizadas y las temperaturas récord han dejado cicatrices en Europa, América del Norte y Asia. Incendios masivos en toda Siberia y en Suecia, donde las llamas avanzaron hasta el Círculo Ártico. En el caso de Grecia, dejaron más de 74 muertos.

En toda Europa, las temperaturas alcanzaron o excedieron los 40 grados este verano, lo que representa un riesgo mortal ya que solo del 3 al 5% de los hogares europeos tienen aire acondicionado.

En tanto, las autoridades europeas ven un clara relación entre el calor inusual y el calentamiento global que afecta al planeta, prediciendo, incluso, veranos mucho más calurosos en el futuro.