Asteroide más grande que el edificio Empire State pasará “cerca de la Tierra” a 50.000 mph

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 (Pixabay)
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Un asteroide tres veces el tamaño del edificio Empire State pasará cerca de la Tierra en seis días.

La enorme roca espacial, de un kilómetro de ancho, pasará cerca de nuestro planeta el 18 de enero a una velocidad de más de 47.000 millas (75.632 kilómetros) por hora.

Según la NASA, cualquier asteroide de 153 yardas (140 metros) de diámetro o más podría ser devastador si se estrellara contra la Tierra, lo que liberaría más energía que mil bombas atómicas.

Esto será lo más cerca que se espera que el asteroide pase junto a la Tierra durante los próximos dos siglos, pero no será lo bastante cerca como para ser motivo de alarma.

A pesar de estar clasificado como un NEO (Objeto Cercano a la Tierra), lo que representa cualquier asteroide o cometa que se acerque a menos de 1,3 au (unidades astronómicas), el asteroide estará a 1,2 millones de millas (1,9 millones de kilómetros) de nuestro planeta. Esto es cinco veces la distancia entre la Tierra y la Luna.

Actualmente, la NASA monitorea alrededor de 25.000 NEO y agrega más o menos 30 nuevos cada semana.

Un pequeño telescopio debería ser suficiente para que los ávidos observadores de estrellas puedan ver a la veloz roca.

Desde el comienzo del nuevo año, varios asteroides pasivos han pasado por la Tierra, incluido uno más grande que el Big Ben, el cual pasó inofensivamente el 11 de enero. Cinco asteroides más también pasaron en la primera semana de 2022.

Para cuerpos más peligrosos, la NASA se ha preparado para un impacto que podría acabar con una cantidad significativa de vida en la Tierra, pero por desgracia sus métodos no han tenido éxito.

En mayo de 2021, concluyó que una catástrofe sería inevitable, incluso si se tuvieran seis meses para prepararse.

La NASA también está estrellando una nave espacial robótica contra un asteroide distante para prepararse para proteger el planeta de las colisiones. La misión Dart se lanzó en noviembre del año pasado y debería colisionar con un “moonlet” (un pequeñp satélite, como nuestra Luna) llamada Dimorphos en septiembre de este año.

El factor más importante en tal esfuerzo es detectarlo con suficiente anticipación y estar preparado para cambiar su curso, declaró Lindley Johnson, oficial de defensa planetaria de la NASA.

“No queremos estar en una situación en la que un asteroide se dirija hacia la Tierra y luego tengamos que probar este tipo de capacidad”, añadió.

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