Así son los vuelos de la vergüenza que expulsan a deportados de España

Javier Taeño

El plan se lleva a cabo con el máximo secretismo y en apenas 72 horas. El objetivo: expulsar a inmigrantes irregulares de España sin darles tiempo a reaccionar. Cuando intentan evitar lo inevitable ya es tarde y están en sus países de origen. Se les conoce como los vuelos de la vergüenza y organizaciones como SOS Racismo llevan tiempo denunciando unos cuestionables procedimientos que no están exentos de violencia física y vejaciones.

El procedimiento suele ser el mismo: los aviones despegan desde la Muñoza, una zona bastante apartada del aeropuerto Madrid-Barajas y así las autoridades evitan grabaciones y se oculta la violencia policial sobre estos viajeros forzosos. Pero para hacer estas deportaciones, el Gobierno necesita un colaborador necesario que tiene el nombre de aerolíneas que fletan aviones comerciales para este fin. Tal y como denuncia SOS Racismo, estas compañías son Air Nostrum, Orbest y Everlop y hasta hace unos pocos meses también estaba Air Europa.

Expulsión de varios inmigrantes (EFE).

El precio no es barato, el Estado paga unos 17.000 euros por hora de vuelo. Por eso, lo que intentan en los días previos es arrestar al máximo número de personas y llevar a cabo las deportaciones exprés. Interesa que las aeronaves –que pueden llegar a tener unas 300 plazas- vayan llenas, por lo que se producen redadas en la vía pública, en estaciones de metro e incluso en sus propias casas, según dice la organización. El hecho de que la expulsión se produzca en menos de tres días y desde la comisaria evita que se pueda presentar un recurso o los documentos pertinentes para evitarla.

“Queremos que esto acabe y que las compañías aéreas no se lucren a costa del sufrimiento de las personas”, cuenta Moha Gerehou, presidente de SOS Racismo Madrid en conversación telefónica.

Pero no solo están los vuelos fletados por el Gobierno para las deportaciones, en ocasiones también hay vuelos comerciales que incluyen expulsados. Estas personas son obligadas a sentarse en la parte de atrás del avión y son escoltados por policías. Precisamente el pasado 14 de junio ha habido un vuelo a Colombia que cumplía estos requisitos y que hasta el último momento SOS Racismo estuvo intentando parar.

Cartel de Stop Deportación intentando parar el vuelo a Colombia (Stop Deportación).

“Los demás pasajeros pueden evitar que este vuelo se lleve a cabo con deportados hablando con el comandante. Él es la máxima autoridad en el avión y si el resto de personas se niegan a viajar en esas condiciones, el comandante puede hacer que los expulsados se bajen del avión”, cuenta Gerehou que confiesa que la organización tiene un “protocolo en el que la difusión es muy importante y por eso a veces vamos al aeropuerto para informar a la gente que va a compartir ese vuelo”.

Desgraciadamente la violencia y los malos tratos están muy presentes en las deportaciones. Lo que ocurre dentro de los aviones solo lo cuentan los inmigrantes porque Interior y la Policía guardan silencio. Relatan que hay abusos y vejaciones y en la memoria de todos todavía está el caso del nigeriano que en 2007 murió asfixiado a bordo de estas aeronaves a manos de un agente. Desde entonces el ministerio elaboró un protocolo para estas situaciones que se basa en la aplicación de la fuerza sin comprometer las funciones vitales del repatriado. Pero los vuelos de la vergüenza siguen ocurriendo.

Javier Taeño (@javiertaeno)