Así evitan los hoteles que robes las toallas

Las toallas son unos de los objetos más robados en los hoteles. Por culpa de los ladrones, cada hotel pierde como mínimo del 5% de ellas, y algunos han perdido hasta el 20%. Solo hay dos ítems más robados: las zapatillas y, por supuesto, los jabones. Pero para parar esta sangría, las grandes cadenas han inventado un sistema infalible que no mucha gente conoce.

La próxima vez que te alojes en un hotel, coge una toalla y mira bien en la zona de las costuras. Es probable que veas que detrás de la etiqueta, o en una esquina, una pequeña área bordada que alberga un objeto de lo más fino, con la consistencia del cartón. No, no se trata de un mensaje escondido, sino de un chip identificativo.

Así evitan los hoteles que robes las toallas (Rotorua dry cleaners)

 Ese dispositivo está ahí para avisar a las limpiadoras o a sus responsables de que una de sus toallas ha sido robada. ¿Cómo funciona? Pues de la misma forma que la alarma colocada en un libro o en una prenda: cuando la toalla pasa un determinado punto del hotel, un sensor la localiza y envía una seña a un dispositivo manejado por un trabajador del establecimiento.

El personal del hotel es el que decide el punto en el que suena la alarma. Pueden ser las puertas de salida o simplemente cuando salgan por la puerta del ascensor en el lobby. También pueden colocar el sensor frente al mostrador principal, para que la persona que esté allí sepa de inmediato que los huéspedes están escamoteando la toalla.

El principal fabricante de esta tecnología es la empresa estadounidense Linen Technology Tracking, que suministra sus chips para toallas a más de 2.000 hoteles. Pero aunque ahora cada vez son más populares para evitar los robos, su objetivo inicial era muy diferente: servían para controlar el trabajo de las limpiadoras, ya que mostraban cuántas habitaciones habían limpiado o sus movimientos por los pasillos del hotel.

Este tipo de chips se denominan RFID y son resistentes al agua y a temperaturas extremas: soportan entre -40 y 85 grados Celsius. Además, no solo están colocadas en toallas, también están presentes en albornoces o incluso zapatillas.

Los chips antirrobo se han hecho populares en los últimos días a raíz de un tuit de video-bloguero estadounidense llamado Casey Neistat, que pidió ayuda en Twitter tras descubrir esta tecnología.


 “¿Puede alguien identificar esto? Estaba cosido a una toalla en mi habitación de hotel y conectado a una antena. ¿Me están espiando?”

 Sus seguidores le hicieron saber rápidamente que el aparato no se trataba de un micrófono espía sino del sistema antirrobo que utilizaba el hotel para evitar la sustracción de toallas.