Así es trabajar a -60º C en uno de los centros laborales más fríos del mundo

¿Quién lo diría? Uno de los lugares más fríos de la Tierra está en Estados Unidos.

Se trata de dos super congeladores que totalizan 12,000 pies cuadrados (unos 1,100 metros cuadrados) de Chr Hansen, una compañía danesa de ingredientes alimentarios que posee instalaciones en West Allis, Wisconsin.

Un obrero en el congelador que Chr Hansen tiene en Wisconsin. Captura de pantalla de un video reportaje de Milwaukee Journal Sentinel.

En los congeladores se almacenan cultivos de bacterias que se usan para hacer quesos, yogures y otros productos lácteos, así como también productos de vino y carne. Están guardados a 70 grados Farenheit bajo cero (-56 grados centígrados), o sea, a más frío que la mayoría de los días de invierno en Siberia.

Los obreros pueden permanecer en los congeladores por solo dos horas antes de tomar un descanso de 20 minutos para calentarse. Entran vestidos con múltiples capas, sudaderas con capucha, máscaras, sombreros y guantes, así como gruesas botas con suelas de dos pulgadas de espesor.

En realidad usan trajes que los protegerían hasta casi –80 grados Farenheit. Los trajes son prendas de doble tela con una superficie reflectante en el interior para atrapar el calor corporal. También tienen una “alarma de inclinación” que suena si un trabajador cae dentro de un congelador, iniciando una rápida respuesta de rescate.

El piso se calienta para evitar el permafrost, en el suelo, que podría dañar el edificio.

“Es casi como trabajar en el Polo Norte”, admite Mike Graham, ingeniero de proyectos, en declaraciones para USA Today.

Cuando se concluya el trabajo, será uno de los congeladores de este tipo más grandes del mundo, según la compañía.

Chr Hansen tiene una de las colecciones comerciales de bacterias más grandes del mundo, con cerca de 30,000 cepas.

La mitad de los quesos y yogures del mundo contienen un ingrediente de Chr Hansen, según la compañía, que cuenta con instalaciones de producción en los cinco continentes. Los cultivos se almacenan a menos 67 grados hasta que se envían, congelados, a las compañías de alimentos que los descongelan y los ponen a trabajar haciendo productos.

La compañía también fabrica cepas de bacterias probióticas para empresas de atención médica de todo el mundo.

Según su sitio web, más de mil millones de personas consumen diariamente productos que contienen los ingredientes naturales de la compañía. Fue fundada por un farmacéutico danés en 1874 y ha estado en el área de Milwaukee desde finales de la década de 1920.

La compañía tiene más de 3,000 empleados en unos 30 países, incluyendo unos 300 en New Berlin y el área de Milwaukee.

Uno pensaría que pocos pueden resistir semejantes condiciones laborales, pero no es así.

“Hemos sido muy afortunados con las personas que hemos podido reclutar y retener”, dijo Graham.