Así era la sofisticada cultura de atención médica en tiempos de Ötzi

Tatuaje en la espalda de Ötzi. (Crédito imagen Südtiroler Archäologiemuseum / EURAC / Marco Samadelli-Gregor Staschitz).

Hace 5.300 años, Ötzi, el conocido como hombre del hielo, falleció a los 46 años de edad cuando contaba con un estado de salud bastante deplorable. Aún así, sus restos momificados siguen sorprendiendo a los científicos que tienen la fortuna de poder acceder a su cuerpo, verdadera “urna del tiempo” que nos retrotrae a la edad del cobre.

Hoy mismo he leído acerca de un trabajo recientemente publicado en International Journal of Paleopathology , por un equipo de investigadores de Italia y Lituania, dirigido por Dario Piombino Mascali (departamento de anatomía, histología y antropología de la Universidad Vilnius en Lituania) cuyas conclusiones son sorprendentes.

Como comentado, obviando la punta de flecha clavada en su espalda (seguramente la razón de su muerte por desangrado) el estado médico de Ötzi podía calificarse de desastroso. Tenía los dientes podridos, sufría un virus estomacal y sus rodillas estaban empezando a degenerar. Sin embargo no luchaba solo contra su mal estado de salud, el estudio realizado por el equipo del profesor Piombino concluye que las hierbas y los tatuajes que parece haber usado para tratar sus dolencias pudieron haber sido comunes en aquella época, lo que sugiere la existencia de una sofisticada cultura de atención médica en aquel punto de la historia de la humanidad.

Estudios previos descubrieron que Ötzi transportaba una serie de objetos (en su bolsa o aplicados sobre su cuerpo), que probablemente usaba como medicamentos.

En su equipo, atado con tiras de cuero, los investigadores encontraron el hongo políporo del abedul (Piptoporus betulinus), que el hombre del hielo pudo haber usado para calmar la inflamación o a modo de antibiótico. Los científicos también encontraron helechos águila en su estómago, que pueden usarse para tratar parásitos intestinales como los que tenía.

En esta foto de noviembre de 2010 provista por el Museo de Arqueología del Tirol, los investigadores examinan el cuerpo de un cazador de hace 5.300 años conocido como Oetzi, el Hombre de Hielo. (Marco Samadelli/Eurac/South Tyrol Museum of Archaeology via AP)

Además Ötzi estaba cubierto con 61 tatuajes (como el de su espalda, visible en la foto superior) que incluyen puntos parecidos a pinchazos alrededor de las articulaciones, por lo que algunos investigadores creen que podrían haber sido usados como tratamiento para el dolor. En el estudio, los científicos observaron algunos de estos tatuajes ubicados directamente sobre la muñeca y tobillos de Ötzi, justo donde sufría enfermedades degenerativas. En muchos casos la ubicación de los tatuajes corresponde a puntos tradicionales de acupuntura.

Todo esto, combinado con el uso sofisticado de plantas y hongos para tratar dolencias, sugiere que Ötzi formaba parte de una cultura con cierto conocimiento de la anatomía, del modo en que surgían las enfermedades y de cómo tratarlas, dicen los científicos. Lo que no saben es si alguno de estos tratamientos realmente funcionaba.

Personalmente y en cuanto a la efectividad de los tatuajes, soy realmente escéptico. Hace muchos años que publiqué mi opinión personal sobre la acupuntura, la cual como no puede ser de otro modo es crítica: no funciona.

Me enteré leyendo Science.