Asesinatos de indígenas en Brasil subieron un 61 % en 2020, un nuevo récord

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Río de Janeiro, 28 oct (EFE).- Al menos 182 indígenas fueron asesinados el año pasado en Brasil, un 61 % más que en 2019, efecto de una violencia que ha crecido en los últimos dos años y que es atribuida al Gobierno de Jair Bolsonaro, según el informe anual del Consejo Indígena Misionario (CIMI) divulgado este jueves.

Se trata del mayor número de muertes violentas de nativos brasileños registrada en los últimos 25 años, además de las más de 1.200 causadas por la pandemia de la covid-19, lo que hizo que 2020 fuera considerado un año "trágico" para los pueblos indígenas en el gigante suramericano.

Además de los asesinatos, fueron registradas 263 invasiones a reservas indígenas el año pasado, en su mayoría por "garimpeiros" (mineros ilegales) y madereros ilícitos, y los conflictos territoriales aumentaron un 174 % con relación a 2019.

"Madereros, mineros, cazadores y pescadores ilegales o terratenientes invaden las tierras indígenas para apropiarse ilícitamente de madera o devastar ríos enteros en busca de oro y otros minerales, además de deforestar y quemar extensas áreas de tierra para convertirlas en pasto", denuncia el estudio.

En este grupo también se señala a los "grileiros", que invaden las reservas indígenas para luego dividirlas en "lotes" que posteriormente son comercializados ilegalmente, algo que incluso sucede en las tierras donde habitan pueblos indígenas aislados.

De acuerdo con el informe, autoridades oficiales, hacendados, empresarios del agronegocio y hasta policías y miembros del ejército han sido "cómplices" de los responsables de la explotación minera ilícita y de la deforestación de la selva para el comercio ilegal de madera.

A ellos se les acusa de abuso de poder, amenazas de muerte, racismo, discriminación étnica y hasta de homicidios "brutales" que fueron consecuencia directa de acciones de las fuerzas de seguridad, como ocurrió con dos casos en Amazonas y Mato Grosso.

"Es innegable que a partir de 2019, con la elección del Gobierno Bolsonaro, hubo un recrudecimiento, y peor aún, un incentivo a las prácticas ilícitas y violentas contra los pueblos indígenas", señala el informe.

PANDEMIA DE LA COVID-19: ENTRE LA OMISIÓN Y LA NEGLIGENCIA

Según la Articulación de los Pueblos Indígenas de Brasil (APIB), la covid-19 causó la muerte de 1.224 indígenas, contaminó a 60.323 y afectó a 162 etnias indígenas, más de la mitad de las 305 que existen en el país.

Buena parte de esas víctimas fue causada por la "omisión" del Gobierno federal, que no estableció un plan coordinado de protección para las comunidades nativas de Brasil.

"En muchas ocasiones, el virus, que llegó a las aldeas y provocó muertes, fue introducido en los territorios indígenas por invasores que continuaron actuando ilegalmente en estas áreas durante la pandemia gracias a la ausencia de acciones de fiscalización y protección por parte del Gobierno", señala el reporte.

Los relatos conocidos por el CIMI, que en algunos casos pudo constatar, apuntan que la mayoría de las comunidades indígenas del país no contaron con asistencia sanitaria suficiente, ni fueron instaladas barreras sanitarias para evitar la propagación del virus dentro de las reservas, ni se distribuyeron materiales de higiene necesarios para garantizar condiciones básicas de protección y prevención contra la covid-19.

"El año de 2020 estuvo marcado por el alto número de muertes ocurridas por causa de la mala gestión en el enfrentamiento a la pandemia en Brasil, guiada por la desinformación y por la negligencia del gobierno federal. Esta realidad, lamentable para la sociedad brasileña en su conjunto, representó una verdadera tragedia para los pueblos indígenas", dice el informe.

(c) Agencia EFE

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