Aseguran que las últimas palabras del periodista saudita asesinado fueron: "Quítenme esta bolsa de la cabeza"

LA NACION

ANKARA (AFP).- Los detalles sobre el asesinato del periodistaJamal Khashoggi, quien era colaborador de The Washington Post, crítico del reino de Arabia Saudita y fue descuartizado el 2 de octubre en el consulado saudí en Estambul, se conocen a medida que pasan los días y a cuentagotas.

El crimen, que desató la tensión entre Arabia por un lado y Estados Unidos y Turquía, por otro, (ambos gobiernos reclaman a las autoridades del reino ayuden en la investigación y colaboren con información sobre los agentes saudíes señalados como los asesinos), sumó un nuevo capítulo en las últimas horas cuando un periodista turco que asegura haber escuchado una grabación del asesinato develó las últimas palabras de la víctima.

El jefe de investigaciones en el diario turco Sabah, Nazif Karaman, dijo a Al Jazeera que las últimas palabras de Khashoggi fueron: "Me estoy asfixiando... Quítenme esta bolsa de la cabeza, soy claustrofóbico". Además, confirmó que murió asfixiado mientras una bolsa de plástico le cubría la cabeza y que el asesinato duró unos siete minutos, según las grabaciones.

Según Karaman, los agentes del reino cubrieron el suelo con bolsas de plástico antes de desmembrar el cuerpo de Khashoggi, un proceso de 15 minutos que fue dirigido por Salah al-Tubaigy, jefe del Consejo Científico de Forenses de Arabia Saudita.

Además, el periodista aseguró que su periódico pronto publicará imágenes de las herramientas que fueron utilizadas por el grupo saudí como así también algunas de las grabaciones que documentan los últimos momentos de vida de la víctima.

Qué pasó

Khashoggi fue asesinado el 2 de octubre en el consulado saudita en Estambul, donde había acudido a hacer un trámite administrativo para casarse con su novia. Tras negar inicialmente el asesinato, las autoridades saudíes hablaron primero de una "pelea" que acabó mal, antes de afirmar que el periodista de 59 años murió durante una operación no autorizada y sobre la que el príncipe heredero Mohamed Bin Salman no había sido informado.

Un diario turco publicó información sobre los últimos segundos de vida de Jamal Khashoggi

En ácido

El examen de muestras extraídas de las tuberías de la residencia del cónsul saudita en Estambul permitió detectar restos de ácido, según el diario turco progubernamental, que no cita la fuente de sus informaciones.

Los investigadores consideran que el cuerpo del editorialista crítico con el régimen de Riad fue disuelto en ácido y que una vez obtenida una consistencia suficientemente líquida, los autores del crimen se deshicieron de él arrojándolo al desagüe, prosigue Sabah.

La novia de Khashoggi, Hatice Cengiz, se declaró en Twitter "incapaz de expresar su tristeza tras saber que (el cuerpo de Khashoggi) fue disuelto".

Según indicó el lunes pasado un alto funcionario turco, Arabia Saudita envió a "limpiadores" a Turquía para "borrar" las pruebas del asesinato: dos hombres, un químico y un especialista en toxicología llegaron a Estambul el 11 de octubre.

"Creemos que estos dos individuos vinieron a Turquía con el único objetivo de borrar las pruebas del asesinato de Jamal Khashoggi antes de que la policía turca fuera autorizada a registrar las instalaciones", indicó el funcionario turco que pidió mantener el anonimato.

La Policía turca no fue autorizada a registrar el consulado hasta el 15 de octubre y la residencia hasta el 17.