Artur Beterbiev sobrevive horrenda herida para mantener sus fajas y quedar en la ruleta rusa del Canelo Alvarez

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Otro cualquiera se hubiera retirado, pero no Artur Beterbiev. El ruso sobrevivió a una horrible cortada en plena frente y a una pérdida considerable de sangre para mantener su posición de doble campeón mundial en la categoría de las 175 libras y apuntarse a la ruleta rusa de Saul “Canelo’‘ Alvarez.

El daguestaní -una región rusa que da guerreros implacables en todos los deportes de combate- se repuso a esa terrible herida en el rostro para vencer por la vía del nocaut en el noveno asalto a un Marcus Browne que hizo cuanto pudo para detener la avalancha del rey ligero pesado, pero que de nada le sirvió al final.

Si Dmitry Bivol se impuso el sábado anterior a base de puro boxeo, con un jab educado y constante, Beterbiev ganó este viernes a base de coraje y potencia para mantenerse como el único campeón que ha ganado todas sus peleas antes del sonido de la campana de cierre: 17 nocauts en 17 peleas.

El ruso no dejó ninguna duda de que es el gobernante indiscutible de la división de peso semipesado y lo hizo ante un buen rival como Browne (24-2, 16 KO), quien llegaba con una sola derrota ante Jean Pascal y con todas las intenciones de imponerse a base de movimientos y habilidades.

Pero nadie imaginaba cómo la cortada -de manera accidental en el tercer asalto- iba a cambiar la dinámica del combate, porque Beterbiev aceleró el ritmo y duplicó su accionar ofensivo con golpes de poder que fueron minando la movilidad y los reflejos del estadounidense.

Y qué razón tenía Beterbiev en incrementar el ataque, porque en ese momento se encontraba detrás en dos de las tres tarjetas de los jueces, de modo que todo se complicaba, ya que la pelea se hacía oficial después del cuarto episodio y, de haberse detenido el choque, se contabilizaban los resultados hasta ese momento.

Browne intentó mantener a raya a Beterbiev con su jab de zurdo, pero la resistencia fue inútil. Beterbiev siguió avanzando y soltó las manos de manera brutal, desconcertando a un rival que en el séptimo round era obligado a poner rodilla en la lona y escuchar el primer conteo del árbitro.

Después de la caída, Browne ya no pudo evadir los impactos de Beterbiev, que volvía a arreciar el ataque en el noveno, pero esta vez con consecuencias definitivas, porque Browne ya no se levantaría hasta que fuera completado el conteo de 10 por el tercer hombre en el ring.

Así las cosas, no solo Beterbiev sigue siendo el único campeón con un récord de nocaut del 100 por ciento, sino que envió un mensaje alto y claro al resto de la división y, por qué no, al Canelo.

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