Artistas de Miami desafían al tiempo y a Sara Montiel con un penúltimo cuplé

Miami, 10 nov (EFE).- Un grupo de artistas desafía en Miami (EEUU) al paso del tiempo y a la desaparecida Sara Montiel con "Fumando espero. El penúltimo cuplé", un espectáculo que resucita un género trasgresor, integrador de todos los ritmos y saltador de fronteras.

La producción es de la cubana Tania Martí y la idea de la cantante española Eugenia Sancho, quien escribió el libreto, dirige el espectáculo y actúa junto a Noris Joffre y Letty Carmona acompañadas al piano por Evita Garrucho, cubana como las dos anteriores.

"Queremos que no se pierda el cuplé. Vamos a hacer un viaje en el tiempo y hacer el penúltimo para que continúe la tradición oral de este género tan trasgresor y moderno", dice Sancho a Efe durante un ensayo general de la obra en el Miami Hispanic Cultural Arts Center.

UN VIAJE A LA BELLE ÉPOQUE DESDE LA PEQUEÑA HABANA

El domingo 15 de diciembre a las 4 de la tarde hora de Miami las nuevas cupletistas interpretarán canciones como "El relicario", "Fumando espero" o "La violetera" en un espectáculo que será transmitido a todo el mundo a través de la plataforma www.caroentertainment.com

Aquellos que compren entradas disponen de 48 horas para ver esta recreación de la música que triunfaba en los teatros y cafés desde finales del siglo XIX hasta los años 30.

Descrito como una obra de teatro en cada canción, el cuplé nació en Francia y de ahí llegó a Madrid, donde floreció y se extendió a América, incluido Estados Unidos, en las décadas de los años 20 y 30 del siglo XX.

Una de las más famosas intérpretes de cuplé, Raquel Meller, viajó con su espectáculo en 1922 por Argentina, Uruguay y Chile y en 1926 hizo una gran gira por los Estados Unidos con paradas en Nueva York, Filadelfia, Chicago, Boston, Baltimore y Los Ángeles, recuerda Sancho.

Era tan famosa que se dice que Charlie Chaplin le ofreció interpretar un papel principal en su película "Luces de la ciudad" (City Lights, 1931), y ella no aceptó, pero aun así el cuplé está presente en la cinta, pues el genial director y cómico usó la melodía de la canción "La Violetera" como tema principal de la banda sonora.

CUPLETISTA, UNA ROMPEDORA DE ESQUEMAS

Las cupletistas como Meller -dice Sancho- eran mujeres que "nada tenía que ver con los cánones de su época", "no tenían nada de ángeles en la cocina".

Las que descollaron eran "mujeres modernas, con independencia económica, que escogían sus canciones y su repertorio. Algunas eran empresarias y tenían sus propios teatros, como la famosa Chelito, nacida en Cuba y conocida por el picaresco cuplé La Pulga.

Noris Joffre se crió en Puerto Rico de padres cubanos y no conocía el género hasta que empezó a estudiarlo para "Fumando espero. El penúltimo cuplé".

La experiencia le ha parecido "muy divertida y retante", según dice a Efe vestida con un corpiño que deja sus hombros al descubierto aunque enmarcados por un mantón de Manila.

Otros mantones, prendas con lentejuelas, abanicos, plumas y joyas de atrezzo de gran tamaño están desperdigadas por la habitación que hace las veces de camerino en la casona del barrio de la Pequeña Habana donde se representará el espectáculo.

Durante el ensayo Sancho, que se trasladó de su España natal a Miami hace algunos años, fuma sensualmente con una historiada pinza de metal mientras canta el "Fumando espero", la canción que inmortalizó Sara Montiel, la protagonista del exitoso filme "El último cuplé" (1957).

LLAMAMIENTO A LOS NIETOS

"El penúltimo cuplé" de Sancho fue inicialmente una obra de 15 minutos que se representó en un microteatro y que cautivó a Tanía Martí, presidenta de la junta directiva de Martí Productions, una organización sin ánimo de lucro dedicada a la cultura.

Sancho la alargó y adaptó para el Teatro Manuel Artime de la Pequeña Habana donde se hubiera estrenado el 15 de noviembre de no ser porque la pandemia obligó a cerrarlo.

Cuando lo reabran, van a tratar de poner en cartelera "Fumando espero. El Penúltimo cuplé", dice Martí, quien teme que la barrera tecnológica deje a la tercera edad, que es "la que llena los teatros", sin ver "Fumando espero. El penúltimo cuplé".

Por eso, llama a los nietos o a los hijos a regalar a sus abuelos o padres la oportunidad de hacer este viaje musical en el tiempo ayudándoles con la parte de la tecnología.

Ana Mengotti

(c) Agencia EFE