Un artículo sobre los desajustes del reloj circadiano gana el premio de divulgación joven Fundación Lilly-The Conversation

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El artículo Luz, arquitecta de la vida, de Claudia García Cobarro, doctoranda e investigadora en el grupo Fisiología, Nutrición y Cronobiología de la Universidad de Murcia, ha sido el trabajo ganador de la II edición del Premio de Divulgación sobre Medicina y Salud Fundación Lilly-The Conversation 2022.

Su prosa explica de forma poética, a la vez que clara, el funcionamiento del sistema circadiano, su evolución y cómo el estilo de vida actual de la sociedad –que propicia la ruptura del ciclo de sueño-vigilia, la ingesta de alimentos a deshoras o la exposición a luz artificial por la noche– provoca una cronodisrupción, un desajuste en nuestro reloj circadiano. Estos patrones de comportamiento podrían estar estrechamente relacionados con el riesgo de desarrollar enfermedades como el cáncer.

El jurado, compuesto por 8 personalidades de reconocido prestigio en el ámbito de la docencia y la investigación en salud y medicina y en la divulgación del conocimiento y en el periodismo, ha otorgado el premio Claudia García Cobarro por su capacidad para abordar un tema fascinante con ritmo y poesía, usando una terminología completa y rigurosa, pero desde un punto de vista didáctico y divulgativo.

“Este trabajo nace de la fascinación que generó en mí el mundo de los ritmos circadianos desde el principio. Que nuestro medio interno esté evolutivamente tan conectado al ambiente y a los cambios externos es conceptualmente muy interesante. Porque ir en contra de los ciclos naturales puede significar enfermar. Creo que hoy en día todo el mundo sabe que fumar o ciertos hábitos alimenticios no saludables aumentan la probabilidad de desarrollar distintos tipos de cáncer, pero la cronodisrupción como factor de riesgo para desencadenarlo no es una idea que haya calado, todavía, en la sociedad”, explica la premiada.

Asimismo, García Cobarro argumenta que “al hablar de cronodisrupción o ruptura de nuestros ritmos circadianos fisiológicos, nos estamos refiriendo a hábitos de vida que se pueden modificar a pequeña y gran escala: alcanzar un conocimiento profundo de su relación con la salud y determinados estados patológicos nos permitiría saber y dar a conocer a la población en qué medida nuestros hábitos de vida son responsables en el devenir del cáncer. Y estos, al ser modificables, pueden otorgar a unos nuevos hábitos un papel clave en la prevención y control inicial de la enfermedad”.

Segundo premio a la ética de la inteligencia artificial

El segundo premio ha sido concedido al artículo Estimada inteligencia artificial, ¿podrías explicarme por qué no me han asignado el trasplante?, de Jon Rueda Etxevarría, investigador predoctoral La Caixa INPhINIT en Filosofía de la Universidad de Granada. Su artículo describe una encrucijada entre la ética y la inteligencia artificial (IA) derivada de la asignación de recursos sanitarios escasos, como es el caso de los órganos para trasplante.

“El artículo muestra cómo la IA puede integrarse en decisiones clínicas tan importantes como la cuestión de vida o muerte de a quién se le asigna un hígado para trasplante. Y, en segundo lugar, reivindica la necesidad de someter a mayor deliberación pública los aspectos éticamente disruptivos de la introducción creciente de la IA en medicina y contextos sanitarios. Como pacientes, la IA puede influir en nuestra salud, para bien o para mal. También puede tener impacto en las obligaciones y responsabilidades de los profesionales de la medicina y de las instituciones sanitarias. Por lo tanto, para que las aplicaciones de la IA sean lo más éticas posible, hay que empezar a discutir cuanto antes sus potenciales usos y abusos”, asevera el finalista.

Este segundo premio ha sido destacado por su actualidad e interés. Además, el jurado ha resaltado el hilo conductor del relato y sus matices filosóficos, así como la gran claridad con la que explica un tema tan complejo.

Participación: calidad y cantidad

Se han presentado 86 candidaturas a esta segunda edición del Premio de Divulgación sobre Medicina y Salud Fundación Lilly-The Conversation. El jurado ha puesto de relieve el nivel de los trabajos, su estructura narrativa y el uso de ingeniosos recursos narrativos. En cuanto a los dos ganadores, destacan por ser ejemplos de la promoción de la salud y la medicina y el fomento del español como lengua para la transmisión del conocimiento de las ciencias de la salud, además de ser referentes en la divulgación de la ciencia a la ciudadanía y demostrar que la ciencia también es cultura.

Además de estos dos artículos ganadores, el jurado ha elegido otros ocho trabajos de entre todas las candidaturas presentadas que serán publicados en la edición en español de The Conversation, que celebra este verano su cuarto aniversario.

Un impulso a la divulgación científica en habla hispana

Dirigido a doctorandos y personal docente o investigador menores de 30 años vinculados a universidades públicas o privadas o a centros de investigación públicos o con participación pública, este galardón, nacido con carácter de continuidad, tiene como objetivo promover y reconocer la divulgación en salud y medicina, fomentar la utilización del español como lengua para la transmisión del conocimiento científico en general y de las ciencias de la salud en particular, así como impulsar la divulgación social del conocimiento en el ámbito hispanohablante.

Es, pues, un reflejo del compromiso de Fundación Lilly y The Conversation por abrir y diseminar el conocimiento científico desarrollado en español procedente del mundo académico y divulgarlo a la sociedad, dotando a la opinión pública de una mayor claridad y profundidad en el ámbito de la ciencia, especialmente en salud y medicina.

El jurado de estos premios está compuesto por Elea Giménez Toledo, científica titular del Consejo Superior de Investigaciones Científicas vinculada al Centro de Ciencias Humanas y Sociales del CSIC; Fernando A. Navarro, médico especialista en farmacología clínica y traductor médico; Pablo Izquierdo, doctor en neurociencia, redactor médico y comunicador científico; Marta Macho, doctora en Matemáticas en la Facultad de Ciencia y Tecnología de la Universidad del País Vasco; Ignacio López Goñi, catedrático de Microbiología de la Universidad de Navarra y autor del blog microBIO; Elena Lázaro, doctora en Historia, coordinadora de la Unidad de Cultura Científica de la Universidad de Córdoba y presidenta de la Asociación Española de Comunicación Científica; Francisco López Muñoz, vicerrector de Investigación y Ciencia de la Universidad Camilo José Cela; Matilde Cañelles López, investigadora científica del Instituto de Filosofía del Centro de Ciencias Humanas y Sociales del CSIC, y Luis Felipe Torrente, director de The Conversation España.

Este artículo fue publicado originalmente en The Conversation. Lea el original.

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