El arresto de un ex primer ministro de Perú salpica a Vizcarra y a la Fiscalía

Agencia EFE

Lima, 27 nov (EFE).- La continua avalancha de revelaciones de la empresa brasileña Odebrecht sobre los millonarios sobornos que durante más de una década pagó a políticos de todo tipo en Perú ha atrapado por primera vez a uno de los hombres del actual presidente Martín Vizcarra, el ex primer ministro César Villanueva.

Villanueva fue detenido este martes por un presunto tráfico de influencias al aparentemente haber contactado a dos fiscales inmersos en las investigación en su contra por un supuesto soborno de la constructora brasileña en 2008, cuando era gobernador de la región amazónica de San Martín, en el norte del país.

El político ejerció de primer ministro desde marzo de 2018 a abril de 2019, durante el primer Consejo de Ministros nombrado por Vizcarra, quien desde el principio de su mandato declaró la guerra abierta a la corrupción con el propósito de fortalecer las instituciones y recuperar la confianza de los ciudadanos en ellas.

Para suerte de Vizcarra, la detención de Villanueva llega siete meses después de que dimitiera como primer ministro, por un presunto delito cometido ya fuera del Gobierno y sin la inmunidad parlamentaria que le daba su condición de congresista, pues el Parlamento fue disuelto por el mandatario en octubre.

FISCALES EN ENTREDICHO

No tan librado sale el equipo especial de fiscales a cargo de investigar el caso Lava Jato en Perú y especialmente los sobornos de Odebrecht, pues uno de los funcionarios adjuntos a este grupo, que representa en mayúsculas la lucha anticorrupción, fue el que se prestó para aparentemente ayudar a Villanueva.

Se trata de Alexander Taboada, quien trabajaba para el despacho del fiscal Germán Juárez, miembro del equipo especial que busca procesar a todos los expresidentes y líderes políticos que recibieron de Odebrecht sobornos o donaciones para sus campañas electorales que no declararon al fisco peruano.

De momento el fiscal Rafael Vela, jefe del equipo especial, ha apartado a Taboada y lo ha puesto a disposición de la fiscal general peruana, Zoraida Ávalos, para evitar que la reputación del grupo anticorrupción se vea dañada.

Se trata del segundo varapalo que recibe el equipo especial esta semana, después de que el Tribunal Constitucional anulase la prisión preventiva contra la líder opositora Keiko Fujimori, quien había sido enviada a prisión preventiva por presuntamente haber obstruido las investigaciones en su contra por lavado de activos en sus campañas a la Presidencia de Perú.

AL ESTILO "CUELLOS BLANCOS"

La manera en la que fue detenido Villanueva, en un restaurante de un distrito del norte de Lima en el que supuestamente se había reunido con uno de los fiscales, hizo recordar a los métodos de "Los cuellos blancos", una gran trama de corrupción judicial descubierta hace unos meses en el seno de la judicatura peruana.

Un grupo de jueces, aparentemente liderados desde la Corte Suprema por César Hinostroza, quien está pendiente de ser extraditado desde España, conformó una amplia trama de tráfico de influencias, favores y prevaricación donde incluso se negociaba hasta absoluciones de violadores de niñas menores de edad.

Estos magistrados acostumbraban a reunirse en sus viviendas o en restaurantes donde pactaban las prebendas que recibirían a cambio hacer uso de su poder. Al conocerse esto, Vizcarra anunció una reforma judicial.

En el caso de Villanueva, según la orden judicial que autorizó su arresto, citada por medios locales, este se había reunido en octubre con dos fiscales y un empresario en su vivienda en Lima, y luego estos magistrados se encontraron con Taboada en un café del centro de Lima.

MÁS REVELACIONES EN DICIEMBRE

De momento, el equipo especial de la Fiscalía sospecha que Villanueva recibió un soborno de 60.000 dólares de Odebrecht para ganar la licitación de una carretera en la región de San Martín, lo que fue desvelado por el exdirector de la empresa en Perú Jorge Barata como parte de su colaboración eficaz (delación premiada).

Se espera que los fiscales peruanos vuelvan a interrogar a Barata en diciembre, después de que el Poder Judicial de Perú autorizase el desbloqueo de 524 millones de soles (154 millones de dólares) para Odebrecht por la venta de la central hidroeléctrica de Chaglla.

En su anterior interrogatorio, Barata indicó a los fiscales que la empresa necesitaba ese dinero para poder seguir operando y que sin este no podía facilitar más datos a la Justicia peruana.

Sin embargo, Barata dijo que el sobrenombre utilizado por Odebrecht para César Villanueva era "Curriculum Vita", pero en la contabilidad de la oficina que se encargaba de entregar sobornos hay hasta siete pagos por un total de 320.000 dólares asociados a ese apodo, entre ellos los 60.000 inicialmente desvelados por Barata.

Fernando Gimeno

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