Arrestan a guardia de penitenciaría por traficar cocaína de Miami y planear el asesinato de un hombre

·4  min de lectura
DEPARTAMENTO DE PENITENCIARIAS DEL CONDADO MIAMI-DADE

Según un reporte de la policía del Condado Miami-Dade, después que detectives de la policía, y la Fiscalía Estatal de Miami-Dade comenzaron a investigar a José Alcázar, descubrieron una enorme cantidad de corrupción: el hombre introducía en la cárcel donde trabajaba cocaína y artículos prohibidos para los presos, cobraba sobornos por favores y utilizó el sobrino de un reo para preparar el asesinato de un hombre.

Sin embargo, de acuerdo con el reporte, no se trataba del sobrino de un preso, sino de un policía encubierto. Después que se comprobó cuáles eran las intenciones de Alcázar, la policía de Miami-Dade lo arrestó el 11 de abril, en el estacionamiento de un restaurante Denny’s de Hialeah Gardens.

Alcázar está acusado de solicitar que se llevara a cabo un homicidio, de introducir un arma de fuego o un explosivo a una cárcel, de introducir un dispositivo de comunicación a una cárcel, de posesión de cocaína con un arma de fuego, de posesión de marihuana con la intención de venderla, así como de dos cargos de compensación por actos ilegales, y un cargo de solicitud criminal.

Alcázar se declaró inocente de todos los cargos. Por el momento, no se le ha fijado fianza en su primera comparecencia en corte. Según documentos judiciales, se programó otra comparecencia en corte para las 9:15 a.m. de este lunes.

Alcázar trabajaba como guardia en la Penitenciaría South Bay en el Condado Palm Beach. Según el Departamento de Penitenciarías de la Florida, South Bay es una cárcel privada que administra la firma de Boca Raton, The Geo Group, bajo un contrato con el Departamento de Administración de Servicios.

CONVERSACIONES EN DENNY’S

De acuerdo con el reporte del arresto del agente de la policía de Miami-Dade, Nelson Rodríguez:

Dos informantes confidenciales y presos de South Bay le dijeron a la investigadora Jodi Schuster, de la Fiscalía Estatal del Condado Miami-Dade, que todos los fines de semana Alcázar viajaba a Miami-Dade para recoger drogas y distintos tipos de contrabando que luego entraba en la cárcel. Schuster trabajó de forma estrecha con la policía de Miami-Dade, que asignó a un policía encubierto para que se hiciera pasar como el sobrino de uno de los informantes. El informante le dio el número de teléfono de su “sobrino” a Alcázar.

Alcázar y el agente encubierto quedaron en verse en un restaurante Denny’s ubicado en el 11701 W. Okeechobee Road, a alrededor de la 1 p.m. del 12 de marzo. Alcázar detuvo su Nissan Morano junto al auto del agente encubierto a la 1:27 p.m. Después que Alcázar se sentó en el asiento trasero del auto del agente, éste le entregó $1,200 en efectivo y tres tarjetas SIM.

Los dos hombres salieron y se dirigieron al automóvil de Alcázar, “donde hablaron de que [Alcázar] quería que mataran a un hombre”, se señala en el reporte. “El agente le dijo que él y su gente se encargarían del trabajo, y le dirían a Alcázar cuando estaban listos para entrar en acción”.

Al día siguiente, uno de los informantes le dijo a los investigadores que Alcázar le entregó las tarjetas SIM.

Al cabo de tres semanas de conversaciones y mensajes de texto, Alcázar habló con el agente y le pidió un revólver .380, “uno pequeño para introducirlo en la prisión”.

El agente le dijo que iba a tratar de satisfacer el pedido de Alcázar.

COCAINA, HOMICIDIO Y ASUNTOS FAMILIARES

Alcázar habló con el agente y con Rodríguez el 10 de abril, pero se encontraron en el Denny’s al filo de las 12:15 p.m. del lunes, 11 de abril.

“Tras una breve conversación, [Alcázar] le dijo al policía encubierto que solo pudo conseguir 7.8 gramos de cocaína, y el agente le pagó $400”, se indica en el reporte.

Alcázar le dio al agente un paquete de chiclets Ice Breakers donde había escondido la cocaína. El agente le entregó a Alcázar $1,900 en efectivo, $400 por la cocaína, y el resto como un pago inicial de los $10,000 que Alcázar le cobraba al agente para que su “tío” fuera trasladado de South Bay.

Después que salieron y caminaron hasta el auto de Alcázar, la conversación regresó al asesinato planeado y al revólver .380. El agente le dijo a Alcázar que quería que la petición de Alcázar sobre el arma de fuego quedara perfectamente clara, según el reporte del to arresto.

Policía encubierto: “Lo único que quiero asegurarme es de que quieres que la víctima desaparezca”.

Alcázar: “Oh, oh. Lo observas y lo analizas. Si piensas que es mejor matarlo y que nos deje en paz a todos”.

Policía encubierto: “Pero, ¿estás de acuerdo con hacerlo?”.

Alcázar: “Sí. Recuerda la primera vez que nos vimos, te dije que si te apurabas...”.

Policía encubierto: “Sí, me acuerdo de la conversación. Solo quería aclarar lo que hablamos, para que no hubiera ningún malentendido”.

Alcázar le advirtió al policía encubierto que el hombre que quería que mataran tenía varias armas y sabía cómo usarlas.

Cuando los dos hombres regresaban a sus respectivos autos, la policía arrestó a Alcázar.

Traducción de Jorge Posada

Nuestro objetivo es crear un lugar seguro y atractivo para que los usuarios se conecten en relación con sus intereses. Para mejorar la experiencia de nuestra comunidad, suspenderemos temporalmente los comentarios en los artículos.