Arrancará Corredor Interoceánico en una ciudad de Oaxaca sin agua

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JUCHITÁN, Oax., mayo 2 (EL UNIVERSAL).- Los casi 80 mil habitantes que tiene Salina Cruz, considerada como la ciudad de Oaxaca que será la punta de lanza del Corredor Interoceánico del Istmo de Tehuantepec (CIIT), viven atrapados desde hace medio siglo en el desabasto de agua potable, a pesar de que la Comisión Estatal del Agua (CEA) opera 15 pozos en ese puerto.

El problema, explica el administrador del sistema salinacrucense del agua, Darío Toledo Cabrera, no radica en el número de pozos, sino en las obsoletas líneas de conducción de 18 pulgadas de diámetro. "Tenemos dos de 15 kilómetros cada una que se introdujeron a inicios de la década de los 70, cuando la población aún no crecía al ritmo actual", explica.

De acuerdo con datos del Instituto Nacional de Geografía y Estadística (Inegi), en 1970, cuando se introdujeron esas dos líneas principales de conducción con tramos de asbesto, Salina Cruz no rebasaba los 22 mil habitantes, tenía 58 mil menos que en 2022, y ahora, gran parte de esa tubería está destrozada.

En asamblea, se ratificó la exigencia para que sean respetados los derechos de los pueblos indígenas del Istmo de Tehuantepec.

Rafael Mayoral, uno de los coordinadores de los Comités de Agua de Salina Cruz y de la Coordinadora de Colonias Unidad (CCU) del puerto describe que por el crecimiento poblacional registrado en los últimos 50 años, varios tramos de esas dos líneas principales de conducción se encuentran ahora bajo las viviendas y bajo las vías del Ferrocarril Transístmico que se está rehabilitando.

"La ciudad ha crecido, pero la infraestructura hidráulica no y por esa razón hay como un tercio de las 150 colonias que componen al puerto de Salina Cruz que de plano no cuentan con agua potable, además de que están ubicadas en las partes más altas de los cerros. En esos puntos, la población baja a zonas con accesos menos complicados a comprar agua en las pipas", describe Toledo.

A fines de los años 70 y durante los 80, con la construcción de la refinería Antonio Dovalí Jaime y con la reactivación del astillero de marina número 20, miles de campesinos abandonaron sus tierras en las comunidades vecinas y se trasladaron a Salina Cruz, donde construyeron sus viviendas en laderas, cerros y a orillas de arroyos altos, relató el administrador del sistema porteño de agua potable.

Toledo Cabrera dice que, en la actualidad, tienen registrados a 35 mil usuarios con tomas domiciliarias, pero que menos de 5 mil pagan puntualmente el consumo doméstico.

Esto, reconoce, porque por los problemas de infraestructura, dan el servicio sólo dos días por semana.

Es por el insuficiente ingreso que percibe la oficina local del agua potable, aparentemente abandonada a su suerte por la CEA, que en Salina Cruz no se tiene la capacidad económica para adquirir dos equipos de bombeo que se quemaron y provocaron la interrupción del servicio de dos pozos, lo que ha dejado sin agua a 25 mil familias desde el pasado 20 de abril.

Alejandro Murat manifestó que el Corredor Interoceánico puede ser el primer proyecto en consolidarse con la reanudación del T-MEC.

Ante los problemas que desde hace años agobian a la administración porteña del agua, como deudas a la Comisión Federal de Electricidad (CFE), y que deja sin el líquido a los salinacrucenses, el presidente municipal de Salina Cruz, Daniel Méndez Sosa (Morena), considera que sería viable analizar que un órgano de la sociedad civil cobre el consumo y otorgue transparencia a los ingresos, pero esto "no es municipalizar".

Pozos en abandono

El pasado 19 de marzo, en una de las visitas que ha hecho el presidente Andrés Manuel López Obrador a Salina Cruz para evaluar las obras del CIIT, como la construcción de la escollera y la inminente modernización de los puertos comercial y petrolero, representantes de los Comités de Agua le pidieron su intervención para resolver el añejo desabasto de agua.

Rafael Mayoral subraya que el presidente preguntó si había algún proyecto y dejó la instrucción que se revisara. Por ello, hace tres semanas se reunieron con el titular del CIIT, Rafael Marín Mollinedo, pero nadie sabe, ni la Comisión Estatal del Agua, cuánto costará el cambio y reubicación de 30 kilómetros de las líneas de conducción que datan de 1972.

Aunado a las deudas con la Comisión Federal de Electricidad (CFE), la insuficiente recaudación, la imposibilidad para adquirir equipos nuevos de bombeos y la necesidad de resolver el desabasto cotidiano de agua, la población salinacrucense cuenta con cuatro pozos nuevos sin operar que la Comisión Nacional del Agua (Conagua) dejó inconclusos desde el año 2018.

En la construcción y equipamiento de los cuatro pozos ubicados en los límites de la comunidad La Brecha, cerca del río Tehuantepec, el gobierno del expresidente Enrique Peña Nieto erogó poco más de 40 millones de pesos, pero no los entregó a la CEA y a pesar de que la administración del anterior edil, Juan Carlos Atecas, aportó 8 millones de pesos más para rehabilitar el acceso, los pozos están abandonados.

Sobre el lado izquierdo de la carretera Transístmica, que comunica de Tehuantepec a Salina Cruz, justo a unos metros del arco de seguridad y bienvenida al puerto, se localiza un camino de 3 kilómetros de terracería dañada por el olvido que lleva a los cuatros pozos en estado de abandono, entre el monte, sin conexiones y sin nada que los haga operables.

"Por fortuna logramos poner bajo resguardo los equipos de bombeo, pero las instalaciones eléctricas, parte de las mallas de protección y demás red hidráulica fueron saqueadas", señala el administrador del sistema local del agua, Darío Toledo.

Hoy, los pozos siguen en el olvido. Nadie quiere hacerse cargo de ellos, pese a la millonaria inversión aplicada.

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