Arranca diálogo para el futuro de Nagorno Karabaj; Azerbaiyán dice que controla la región

Representantes de Nagorno Karabaj y del gobierno de Azerbaiyán se reunieron el jueves para debatir el futuro de la región separatista que Azerbaiyán dice controlar por completo tras una ofensiva militar esta semana.

La agencia noticiosa estatal azerbaiyana indicó que las conversaciones terminaron pero no avanzó si se había alcanzado algún acuerdo. La cumbre se centraba en la “reintegración” de Nagorno Karabaj en Azerbaiyán, según dijeron antes las autoridades del territorio y la agencia.

El diálogo en la ciudad azerbaiyana de Yevlakh se produce luego de que fuerzas locales armenias en Nagorno Karabaj decidieron deponer las armas tras el último estallido de violencia en un conflicto separatista que comenzó hace varias décadas. Las autoridades de la región de etnia armenia, que han gestionado sus asuntos sin reconocimiento internacional desde el inicio de los conflictos a principios de la década de 1990, declararon a mediodía del miércoles que las fuerzas de autodefensa abandonarían las armas y se desmovilizarían de acuerdo con un alto el fuego mediado por Rusia.

El presidente de Azerbaiyán, Ilham Aliyev, proclamó la victoria en un discurso televisado a la nación en el que afirmó que su ejército había restaurado la soberanía en la región.

El ejército azerbaiyano lanzó el martes un ataque con artillería y aviones no tripuladas contra las fuerzas proarmenias, que eran menos y estaban mal armadas, debilitadas por el bloqueo de la región del Cáucaso sur, reconocida internacionalmente como parte de Azerbaiyán.

El defensor del pueblo de Nagorno Karabaj, Geghan Stepanyan, dijo que al menos 200 personas, incluyendo 10 civiles, murieron y más de 400 más resultaron heridas en los combates. Las cifras no pudieron confirmarse de forma independiente.

Las acciones de Azerbaiyán para recuperar el control sobre Nagorno Karabaj elevaron el temor la repetición de una guerra a gran escala entre los dos vecinos, enfrentadas por el control de la región desde la guerra separatista que terminó en 1994.

Las hostilidades agravaron una situación humanitaria ya complicada para los residentes, que llevan meses sufriendo escasez de alimentos y medicamentos debido al bloqueo impuesto por las autoridades azerbaiyanas en la carretera que une el territorio con Armenia.

A instancias de Francia, el Consejo de Seguridad de Naciones Unidas convocó una reunión urgente el jueves para abordar la ofensiva de Bakú.

Las autoridades de Nagorno Karabaj acusaron el jueves a Azerbaiyán de violar el acuerdo de alto el fuego con disparos en la capital de la región, Stepanakert, según la agencia noticiosa rusa Interfax. El Ministerio de Defensa azerbaiyano dijo que los reportes del ataque eran “completamente falsos”, de acuerdo con la agencia noticiosa estatal.

En una conversación telefónica el jueves, el presidente de Rusia, Vladímir Putin, dijo a Aliyev que los derechos y la seguridad de la población armenia de Nagorno Karabaj deben garantizarse, informó la agencia noticiosa estatal rusa Tass.

Aliyev, por su parte, se disculpó con su homólogo por la muerte de efectivos de las fuerzas de paz rusas en la región el miércoles, añadió Tass citando a la oficina de prensa del Kremlin. El Ministerio de Defensa ruso reportó la muerte de algunos de sus soldados, pero no concretó cuántos ni si los decesos se produjeron antes o después del inicio de la tregua.

El Ministerio de Defensa de Rusia afirmó también el jueves que unos 5.000 civiles de la región habían sido evacuados a un campamento operado por su misión de paz para huir de los combates. Muchos otros se congregaron el miércoles en el aeropuerto de Stepanakert con la esperanza de salir del territorio.

El primer ministro armenio, Nikol Pashinyan, aseguró en un discurso a la nación de los choques se habían reducido tras el inicio de la tregua y recalcó que la misión de paz rusa es la responsable de la seguridad de la población.

Pashinyan, que anteriormente había reconocido la soberanía de Azerbaiyán sobre Nagorno Karabaj, dijo que Armenia no se verá arrastrada al conflicto. Aunque su gobierno no participó en la negociación del acuerdo, “ha tomado nota” de la decisión de las autoridades separatistas de la región, añadió negando que hubiese tropas armenias en la región. Pero los separatistas reconocieron su presencia y dijeron que se retirarían como parte del alto el fuego.

Los manifestantes protestaron en la capital armenia, Ereván, por segunda noche consecutiva el miércoles, cortando calles y exigiendo a las autoridades que defiendan a los armenios en Nagorno Karabaj.

El portavoz de Seguridad Nacional de la Casa Blanca, John Kirby, dijo que Estados Unidos estaba “profundamente preocupado” por las acciones del ejército azerbaiyano. “Hemos hecho hincapié repetidamente en que el uso de la fuerza es absolutamente inaceptable", apuntó, añadiendo que Washington vigilará de cerca el empeoramiento de la situación humanitaria en el territorio.