Arqueólogos de Costa Rica celebran repatriación de 1.305 piezas del Museo de Brooklyn

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Por Alvaro Murillo

SAN JOSÉ, 3 jul (Reuters) - Los arqueólogos de Costa Rica están de plácemes tras la decisión del Museo de Brooklyn de devolver cientos de objetos sacados del país hace más de un siglo por el magnate estadounidense Minor Keith durante la construcción de un ferrocarril.

Se trata de un cargamento de piezas únicas algunas elaboradas hace más de 2.000 años que arribaron al país a finales de 2020, y ahora los investigadores las sacan a la luz pública.

Una lápida de piedra a medio tallar, una vasija de cerámica pintada con cera de abejas, representaciones humanas y metates donde se amasaba el maíz, forman parte del lote de 1.305 piezas que se suman al acervo del país centroamericano.

"La lápida es una pieza que aquí solo habíamos visto en ilustraciones de los libros de estudio. Es increíble ver ahora esa pieza, es muy emotivo", dijo a Reuters la arqueóloga Daniela Meneses, investigadora del Museo Nacional de Costa Rica.

Los objetos corresponden a la segunda entrega voluntaria realizada por el Museo de Brooklyn, 10 años después de un primer lote de 981 piezas que el empresario Keith llevó a Estados Unidos junto a cargamentos de banano, entre finales del siglo XIX y principios del XX.

En el lote existen piezas de la zona caribeña, pero también de la costa pacífica del istmo centroamericano.

Entre ellas se encuentra la vasija más grande del cargamento, de casi medio metro de altura, empleada para guardar semillas o agua y adornada por una figura humana con peculiares trazos geométricos pintados con la resina de las abejas.

Especialistas del Museo Nacional costarricense trabajan en la preparación y estudios de las piezas para mostrarlas al público como ejemplo de la riqueza arqueológica local, opacada por estructuras monumentales de los mayas en el norte o los incas al sur, reconoció el arqueólogo Javier Fallas.

"Estas esculturas se asocian a sitios con jerarquía sociopolítica. Por eso vemos representaciones de guerreros, de prisioneros y utensilios con técnicas especiales. Son de mucho valor para ampliar en referencias que ya tenemos", añadió.

Fallas mostró figuras de hombres talladas con un cráneo en la mano como trofeo o con los brazos atados en la espalda, como prisioneros. Además, objetos de trabajo y obras sin acabar, lo que hace suponer a los arqueólogos que las piezas fueron tomadas de sitios utilizados como taller.

Más piezas extraídas de territorio costarricense aún están en Brooklyn y en otros museos de Estados Unidos. No obstante, el arqueólogo destacó el valor de la entrega. "No sabemos por qué lo hicieron, pero es algo muy bueno y atípico en el mundo".

La repatriación del lote, agregó, da impulso a la divulgación de la historia precolombina costarricense, siete años después de la declaración como Patrimonio Mundial de la UNESCO de cuatro sitios con esferas de piedra en la zona sur del país.

(Reporte de Alvaro Murillo. Editado por Miguel Angel Gutiérrez)

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