Argentina: Muere Delia Giovanola, cofundadora de Abuelas

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ARCHIVO - Delia Giovanola, miembro fundadora de la organización Abuelas de Plaza de Mayo, posa con su nieto Martín Ogando, quien nació en cautiverio y fue secuestrado durante la dictadura militar argentina de 1976 a 1983 e identificado casi cuatro décadas después a través del ADN en Buenos Aires, Argentina, el 2 de junio de 2017. Giovanola falleció a los 96 años el lunes 18 de julio de 2022, según informó la organización Abuelas de Plaza de Mayo. (Foto AP/Natacha Pisarenko, archivo) (ASSOCIATED PRESS)

BUENOS AIRES (AP) — Delia Giovanola, cofundadora de la organización Abuelas de Plaza de Mayo, falleció el lunes a los 96 años luego de dedicar su vida a la identificación de los hijos de personas desaparecidas que fueron sustraídos durante la última dictadura militar argentina. Uno de ellos fue su nieto, a quien tuvo la fortuna de conocer.

Giovanola encontró en 2015 a su nieto Martín, hijo de Jorge Oscar Ogando -el hijo que la activista de derechos humanos perdió a causa de la represión- y su pareja Stella Maris Montesano, también desaparecida durante la dictadura que gobernó entre 1976 y 1983.

El joven vivía en Miami (Estados Unidos) y se había acercado de manera espontánea al organismo humanitario con dudas sobre su identidad.

"Cumplí con mi promesa de hace 39 años. Estoy feliz por poder decir ‘misión cumplida’”, dijo Giovanola cuando la noticia de la identificación de su nieto -el número 118 de los encontrados por Abuelas- recorrió el mundo. Un estudio de ADN practicado a Martín había sido compatible en 99,99% con muestras biológicas de sus familiares que están almacenadas en el Banco Nacional de Datos Genéticos.

Abuela y nieto construyeron una relación muy cercana; él viajó con frecuencia a Buenos Aires para visitar a la anciana.

Abuelas estima que unos 500 bebés fueron apropiados por los represores y personas afines al gobierno militar, muchos de los cuales nacieron durante el cautiverio de sus madres en centros ilegales de detención. Hasta ahora la organización ha restituido la identidad de 130 nietos.

Martín nació el 5 de diciembre de 1976 en el centro de detención de Pozo de Banfield, al sur de la capital argentina. Allí su madre dio a luz en un parto que tuvo lugar en una cocina; estaba esposada, con los ojos vendados y encima de una chapa. Dos días después fue despojada de su bebé, que fue vendido a un matrimonio.

Giovanola, quien en 1977 ayudó a crear Abuelas de Plaza de Mayo, conoció el destino de su hijo y de su nuera, y el nacimiento de su nieto, al finalizar la dictadura por el testimonio de una sobreviviente del Pozo de Banfield.

“Cada vez que veía un chiquito lo seguía con la vista pensando ‘¿será mi nieto?’. Era muy dura la búsqueda”, recordó la anciana durante su testimonio en un juicio por delitos de lesa humanidad que se celebró hace unos años.

Al lamentar la muerte de la activista, Abuelas de Plaza de Mayo recordó que Giovanola estaba “llena de vitalidad y de entusiasmo hasta el último suspiro” y era la última de las 12 abuelas fundadoras del grupo que quedaba con vida.

“A esta institución Delia le dio todo. Todavía no caemos en la cuenta de que ya no está, pero el vacío que se siente es enorme. Se ha ido una mujer luchadora”, agregó Abuelas en un comunicado. No dio precisiones de la causa y el lugar del fallecimiento.

El gobierno, dirigentes políticos y de derechos humanos lamentaron su muerte.

“Madre y Abuela de Plaza de Mayo, ejemplo de resistencia, compromiso y enseñanza para todos nosotros. Nunca la olvidaremos y seguiremos con su lucha por siempre”, afirmó Horacio Pietragalla, secretario de Derechos Humanos y quien en 2003 se convirtió en el nieto número 75 que fue restituido por la organización humanitaria.

La foto de Giovanola sosteniendo un pedazo de cartón que rezaba “Las Malvinas son argentinas, los desaparecidos también” recorrió el mundo. El retrato fue tomado por un periodista durante una de las periódicas marchas de madres y abuelas en la Plaza de Mayo de Buenos Aires reclamando por el destino de los desaparecidos durante la dictadura y en plena guerra con Gran Bretaña por las islas situadas en el Atlántico sur.

“La ciudad de Buenos Aires estaba empapelada con calcomanías que decían ‘Las Malvinas son argentinas’ y ‘Los argentinos somos derechos y humanos’. Fue tanta la indignación de ver la ciudad así y que nadie hablara de las Madres y Abuelas que estábamos ahí hacía seis años dando la vuelta a la Plaza, que llegué a mi casa y en un cartón escribí, con bronca: ‘Las Malvinas son argentinas, los desaparecidos también’”, contó Giovanola.

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