Argentina finalista en Qatar 2022: Julián Álvarez, de pedirle autógrafos a Lionel Messi a la noche mágica en Lusail

LUSAIL CITY, QATAR - DECEMBER 13: Julian Alvarez of Argentina celebrates after scoring the team's second goal during the FIFA World Cup Qatar 2022 semi final match between Argentina and Croatia at Lusail Stadium on December 13, 2022 in Lusail City, Qatar. (Photo by Richard Heathcote/Getty Images)
Julian Alvarez y Lionel Messi celebran el segundo gol argentino, anotado por el cordobés, durante la semifinal de la Copa Mundial de la FIFA Qatar ante Croacia, en el Estadio Lusail - Créditos: @Richard Heathcote

Llegó a Europa, a Manchester, para unirse al City, y el entrenador Pep Guardiola anunció que el nuevo diamante tenía una proyección ilimitada. Los goles en la Premier League, la Champions League, la Community Shield y la EFL Cup alimentaron la ilusión y su juvenil figura se agigantó, mientras se acortaban los tiempos para Qatar 2022. Con 22 años, el primer Mundial resulta un viaje mágico para Julián Álvarez.

La semifinal frente a Croacia expuso la puntería y la potencia del artillero, pero también el sacrificio del atacante que se convierte en el primer defensor cuando la Argentina asfixia al rival. Festejo por duplicado, protagonista de la jugada que derivó en el penal con el que Lionel Messi abrió la goleada, la Araña juega, sonríe y desparrama alegría. El chico que tenía el cartel de promesa y era una pieza de recambio es, con un puñado de partidos, una de las figuras de la selección y de la Copa del Mundo.

El arquero Dominik Livakovic embiste a Julián Álvarez y el árbitro italiano Daniele Orsato sancionará penal; la Araña fue una pesadilla para la defensa croata
El arquero Dominik Livakovic embiste a Julián Álvarez y el árbitro italiano Daniele Orsato sancionará penal; la Araña fue una pesadilla para la defensa croata - Créditos: @Aníbal Greco

Arribó a Doha ajustando cada detalle, a la espera de una señal para cumplir un sueño. Y lo hizo: como Guillermo Stábile y Carlos Peucelle, en Uruguay 1930, y Diego Maradona, en México 1986, convirtió dos goles en la semifinal de una Copa del Mundo. Un signo para un futbolista que está acostumbrado, sin proponérselo, a ser parte de historias que serán eternas.

Jugó la final de la Copa Libertadores en el Santiago Bernabéu, aquella en la que River superó a Boca; también aportó para la obtención de la Copa América de Brasil 2021 -victoria 1-0 sobre el Scratch- y la Finalissima -triunfo 3-0 frente a Italia, en Londres-, aunque de este trofeo no existen pruebas irrefutables sobre su carácter oficial. Un elegido, un deportista tocado por la varita, porque acumula nueve vueltas olímpicas y el domingo intentará sellar la décima, con la que la Argentina pretende reescribir los libros del planeta fútbol.

Lo mejor del partido

“Se me pasan muchas cosas por la cabeza, muchas. Estamos todos como locos”, relató en el campo de juego. Miró a las tribunas, donde la familia y su pareja acompañan esta aventura que escriben 26 futbolistas, un cuerpo técnico, dirigentes, auxiliares… pero también un país. “Es muy emocionante ver todo esto: la gente, mi familia, todo lo que pasó en este Mundial es increíble. Ahora vamos a jugar el último partido, por el título, que era lo que queríamos”, apuntó el segundo artillero de la selección, con cuatro festejos, uno por detrás de Lionel Messi.

El capitán tomó a Qatar 2022 como la función despedida de una Copa del Mundo, Julián Álvarez -en cambio- desanda su estreno en la cita máxima. Los dos corren, se esfuerzan, se ilusionan, lloran y sonríen porque la gloria quedó a un paso. Trece años es la diferencia de edad entre el crack rosarino y la joven estrella, pero la relación -al comienzo idílica-, ahora desconoce de generaciones: se buscan en el campo, con asociaciones futbolística, y también en cada celebración.

El cordobés, de Calchín, ese pequeño pueblo donde es un ciudadano ilustre sin título oficial, tomó desprevenida a la zaga croata -Dejan Lovren habilitó el pase de Enzo Fernández, ese socio en Núñez y en Doha- y Dominik Livakovic chocó a la Araña dentro del área; Messi lanzó el penal con furia, con un remate alto, conociendo las habilidades del arquero europeo.

El festejo entre Lionel Messi y Julián Álvarez; juntos convirtieron nueve de los 12 goles que anotó la selección en el Mundial de Qatar 2022
El festejo entre Lionel Messi y Julián Álvarez; juntos convirtieron nueve de los 12 goles que anotó la selección en el Mundial de Qatar 2022 - Créditos: @ADRIAN DENNIS

Lejos de quedarse con ese pequeño acto protagónico, Álvarez fue por nuevos papeles para que su actuación quede en la memoria de los miles de hinchas argentinos que alentaron en el estadio de Lusail. Un contraataque, después de una mala ejecución de un córner croata, desató una corrida desde la mitad de la cancha que terminó -rebotes de por medio- con el 2-0: la acción tuvo recuerdos del gol de Mario Kempes a Holanda, en la final de Argentina 1978.

La pelota venía picando mal. Por suerte me fue quedando, pasaban los contrarios, y yo veía que la pelota me quedaba siempre a mí. Y bueno, vino el gol que nos dio tranquilidad. Estoy contento en lo personal y por el grupo. Nos merecíamos esto. Estamos en la final, ahora a descansar para hacer un gran partido el domingo. Vamos por más”, describió la jugada Álvarez, que también apuntó al futuro. Julián terminó prácticamente dentro del arco y cuando se levantó para celebrar, el primero que se trepó fue Messi. El mismo Leo que, después de inventar una genialidad frente a Josko Gvardiol -uno de los mejores zagueros de la Copa del Mundo-, asistió al nuevo compinche del área para sellar el triunfo, la clasificación, el pase a la final.

La toma aérea del segundo gol de la Argentina en la victoria 3-0 sobre Croacia: Julián Álvarez aplastó a Borna Sosa y define ante el arquero Dominik Livakovic
La toma aérea del segundo gol de la Argentina en la victoria 3-0 sobre Croacia: Julián Álvarez aplastó a Borna Sosa y define ante el arquero Dominik Livakovic

El Kun Agüero fue el socio perfecto de Messi, porque juntos partieron desde las selecciones juveniles; Lautaro Martínez se convirtió en un acompañante para dar las estocadas en el área y ahora Álvarez es el nuevo ladero. “Es un destacado, por encima de todo. Hizo un partido extraordinario: nos abrió el partido, generó, peleó, corrió y se peleó con todos. Hoy [por ayer] fue un jugador importantísimo, pero como lo viene siendo durante todo este Mundial y creo que todo esto se lo merece. El crecimiento que tuvo es superlativo. Nadie se esperaba que en este Mundial hiciera lo que está haciendo. Es una bestia”, lo definió el N°10, ese al que el cordobés fue a ver como hincha y le pedía autógrafos y fotos en la Copa del Mundo de Brasil 2014 y con el que ahora se divierte en la cancha.

También al que no se cansó de defender en las redes sociales, cuando los cuestionamientos hacia la Pulga se replicaban por todos lados. “Messi, sos lo mejor que me pasó en la vida”; “Feliz cumple al mejor jugador de la historia. Gracias por tanto ídolo” y “No alcanzan los adjetivos para describir lo bien que hacés todo”, algunos de los posteos.

Autor de dos goles y actor al que le cometieron el penal con el que Messi abrió el resultado, Julián Álvarez también fue una pieza destacada en la recuperación y la marca
Autor de dos goles y actor al que le cometieron el penal con el que Messi abrió el resultado, Julián Álvarez también fue una pieza destacada en la recuperación y la marca - Créditos: @Aníbal Greco

“Es un jugador absolutamente de equipo por el esfuerzo. Luego tiene gol. Cuando le cae cerquita del área, tiene la portería entre ceja y ceja”, lo analizó Guardiola. El trabajo defensivo es otra de sus virtudes y el seleccionador Lionel Scaloni lo resaltó: “El partido de Julián es muy bueno por los dos goles y porque nos dio una mano bárbara con esos tres volantes que tenían ellos. Él venía con Brozovic o el que tocaba por el medio, porque nuestros volantes iban a tomar a los laterales. Tiene un despliegue increíble y aunque por la edad que tiene es normal que se quiera comer el mundo, lo que le decís, lo hace. Además, pudo plasmar en la red y eso es ideal para un delantero”.

Llegó a Qatar como recambio de Lautaro Martínez, que de titular pasó a ser suplente y es uno de los que apoya sin egoísmos. La Argentina jugó seis partidos, Julián Álvarez fue titular en cuatro y lleva un póquer de goles -Polonia, gol récord, con 28 pases, y Australia también sucumbieron ante la picadura de la Araña-, pero además es una pesadilla por presión y agresividad. No para de crecer y sin techo alimenta la ilusión de un país.