La Argentina ensaya un tibio pedido a Washington para que invite a Venezuela y Cuba a la Cumbre de las Américas

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El presidente Alberto Fernández recibió hoy, en el Salón Eva Perón de Casa Rosada, al presidente de Cuba, Miguel Díaz-Canel
Presidencia

Condicionado por el acuerdo con el FMI y la necesidad de mantener aceitado el vínculo con la administración de Joe Biden, el Gobierno ensaya por estos días un tibio pedido a los Estados Unidos para que invite a Venezuela, Nicaragua y Cuba a la Cumbre de las Américas , que Estados Unidos llevará a cabo el mes próximo en Los Angeles.

Queremos que estén todos, aunque sabemos que quien organiza tiene el derecho de invitar o no invitar a quien quiera”, afirmaron a LA NACION fuentes de la Cancillería. Fuentes oficiales afirmaron que “de ninguna manera” el presidente Alberto Fernández llegará tan lejos como su par mexicano, Andrés López Obrador, quien ayer amenazó con no concurrir a la cita si es que los tres países apuntados por Washington por violaciones a derechos humanos y libertades públicas no son invitados. Un camino retórico similar siguió su par de Bolivia, Luis Arce, para quien “una Cumbre de las Américas que excluye a países americanos no será una Cumbre de las Américas plena, y de persistir la exclusión de pueblos hermanos, no participaré de la misma”, afirmó el mandatario en sus redes sociales.

Desde la presidencia de la Celac, Argentina dio el primer paso días atrás, a través de un comunicado donde se exhorta a Washington a rever la medida. “Como Presidencia Pro Témpore de la Celac, exhortamos a los organizadores de la Cumbre a evitar exclusiones que impidan que todas las voces del hemisferio dialoguen y sean escuchadas. Unidos somos más fuertes”, dice el comunicado, emitido el 2 de este mes, publicado en las redes sociales y dirigido al secretario de Estado, Anthony Blinken. “La IX Cumbre de las Américas representa una gran oportunidad para construir un espacio de encuentro en el que participen todos los países del hemisferio de modo abierto e inclusivo, bajo el objetivo unificador de concertar acciones conjuntas”, agregó el Gobierno en ese comunicado público.

En privado, y según fuentes oficiales, desde la Casa Rosada también efectivizaron una carta unilateral (que por ahora no vio la luz pública) para forzar esas presencias, un camino que siguieron otros países del Caribe como Trinidad y Tobago. Sin demasiadas esperanzas, claro, de que la iniciativa prospere.

Distintas situaciones

En el caso de los tres pedidos puntuales, cada uno de esos países tiene un vínculo diferente con Washington. Nicaragua, por caso, se “autoexcluyó” hace rato de esa cumbre , que tendrá como ejes la crisis migratoria, el cambio climático, el Covid-19 y por sobre todo la “lucha por la libertad y la democracia”, según reiteraron desde la organización. El presidente nicaragüense Daniel Ortega ganó en noviembre su reelección, con sus siete principales competidores opositores encarcelados o exiliados.

En el caso de Venezuela, Estados Unidos no reconoce a Nicolás Maduro como presidente -ganó su reelección hasta 2025 en elecciones cuestionadas hace tres años- y sí a Juan Guaidó, denominado “presidente encargado” y a quien Washington invitó de manera simbólica, aunque no participará (al menos hasta ahora) de los debates entre los presidentes.

“Si llegan a invitar a Guaidó al plenario, allí la situación cambiaría” , explican desde la Celac, donde el canciller Santiago Cafiero delegó funciones en el subsecretario para Asuntos Latinoamericanos, Gustavo Martínez Pandiani. A tono con los nuevos tiempos derivados de la invasión rusa a Ucrania y la necesidad de fuentes alternativas de petróleo, Argentina acelera la recomposición de su vínculo con Caracas mediante el envío del diputado del Parlasur Oscar Laborde como nuevo embajador, con su pliego aún pendiente de aprobación.

“Le están haciendo un favor a Cuba: se victimiza y con esto queda mejor parado”, dicen en la Casa Rosada en relación al gobierno de Miguel Díaz Canel, que recibió días atrás al vicejefe de gabinete, Jorge Neme, que llegó en visita política y económica a La Habana la semana pasada.

Así las cosas, la Argentina seguirá insistiendo por vía diplomática para que “todos estén invitados”, sin tensar las relaciones bilaterales, calificadas ayer por el embajador en Washington, Jorge Argüello, como “excelentes y mejorando” durante el encuentro anual organizado por AmCham, y con el embajador estadounidense en el país, Marc Stanley, sentado a su lado.

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