Arabia Saudita admite que Khashoggi murió en el consulado, Trump ve creíble la explicación

Por Aziz El Yaakoubi, Jeff Mason y Yara Bayoumy
Imagen de una bandera saudita hondeando enfrente del consulado de Arabia Saudita en Estambul, Turquía, el 20 de octubre de 2018. REUTERS/Huseyin Aldemir

Por Aziz El Yaakoubi, Jeff Mason y Yara Bayoumy

DUBAI/GLENDALE, Ariz./WASHINGTON (Reuters) - Arabia Saudita dijo el sábado que el periodista disidente Jamal Khashoggi murió en una pelea dentro de su consulado en Estambul, en la primera admisión sobre su deceso luego de dos semanas de negaciones que sacudieron las relaciones occidentales con el poderoso reino.

Riad no dio evidencias que respalden su explicación de las circunstancias que llevaron al fallecimiento de Khashoggi y no estaba claro si otros gobiernos estarían convencidos.

Funcionarios turcos sospechan que Khashoggi, un destacado crítico del poderoso hijo del rey Salman y el gobernante de facto de Arabia Saudita, el príncipe heredero Mohammed bin Salman, fue torturado y asesinado en el consulado por agentes saudíes. Su cuerpo aún no ha sido encontrado.

Algunos gobiernos y políticos de Occidente dieron respuestas cautelosas o escépticas a la explicación saudí, pero los aliados de Oriente Medio cerraron filas alrededor del reino.

El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, quien ha forjado estrechos lazos con el principal exportador de petróleo del mundo y convirtió al príncipe Mohammed en una pieza central de su política exterior, dijo que la versión saudí era creíble.

"Creo que es un buen primer paso, es un gran paso", dijo en Arizona. "Arabia Saudita ha sido un gran aliado. Lo que sucedió es inaceptable", agregó.

Trump informó que hablaría con el príncipe y enfatizó la importancia de Riad en la lucha contra el rival regional Irán y la relevancia para los empleos estadounidenses por las ventas masivas de armas de su país a Arabia Saudita.

Khashoggi, residente en Estados Unidos y columnista del Washington Post, desapareció después de entrar al consulado el 2 de octubre para obtener documentos para su próximo matrimonio.

Días después, funcionarios turcos dijeron que creían que lo habían matado en el edificio y que lo habían descuartizado, una acusación que Arabia Saudita había negado enérgicamente hasta ahora.

La fiscalía saudí informó el sábado que hubo una pelea entre Khashoggi y las personas con las que se reunió en el consulado en Estambul, lo que generó el fallecimiento. "Las investigaciones aún están en curso y 18 ciudadanos sauditas han sido arrestados", dijo en un comunicado.

Un funcionario saudí dijo a Reuters por separado: "Un grupo de saudíes tuvo un altercado físico y Jamal murió como resultado de un estrangulamiento. Trataban de mantenerlo tranquilo".

Cuando se encuentre el cuerpo, su estado podría dificultar determinar la veracidad del relato saudí.

La prensa estatal saudita dijo que el rey Salman ordenó el despido de cinco funcionarios, entre ellos Saud al-Qahtani, un asesor de la corte real considerado como la mano derecha del príncipe heredero Mohammed, y el subjefe de inteligencia Ahmed Asiri.

Algunos legisladores estadounidenses no fueron persuadidos por la versión de Riad. "Decir que soy escéptica con respecto a la nueva narrativa saudita sobre el Sr. Khashoggi es un eufemismo", dijo la senadora republicana Lindsey Graham.

El senador demócrata Jack Reed, miembro de mayor rango de la Comisión de Servicios Armados del Senado, dijo que los saudíes no decían la verdad. "Esto parece haber sido un acto deliberado y planificado seguido de un encubrimiento", agregó.


GRABACIÓN DE AUDIO

Fuentes turcas dicen que las autoridades tienen una grabación de audio que supuestamente documenta el asesinato de Khashoggi dentro del consulado.

El periódico turco oficialista Yeni Safak publicó lo que dijo que eran detalles del audio que arrojan que los torturadores de Khashoggi le cortaron los dedos durante un interrogatorio y luego lo decapitaron y lo desmembraron.

La crisis llevó al rey a intervenir, dijeron a Reuters cinco fuentes con vínculos con la familia real saudí. El rey ordenó la formación de un comité ministerial encabezado por el príncipe para reestructurar la agencia de inteligencia, reportó la prensa estatal, sugiriendo que su hijo conserva su amplia autoridad.

Antes de los anuncios del reino, Trump adelantó que podría considerar sanciones, aunque parece no estar dispuesto a distanciarse demasiado del liderazgo saudí. La Casa Blanca dijo que continuaría presionando para que "la justicia sea oportuna, transparente y de acuerdo con todo el debido proceso".

Para otros aliados occidentales, una pregunta trascendente será si creen que el príncipe Mohammed, quien se califica a sí mismo como un reformador, no tiene culpabilidad. El rey Salman había entregado la gestión diaria de Arabia Saudita a su hijo.

Reino Unido dijo que estaba considerando sus "próximos pasos", mientras que Australia y Holanda informaron que se retiraron de una cumbre de inversión planeada en Arabia Saudita en protesta por el asesinato.

Amnistía Internacional dijo que la explicación saudí parecía ser un encubrimiento de "un asesinato atroz". Los hallazgos de Arabia Saudita "marcan una baja abismal en el historial de derechos humanos de Arabia Saudita", dijo su director para Oriente Medio.

Aliados regionales, incluidos Egipto, Bahréin y los Emiratos Árabes Unidos, emitieron declaraciones en alabanza al rey.


NO HABÍA ORDEN DE MATARLO

El destituido oficial Qahtani, de 40 años, ganó peso tras estrechar sus lazos con el príncipe Mohammed, convirtiéndose en un confidente raro en su círculo íntimo y secreto. Fuentes dicen que él hablaba regularmente en nombre del heredero y que había dado órdenes directas a altos funcionarios, incluso en el aparato de seguridad.

Personas cercanas a Khashoggi y el Gobierno dijeron que Qahtani había intentado atraer al periodista a Arabia Saudita después de que se mudara a Washington hace un año por temor a represalias por sus opiniones.

Qahtani escribió en Twitter en agosto de 2017: "¿Crees que tomo decisiones sin rumbo? Soy un empleado y un fiel ejecutor de las órdenes de mi señor el rey y mi señor el fiel príncipe heredero". En un tweet el sábado, agradeció al rey y al príncipe heredero por la "gran confianza" que tenían en él.

Por su parte, Asiri se unió a la fuerza armada saudí en 2002, según informes de medios, como portavoz de una coalición que respalda al derrocado presidente de Yemen después de que el príncipe Mohammed llevara a Arabia Saudita a la guerra civil en 2015. Fue nombrado jefe adjunto de inteligencia extranjera en abril de 2017.

Un funcionario saudí familiarizado con la investigación en su país aseguró que el príncipe no tenía conocimiento de la operación específica que resultó en la muerte de Khashoggi.

"No hubo órdenes específicas de que lo mataran o incluso de que lo secuestraran", dijo al hablar bajo condición de anonimato. Agregó que había una orden permanente de traer a los críticos del reino de regreso al país.

"MbS no tenía conocimiento de esta operación específica y ciertamente no ordenó un secuestro o asesinato de nadie. Habrá tenido conocimiento de las instrucciones generales para decirle a las personas que regresaran", añadió.

El funcionario dijo que el paradero del cuerpo de Khashoggi no estaba claro después de ser entregado a un "cooperador local", pero no había señales de ello en el consulado.

En Arabia Saudita hubo un amplio apoyo para el rey y el príncipe heredero en Twitter, con hashtags como "#Soy saudí y lo defiendo" y la tendencia "#Saudi reino de justicia".

La prometida turca de Khashoggi, Hatice Cengiz, tuiteó en árabe: "El corazón se aflige, hay lágrimas en los ojos y con tu separación estamos tristes, mi querido Jamal", dijo. Preguntó: "¿Dónde está el cadáver del mártir Khashoggi?".