Arabia Saudí vuelve a la "normalidad" mientras los casos siguen aumentando

Agencia EFE

Riad, 21 jun (EFE).- Arabia Saudí volvió este domingo a la "normalidad" pos-COVID-19 poniendo punto final al toque de queda que aún regía en el país y con la reapertura de mezquitas en la ciudad sagrada de La Meca, a pesar de que el número de casos sigue aumentando a un ritmo de 3.000 contagios diarios.

Los ciudadanos saudíes se despidieron hoy del toque de queda parcial que entró en vigor poco después del final del mes sagrado musulmán de ramadán, cuando el reino ultraconservador experimentó un incremento de casos que hasta hoy se acercan a los 158.000, con 1.230 fallecimientos.

Arabia Saudí llega así a la tercera y última fase de paulatina reducción de las restricciones en el marco de un plan que arrancó el 28 de mayo.

Hoy todas las actividades económicas y comerciales han reabierto y los saudíes ya pueden circular libremente entre provincias, mientras que el 75 % de los empleados públicos han vuelto a sus puestos de trabajo.

Sin embargo, los portavoces de los ministerios Salud, Interior y Trabajo saudíes aseguraron que "la vuelta a la vida normal no significa la desaparición del virus" por lo que se hará "una evaluación continua y se aplicarán medidas especiales contra el que no cumpla los protocolos preventivos contra el virus".

MÁS DE 3.000 CASOS DIARIOS

El reino ultraconservador ha registrado durante las últimas semanas un aumento significativo de casos, llegando a alcanzar los 4.000 contagios en un día, aunque en los últimos días la cifra se ha estabilizado en alrededor de los 3.000.

Con la fase tres, las autoridades pretenden que todas las regiones vuelvan a "situaciones normales" previas a las del toque de queda.

El plan era de aplicación en todo el país salvo en la ciudad sagrada de La Meca, principal lugar de peregrinación para el islam en el mundo y segunda localidad saudí en número de contagios.

Sin embargo, hoy alrededor de 1.500 mezquitas de La Meca reabrieron tras casi tres meses cerradas entre medidas de seguridad sanitaria como el uso obligatorio de la mascarilla y pantallas electrónicas para concienciar a los fieles.

Las autoridades, con la ayuda de voluntarios, han esterilizado los lugares de culto y han colocado pantallas electrónicas con consejos e instrucciones en más de diez idiomas "para prevenir el virus y garantizar la seguridad de los asistentes", según informó el Ministerio de Asuntos Islámicos.

Además de imponer un sistema de distanciamiento social, los asistentes a los rezos en la ciudad sagrada deberán hacer las abluciones o lavados previos en sus casas y portar sus propias alfombras, de acuerdo con el departamento.

Por su parte, los responsables de los centros deberán retirar los coranes en exposición, mantener abiertas las puertas y ventanas, imponer el uso de las mascarillas, cerrar las instalaciones cuando no haya plegarias y limitar el sermón de los viernes a 15 minutos.

SILENCIO SOBRE LA GRAN PEREGRINACIÓN

Las autoridades saudíes han reiterado en numerosas ocasiones que "la peregrinación menor y las visitas continuarán suspendidas" en la ciudad sagrada, mientras que las reuniones de más de 50 personas seguirán prohibidas y los ciudadanos deberán llevar mascarilla obligatoriamente al salir de casa.

Aunque las otras 90.000 mezquitas del país ya acogían a los fieles desde el pasado 31 de mayo, en La Meca no reabrieron hasta este domingo.

Las autoridades suspendieron a finales de febrero la peregrinación menor, la que se hace durante todo el año, y en el mes de marzo cancelaron los rezos públicos en La Meca y Medina, la otra ciudad sagrada.

Sin embargo, no han suspendido oficialmente el "hach", la gran peregrinación anual.

El Gobierno saudí ha venido pidiendo a los musulmanes de todo el mundo que retrasaran las reservas y preparativos ante la incertidumbre, aunque algunos países han pedido expresamente a Arabia Saudí que informe de si habrá o no "hach" este año, que sigue siendo la gran incógnita.

Suliman al Asad

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