Aprender en época de cuarentena: ¿cómo educar a 13 millones de estudiantes argentinos?

Javier Minsky*

La pandemia del coronavirus obliga al sistema educativo argentino a cambiar sus metodologías tradicionales y de carácter presencial, para acudir a las herramientas y plataformas digitales. Cerca de 13 millones de estudiantes de todos los niveles de educación común, especial y de adultos, tendrán que continuar, en cuarentena, con sus procesos de aprendizaje a través de la vía virtual.

El cambio cultural en el ámbito educativo requiere de un proceso de adaptación acelerado por parte de docentes, alumnos y familiares; por suerte, la tecnología existe y está a disposición para ayudarnos.

El campo de la educación en la región hispanohablante muy pocas veces ha sido pionero en explotar el potencial de las nuevas herramientas tecnológicas, lo cual podría explicar el poco éxito de los métodos y medios anacrónicos de la institución educativa para formar ciudadanos preparados para afrontar los retos del siglo XXI.

Inesperadamente, esta pandemia que afecta a todo el mundo, pone a todo el ecosistema educativo frente a la posibilidad de estudiar a distancia, sin distinción de edades ni ubicación geográfica.

Diversas plataformas virtuales dedicadas a la educación tomaron la decisión en estos días de poner a disposición sus herramientas y servicios para que los usuarios pudieran subirse rápidamente a las demandas que imponían las distintas medidas que se tomaron a nivel local y regional, con relación a la suspensión de clases y aislamiento.

Aulas colaborativas, campus virtuales y herramientas online propias de algunas instituciones educativas, tomaron un importante protagonismo en este momento de contingencia.

Lo cierto es que la tecnología para facilitar la educación a distancia, ya convivía entre nosotros pero sin ocupar un lugar de relevancia. A diferencia de lo ocurrido con la influenza A (H1N1), 11 años atrás, esta vez las condiciones están dadas para poder suplantar en su totalidad la educación presencial por la educación remota.

Hoy, el problema pasa por la falta de conocimientos y capacitación en el uso de estas herramientas, y por la necesidad de implementar rápidamente un cambio de costumbres en las formas y metodologías de enseñanza y aprendizaje. Y es aquí además, donde el desafío se centra en familiarizarnos con las nuevas estrategias para garantizar la continuidad pedagógica.

Mientras que los adolescentes y adultos pueden emplearlas de forma autónoma, los niños y niñas necesitan de la orientación y acompañamiento de sus padres, quienes –en algunas ocasiones –se encuentran ante nuevas herramientas que deben aprender a emplear para poder ayudar a los más pequeños.

¿Cuáles son los beneficios de la educación online?

- Flexibilidad horaria: Como el acceso está permitido en todo momento, el estudiante puede regular los tiempos y acceder a la información en el momento que quiera, así como también a ciertas clases que se encuentran disponibles. La verdadera educación a "distancia" es la presencial, el alumno que asiste cuatro días a la semana en un turno determinado. La educación en línea permite al alumno estar siempre conectado.

- Comunicación por foro en tiempo real: Los campus virtuales suelen tener secciones de foros en donde se puede intercambiar información, contenidos y material en todo momento.

- Acceso al material de estudio online: El material de estudio está disponible en la plataforma, no teniendo que gastar en material físico.

- Consultas 24x7: Propone la posibilidad de estar continuamente aportando a la comunidad de usuarios estudiantes, desde material útil, a dudas frecuentes para que sean respondidas.

- Uso intuitivo de las herramientas: Las plataformas están desarrolladas para que su uso sea fácil e intuitivo, y para que se logre una automatización de los procesos.

- Optimización de los procesos administrativos: Acciones como anotarse en una materia, conocer las fechas de exámenes y poder inscribirse, y acceder a las notas es mucho más fácil desde las plataformas

- Amigable con el medio ambiente: También se fomenta un uso más consciente de los recursos ya que un alumno no necesita imprimir todo el material. En las plataformas virtuales los profesores pueden subir documentos en todo tipo de formato.

- Material audiovisual: Las clases o ejercicios se pueden ver infinidades de veces, a diferencia de la modalidad presencial donde es recurrente perder información durante su desarrollo.

- Participación de la familia: Hacerlo desde el hogar y en un contexto de cuarentena por el coronavirus, hace que la familia también tenga participación en los procesos de enseñanza y aprendizajes de los más jóvenes. Esto no ocurre cuando la clase se da en el establecimiento educativo.

En este caso, las bondades de los adelantos tecnológicos del siglo XXI aparecen como una vacuna para cerca de 13 millones de estudiantes y más de 800 mil docentes argentinos que hoy, dependen de que haya una adopción rápida de las distintas herramientas y plataformas tecnológicas por parte de establecimientos y familias, para no perder días de clases ni que se interrumpa el ciclo lectivo frente al distanciamiento social que impone el coronavirus.

 

*Javier Minsky es CEO de Virtualmind, empresa de desarrollo de software con 15 años de experiencia en el mercado local e internacional