Aplazado el juicio en apelación al chileno Nicolás Zepeda por el asesinato de su exnovia

El juicio en apelación al chileno Nicolás Zepeda por el asesinato de su exnovia Narumi Kurosaki en 2016, que empezó este martes en un tribunal del este de Francia, fue aplazado hasta el jueves después de que el acusado decidiese cambiar de abogado.

En principio, Zepeda debía estar representado por Antoine Vey pero, el 18 de febrero, este informó al presidente del tribunal, François Arnaud, de que su cliente lo había recusado.

Este martes, al inicio de la audiencia, el juez le asignó a Zepeda una abogada de oficio, Catherine Bresson.

Pero poco después, Bresson indicó que el acusado deseaba estar representado por otro letrado, Renaud Portejoie, quien había aceptado el encargo a condición de que el proceso fuese aplazado hasta el jueves.

En un mensaje, Portejoie confirmó a la AFP que "intervendrá para Nicolás a partir del jueves".

Zepeda, que vestía camisa verde, confirmó su identidad desde el banquillo de los acusados, asegurando que no tenía domicilio. "Ya ni recuerdo la dirección de mis padres", declaró en francés.

En la sala se encontraban también la madre de Kurosaki y las dos hermanas menores de la víctima; Kurumi y Honami, y Arthur del Piccolo, que era novio de la joven en el momento de los hechos y que también es parte civil del proceso.

- "Insulto" -

El lunes por la noche, un diario regional, L'Est Républicain, publicó en su página web que "Vey habría comunicado recientemente su intención de dar un portazo" y no defender a Zepeda.

"Esto es un nuevo insulto para las partes civiles y la familia de Narumi", estimó Sylvie Galley, abogada de la familia de Kurosaki. "Tuvieron que pasar por el primer proceso. Ahora, en la apertura del segundo, se enteran de que Nicolás Zepeda cambia de abogado a 48 horas del juicio. Esto es escandaloso", afirmó.

Para el abogado Randall Schwerdorffer, que asesora a Arthur del Piccolo, "todo esto es iniciativa de Nicolás Zepeda".

"Casi, estaríamos delante de una voluntad de no asumir el proceso de hoy", declaró Schwerdorffer.

El padre del acusado, Humberto Zepeda, manifestó su descontento por el plazo acordado por el juez, que considera demasiado corto.

"¿Alguno cree que en un día [puede haber] un abogado casi Superman que va a conocer los detalles [...] que se están viendo en este caso tan lamentable? Es imposible, esa es nuestra molestia, pero lo aceptamos", señaló ante la prensa.

Por su parte, la franco-chilena Alexandra Guidi (31 años), una ingeniera comercial, vieja amiga de Zepeda, se mostró sorprendida por la recusación de Antoine Vey.

"Nicolás estaba muy contento de haberlo encontrado como abogado", explicó. "Decía que lo entendía muy bien, que por fin tenía esta conexión, esta complicidad [...], que lo visitaba constantemente y también su equipo", dijo, asegurando que Zepeda "jamás [le] comentó que hubiera ninguna diferencia" entre él y Vey.

"Me llama mucho la atención que el Est Republicain supiera antes que nosotros, que los padres, que cualquiera" que Antoine Vey dejaba el caso, agregó.

Humberto Zepeda, en tanto, aludió a una "filtración muy grave" que "atenta contra el honor de la justicia francesa".

En abril de 2022, Zepeda fue condenado a 28 años de cárcel por el asesinato en 2016 de la japonesa Narumi Kurosaki, cuyo cuerpo nunca fue encontrado, pero el chileno recurrió el fallo.

Ahora, se expone a ser condenado a cadena perpetua.

El veredicto se espera, a más tardar, el 8 de marzo.

La principal expectativa reside en saber si Zepeda seguirá defendiendo su inocencia o aportará otra versión de los hechos.

- "Espantosos gritos" -

Según la investigación, Narumi Kurosaki, que llegó a Besanzón, en el este de Francia, en el verano de 2016 para estudiar francés, rompió su relación con Zepeda, a quien había conocido en Japón.

Sin avisarle, el chileno viajó a Besanzón y pasó con ella la noche del 4 al 5 de diciembre de 2016 en la residencia universitaria.

De acuerdo con el fiscal Étienne Manteaux --que también está a cargo de la acusación en este juicio de apelación--, Zepeda, al no soportar la ruptura, habría "asfixiado" o "estrangulado" a la joven esa noche, cuando varios testigos aseguran que escucharon "golpes" y unos "espantosos gritos" en la residencia universitaria.

Tras ello, Zepeda se habría desecho del cuerpo en un bosque de la zona o arrojándolo al río Doubs, en la misma área, según la fiscalía.

En los días posteriores, según la investigación, Zepeda pirateó las cuentas de redes sociales de su exnovia, enviando mensajes a los allegados de la joven, haciéndoles creer que ella seguía con vida y ganando así tiempo antes de regresar a Chile.

Nadie volvió a ver a la muchacha, que tenía 21 años, y su cuerpo nunca fue encontrado.

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