Apertura de sesiones 2021: el gesto de Cristina Kirchner a Alberto Fernández tras el cruce con Fernando Iglesias

LA NACION
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En medio de la apertura de las sesiones ordinarias en el Congreso Nacional, los diferentes gestos de la vicepresidenta Cristina Kirchner, quien se presentó en el recinto sin barbijo, merecen un capítulo aparte.

Minutos después de que el Presidente comenzara su discurso inaugural en el Congreso, y cuando hablaba sobre la deuda externa, se escuchó al diputado Fernado Iglesias gritar algo que no llegó a oírse con claridad.

El fuerte cruce entre Alberto Fernández y Fernando IglesiasEl fuerte cruce entre Alberto Fernández y Fernando Iglesias

"Es voluntad terminante e imperiosa que afirmemos el compromiso de no permitir nunca más que se genere un endeudamiento asfixiante a partir de la toma de créditos irresponsables", terminó de leer el presidente y miró a su izquierda para contestarle a Iglesias. "Tuvo cuatro años para hablar. ¿Por qué no me deja hablar a mí, por favor?", dijo visiblemente molesto en medio de aplausos.

Luego, la vicepresidenta le tocó el brazo al Presidente con su mano derecha como para tranquilizarlo y sonrió levemente.

El fuerte cruce entre Alberto Fernández y Fernando IglesiasEl fuerte cruce entre Alberto Fernández y Fernando Iglesias

Minutos antes, cuando la vicepresidenta y Fernández habían ingresado al recinto, Iglesias ya había hecho un comentario en voz alta. "Cumplí la ley, ponete el barbijo", dijo dirigiéndose a Cristina, quien no tenía barbijo puesto.

Otro de los gestos esgrimidos por Cristina fue cuando el Presidente habló de "errores" en la campaña de vacunación, haciendo referencia al escándalo de las Vacunas VIP que se administró a políticos, sus amigos y familiares cuando la prioridad es que el personal de salud reciba esas dosis.

"Cuando se dijo que esas reglas habían sido transgredidas, me he encargado de recabar la información pertinente y aún cuando en lo personal me causaran mucho dolor, tomé las decisiones que correspondían", dijo el mandatario. Tras esas palabras, estalló un aplauso y la vicepresidenta asintió como aprobando y sonrió hacia la bancas.