La posible anulación del fallo sobre el aborto, un terremoto político que profundizaría la grieta en Estados Unidos

·5  min de lectura
Una multitud se reunió frente a la Corte Suprema, el lunes 2 de mayo de 2002 por la noche en Washington, ante la publicación de un borrador que circuló entre los jueces de la Corte Suprema que sugiere que a principios de este año la mayoría de ellos había apoyado la anulación del caso Roe v. Wade de 1973 que legalizó el aborto en todo el país, según un informe publicado por Politico. (AP Photo/Alex Brandon)
Alex Brandon

WASHINGTON.- Una mujer en Mississippi o Texas ya no podría abortar legalmente en una clínica. Pero otra mujer en San Francisco, Nueva York, Boston o Chicago, sí. El fallo que prepara la Corte Suprema de Justicia para revocar el aborto legal en todo el territorio de Estados Unidos tendría ese efecto inmediato: dejaría la decisión final en manos de los estados, tal como ocurría hasta 1973, y partiría al país en dos.

A diferencia de otras naciones donde el aborto es legal, como la Argentina, en Estados Unidos la legalización se logró gracias a una larga batalla legal emprendida por activistas que llevaron su causa hasta la Corte Suprema. En 1973, el histórico fallo Roe vs. Wade sentenció que el derecho de las mujeres a elegir estaba amparado por la Constitución, y forzó a los estados donde aún estaba prohibido a aceptar su legalización. Pero la guerra cultural continuó, y continuará aun después de que se formalice la nueva sentencia del máximo tribunal, un verdadero terremoto político que profundizará la grieta que caracteriza a la historia y el presente de Estados Unidos. La próxima batalla será la campaña para las elecciones legislativas de noviembre, en las que el aborto será –otra vez– un tema excluyente.

Protestas frente a la Corte Suprema de Estados Unidos, en Washington. (Photo by Stefani Reynolds / AFP)
STEFANI REYNOLDS


Protestas frente a la Corte Suprema de Estados Unidos, en Washington. (Photo by Stefani Reynolds / AFP) (STEFANI REYNOLDS/)

La victoria que consiguió ahora el movimiento que desde hace décadas pelea para prohibir el aborto comenzó a gestarse en 2014, cuando los demócratas perdieron el control del Senado en las elecciones legislativas de ese año. Dos años más tarde, la muerte del juez Antonin Scalia, ícono del ala conservadora de la Corte, le dio a Barack Obama la oportunidad de dejar un tribunal con cinco jueces progresistas. Pero los republicanos bloquearon el pliego de Merrick Garland, el juez elegido por Obama para reemplazar a Scalia, con el argumento de que era un año electoral. Donald Trump ganó la elección presidencial en noviembre de 2016, y en solo cuatro años logró un viejo anhelo de la derecha de Estados Unidos: nombró tres jueces en la Corte, y dejó una mayoría de seis jueces conservadores.

Neil Gorsuch ocupó la silla de Scalia. Brett Kavanaugh reemplazó a Anthony Kennedy, famoso por ser el juez que dirimió durante años las disputas ideológicas entre el ala progresista y el ala conservadora de la Corte. Pero el golpe final llegó en septiembre de 2020, cuando murió Ruth Bader Ginsburg, ícono cultural y feminista del país. Años antes, Obama había intentado sin éxito convencerla de que se jubilara para reemplazarla por otro juez progresista. Los republicanos se olvidaron de su propia regla, y, poco antes de las elecciones que Joe Biden le ganó a Trump, llevaron a Amy Coney Barrett a la Corte. Gorsuch, Kavanaugh y Barrett respaldaron ahora la revocación de Roe vs. Wade, según reveló Politico.

La jueza Amy Coney Barrett
La jueza Amy Coney Barrett


La jueza norteamericana Amy Coney Barrett

Si el fallo de la Corte se concretara, la pelea por el aborto descendería a los estados. La histórica puja entre el movimiento “a favor de la elección” y el movimiento “a favor de la vida” será puramente territorial. El derecho a abortar no correrá peligro en las costas demócratas, pero desaparecerá en el centro del país, en estados republicanos como Oklahoma, Louisiana, Alabama, Mississippi, Kansas o Indiana. En cada elección local, el aborto será protagonista. Las divisiones que caracterizan a Estados Unidos se profundizarán.

“El aborto es y seguirá siendo legal en Pensilvania”, tuiteó el gobernador de Pensilvania, Tom Wolf, apenas salió la revelación de Politico. “Voy a vetar cualquier legislación en contra de la elección que llegue a mi escritorio”, prometió.

Gavin Newsom, gobernador de California, dijo que propondrá una enmienda para “consagrar el derecho a elegir” en la Constitución del estado.

Pero es casi seguro que las legislaturas de otros 22 estados férreamente republicanos se moverán rápidamente para restringir o directamente prohibir el acceso al aborto. Varios ya lo han hecho. En 2021, Texas se había convertido en el primer estado que logró implementar una de las leyes más restrictivas para el aborto luego de que otros intentos de otros estados republicanos fueron bloqueados por la Justicia. Con el fallo de la Corte, podrán avanzar. Muchas mujeres deberán viajar, o intentar acceder clandestinamente a medicamentos o a un médico para poder abortar, tal como ocurría en el siglo pasado.

Protestas en Washington tras la filtración del borrador de la Corte Suprema de Estados Unidos sobre el aborto. (Kevin Dietsch/Getty Images/AFP)
Kevin Dietsch


Protestas en Washington tras la filtración del borrador de la Corte Suprema de Estados Unidos sobre el aborto. (Kevin Dietsch/Getty Images/AFP) (Kevin Dietsch/)

El fallo de la Corte tendrá un impacto político que, por ahora, es incalculable. Aun cuando la decisión final no está confirmada, Biden sacó un comunicado horas después de la revelación de Politico ratificando su respaldo al derecho de las mujeres a elegir. Y dijo que la defensa de ese derecho recaerá en los funcionarios de todos los niveles de gobierno, pero también en los votantes.

El presidente norteamericano señaló que necesitarán más senadores y congresistas para lograr algo que parece poco menos que imposible: aprobar una ley que legalice el aborto, tal como se hizo en la Argentina. La inflación llevaba a los demócratas a una derrota segura en las elecciones legislativas, y a perder el Congreso. La Corte puede darles el salvavidas que buscaban. Esa será próxima batalla en una guerra sin fin.

Nuestro objetivo es crear un lugar seguro y atractivo para que los usuarios se conecten en relación con sus intereses. Para mejorar la experiencia de nuestra comunidad, suspenderemos temporalmente los comentarios en los artículos.