En la antesala electoral, la pandemia vuelve a trastocar los planes del gobierno

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El presidente argentino, Alberto Fernández, se vacunó con la Sputnik V en enero pasado. Ahora la vacuna se producirá en su país.
El presidente argentino, Alberto Fernández, se vacunó con la Sputnik V en enero pasado. Ahora la vacuna se producirá en su país.

“Es la que nos tocó”. Así, con tono de resignación, respondió un importante funcionario con despacho en la Casa Rosada, al constatar que la pandemia volvió a trastocar los planes del gobierno nacional, esta vez en la antesala de la campaña hacia las elecciones legislativas. Cuando los funcionarios creían que con el programa de vacunación era suficiente para encarar la próxima etapa, el nuevo escenario de máxima preocupación volvió a instalar la agenda del coronavirus en la sede gubernamental.

Tres fueron las medidas que tomó el presidente Alberto Fernández que lo obligaron a replantear el discurso: la reducción del cupo de ingresos al país, lo que desató fuertes críticas; el reconocimiento de que está en evaluación la posibilidad de combinar vacunas ante la falta de dosis del segundo componente de la Sputnik V; y el decreto de necesidad y urgencia (DNU) para que puedan ingresar a la Argentina las vacunas que se producen en Estados Unidos, Pfizer, Johnson & Johnson (Janssen) y Moderna.

Jura de Vilma Ibarra como Secretaria de Legal y Técnica
Jura de Vilma Ibarra como Secretaria de Legal y Técnica


Jura de Vilma Ibarra como Secretaria de Legal y Técnica

El DNU establece modificaciones a la ley de 27.573 que regula la adquisición de vacunas contra el Covid-19. En particular, suprime la negligencia como supuesto de responsabilidad para quienes tienen a su cargo la investigación, el desarrollo, la producción o el suministro de dosis. Este era un requisito de los laboratorios estadounidenses y principal punto de resistencia del Gobierno durante largos meses de negociaciones. Finalmente, en medio de una fuerte presión política y social, el Presidente decidió avanzar con los cambios.

“Creamos un fondo de reparación de Covid-19 para responder al pago de indemnizaciones ante la eventualidad de que una persona sea dañada por la aplicación de la vacuna”, explicó anteayer Vilma Ibarra, la secretaria de Legal y Técnica y principal arquitecta jurídica del Presidente.

El inevitable desembarco de la variante Delta, según la definición de la ministra de Salud, Carla Vizzotti, se sumará a las tres cepas -Andina, Manaos y Reino Unido- que ya tienen circulación comunitaria en la Argentina. Cerca del Presidente ya anticiparon que cuando la variante que nació en la India finalmente entre con fuerza en el país, el Gobierno deberá tomar nuevamente medidas restrictivas.

Conferencia de prensa de Vizzotti y Vilma Ibarra
Captura de TV


Conferencia de prensa de Vizzotti y Vilma Ibarra (Captura de TV/)

La llegada de millones de dosis –de Astrazeneca, Sputnik V y Sinopharm– en las últimas semanas permitió la aceleración del operativo de vacunación, pero en la Casa Rosada saben que con la vacuna no alcanza. La economía será, finalmente, la clave: “Tenemos que hablar del futuro”, explicó uno de los hombres de confianza del Presidente que camina el Conurbano bonaerense.

Los números en materia de recuperación económica se demoran mientras no cede la pandemia, según reconocieron a LA NACION en Balcarce 50. Cuando restan 70 días para las PASO, además de las vacunas, el Gobierno prepara medidas para alentar el consumo. Entre ellas, un relanzamiento de los planes de cuotas, como el Ahora 12, y líneas de financiamiento destinadas a la construcción.

De acuerdo a las fuentes consultadas, la hoja de ruta gubernamental para los próximos dos meses no es ambiciosa: vacunación –ingresaron unas 27 millones de vacunas, de las cuales aplicaron más de 21 millones; casi el 40% de la población ya recibió al menos una dosis–; control de precios y shock de consumo. En cambio, el Gobierno buscará desviar la atención sobre los temas que no logró resolver, como la inflación y la resolución de la negociación con el Fondo Monetario Internacional (FMI).

Los problemas económicos son la principal preocupación de la gente. En su último informe, de hace unos días, la consultora Analogías, cercana a La Cámpora, identificó que las dos primeras inquietudes son la inflación (20,2%) y el desempleo (19,8%). Las quejas de los integrantes de la agrupación que lidera Máximo Kirchner se acumulan sobre las figuras de los ministros Martín Guzmán (Economía) y Matías Kulfas (Desarrollo Productivo).

El ministro de Economía, Martín Guzmán, junto a su par de la Producción, Matías Kulfas, durante una visita a una pyme en el parque industrial de Pilar.
Rodrigo Néspolo / LA NACION


El ministro de Economía, Martín Guzmán, junto a su par de la Producción, Matías Kulfas, durante una visita a una pyme en el parque industrial de Pilar. (Rodrigo Néspolo / LA NACION/)

Las dificultades se acumulan sobre todo en los grandes centros urbanos. Muchos de los que recorren el vasto territorio que gobierna Axel Kicillof observan con nerviosismo que se acentuó en los últimos meses un comportamiento: cada día menos gente compra por kilo. Ahí están enmarcadas las diferencias con las políticas que llevan adelante Guzmán y Kulfas. “Les cuesta resolver los problemas de la economía real”, describieron.

Mientras tanto, todos en la Casa Rosada observan lo que ocurre en Europa y prenden velas para que el impacto de la tercera ola de la pandemia sea lo más leve posible. Es que el piso de la meseta que atraviesa la Argentina es muy alto, según reconoció Vizzotti. Una nueva escalada de contagios sería un problema severo para Fernández y su equipo de gobierno, en momentos en que se hacen los aprestos para la campaña electoral. El margen de maniobra es cada vez menor.

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