Antes y después de las drogas: fotos que muestran la recuperación de una joven adicta

La epidemia de adicción a los opiáceos que sacude a Estados Unidos tiene muchos rostros y la mayoría emergen en nuestra memoria de historias trágicas: niños abandonados en autos mientras sus padres están drogados, o han muerto de sobredosis, jóvenes con el rostro desencajado, ambulancias transportando camillas con cuerpos inertes…

En 2015, más de 52.000 estadounidenses murieron por sobredosis de drogas, la mayoría por opioides como OxyContin, Vicodin, heroína y fentanilo. The New York Times estima que hubo entre 59.000 y 65.000 de esas muertes en 2016.

Las sobredosis de drogas ahora matan a más estadounidenses que los accidentes automovilísticos o las armas de fuego, y el presidente Trump ha declarado la epidemia como una emergencia nacional de salud.

Afortunadamente, también hay esperanzas. Y esa es precisamente la historia que una joven identificada como Keri quiso compartir en Reddit, con fotos que ilustran el proceso de su desintoxicación.

En la serie de cinco fotos la joven pasa de estar demacrada con ojeras debajo de los ojos, cuando se drogaba, a una cama de hospital, y luego a verse fresca, saludable y feliz. “La primera imagen fue cuando estaba usando, la segunda foto el día después de que ingresé en el hospital, la tercera fue cuando estuve limpia [sin drogarse] tres meses (todavía en un centro de enfermería) y la última imagen es con mi prometido hace un mes”, describió.

Keri dijo que durante “largos años” fue adicta a los opiáceos recetados y no recetados. En entrevista con Yahoo Lifestyle contó que su adicción comenzó cuando se lastimó una muñeca después de tropezar en las escaleras. Los médicos no podían determinar qué era exactamente lo que le causaba dolor, así que le prescribieron opiáceos durante los siguientes dos años para que ella pudiera seguir trabajando.

Al cabo de ese tiempo un nuevo médico se negó a escribirle otra receta y la joven sufrió una abstinencia severa. “Se siente como si tuvieras la peor gripe que puedas tener”, dice Keri. “Es el peor infierno que puedas imaginar”.

Su novio en ese momento era un exadicto a la heroína y ella usó sus conexiones para obtener la droga. Y así comenzó su otro infierno. Trató repetidamente de dejar la adicción, sin éxito. Hace tres años llegó al hospital en shock séptico de MRSA, una superbacteria que es difícil de tratar, después de inyectarse heroína en el pie.

Estuvo ingresada casi un año.

“La noche en que ingresé en el hospital casi muero, mi presión arterial se redujo y estuve realmente inconsciente durante un tiempo. Recuerdo antes de comenzar a perder el conocimiento, ver a mi padre llorar y decirme que deseaba haber hecho más para ayudarme y ser un mejor padre…”, contó la joven.

“Me di cuenta de que mi pesadilla era mucho más aterradora que luchar por mi vida y, después de pensar en la culpa y el dolor en que estaría dejando a mis seres queridos si hubiera muerto, hice esa elección de cambiar. No solo por mí, sino para las personas que amaba, porque se lo merecían después del infierno por el que los había llevado”.

Un año después, Keri conoció a su ahora prometido, quien la ayuda a recuperarse.

Keri con su prometido (Cortesía de Keri Ibbotson)

“Con trabajo duro, gran voluntad y el apoyo de mis seres queridos, siento como si hubiera superado algo que hace años parecía imposible”, escribió. “En aquel entonces sentí que mi vida nunca tendría un propósito, pero ahora me doy cuenta de que mi propósito de luchar durante todos esos años fue para poder dar esperanza a los demás que luchan contra la adicción. Nunca es demasiado tarde para un cambio. Si pude llegar tan lejos, todos los demás pueden”.