Annie Ernaux, ‘una mujer que escribe, eso es todo’

AFP - JULIE SEBADELHA

La escritora francesa Annie Ernaux, galardonada el jueves con el Premio Nobel de Literatura, ha realizado a través de una obra esencialmente autobiográfica, una notable radiografía de la intimidad de una mujer que evolucionó con las convulsiones de la sociedad francesa desde la posguerra. La opinión a RFI del consejero literario de Gallimard, editora de la obra de Ernaux.

Esta profesora de literatura en la Universidad de Cergy-Pontoise ha escrito una veintena de relatos en los que disecciona el peso de la dominación de clase y la pasión amorosa, dos temas que han marcado su trayectoria como mujer desgarrada por sus orígenes obreros.

Escritora que se declara de izquierda, Annie Ernaux se nutrió de la sociología bourdieusiana, que descubrió en los años 70 y que le permitió identificar el "malestar social" que la corroía desde que entró en una escuela pública en los años 50.

Nacida en 1940, vivió hasta los 18 años en la tienda de comestibles "sucia, mugrienta, fea y repugnante" de sus padres en Yvetot, en la Alta Normandía, de la que escapó gracias a un diploma en literatura moderna obtenido a fuerza de un intenso trabajo intelectual.

Desde "Los armarios vacíos" (1974) hasta "Los años" (2008), esta alta y bella mujer rubia seguirá una trayectoria de escritura que la lleva desde una primera novela corta, dura y violenta, hasta esta generosa autobiografía histórica.

En "Los armarios vacíos", su protagonista describe con rabia los dos mundos incompatibles en los que creció: por un lado, la ignorancia, la suciedad, la vulgaridad de los clientes borrachos, los hábitos cutres de los tenderos de sus padres, y por otro, "la facilidad, la ligereza de las colegialas libres" de la pequeña burguesía.

Escritura llana


Leer más sobre RFI