Anita Brenner: amor al conocimiento

*En conferencia se reflexionó acerca de las aportaciones de la antropóloga, historiadora y periodista

Por Víctor Jesús González

México, 27 de febrero (Notimex).— Anita Brenner era una mujer que se quería comer el mundo del arte, del conocimiento y la condición humana a sus escasos 20 años, declaró el Dr. Antonio Saborit en la conferencia “Anita Brenner: una mirada desde la Antropología”, realizada en el Auditorio Best Maugard del MUNAL.

      “A tal edad es normal tener esas ganas, si no es así hay preguntarse qué estamos haciendo en la vida. Brenner, cabe contextualizar, cultivó este deseo por estar cerca de una legión de hombres y mujeres que tenían como máxima ambición la sabiduría”, narró el historiador, ensayista, traductor y editor mexicano Antonio Saborit; quien sin pausa agregó:

      “Aquí van algunos nombres para dar una idea de lo que estoy diciendo: Tina Modotti, B. Traven, Edward Weston, Manuel Gamio, José Juan Tablada o Franz Boas. De todos aprendió un poco y por lo tanto, de cada uno aprendió una manera de acercarse a la realidad que es inagotable. Incluso un día Tina Modotti le dijo que no debería dejar las cosas a la mitad del camino... ser tan dispersa”.

      El Dr. Saborit, también Director del Museo Nacional de Antropología, continuó su conversación sobre Brenner para dar conocer que esta mujer, que hoy podemos decir tenía un perfil multidisciplanrio, era admiradora de Manuel Gamio, antropólogo, arqueólogo e indigenista mexicano, reconocido por los expertos (tal es el caso del arquélogo Matos Moctezuma) como el padre de la antropología moderna en su país.

      “De Edward Weston tomó el conocimiento de la fotografía, de B. Traven las herramientas para conocer que da el periodismo, Juan José Tablada le aportó la pasión por el arte mexicano, al retomar su libro Historia del arte en México, primer texto de este tipo que incorpora el arte prehispánico.”

      De esta manera, Anita Brenner fusionó la mirada antropológica, artística y literaria para sintetizar las ideas provenientes de su encuentro con el contexto intelectual y político efervescente del México de la década de los veinte, al cual se le bautizó como el “Renacimiento mexicano” gracias al pintor francés Jean Charlot. En las publicaciones Idols Behind Altars (1929) y la revista Mexico/this month (1954-1971), el lector de puede profundizar sobre este tema.

 

NTX/VJG/MBS