Andrés Larroque defendió la misa en Luján: “No vi ninguna cuestión vinculada a transformar la Basílica en una unidad básica”

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Andrés Larroque, en la misa donde el oficialismo pidió por "paz y fraternidad"
Andrés Larroque, en la misa donde el oficialismo pidió por "paz y fraternidad" - Créditos: @Twitter @larroqueandres

Parte de Juntos por el Cambio quería estar en la Basílica de Luján ayer para pedir por “paz y fraternidad” tras el atentado a Cristina Kirchner, pero las “condiciones internas” de esa fuerza política no se lo permitieron, según consideró este domingo Andrés Larroque, el secretario general de La Cámpora y ministro bonaerense, que incluso dijo haber hablado con referentes opositores que “compartían el espíritu” de la actividad, pero tenían ciertos “condicionamientos”. El hombre fuerte del kirchnerismo también respondió a quienes tildaron la convocatoria de partidaria. “No vi ninguna cuestión vinculada a transformar la Basílica en una unidad básica”, afirmó.

En un tono visiblemente más mesurado que el que solía utilizar, Larroque insistió con la necesidad de tender puentes políticos y de “llamar a la reflexión” después del hecho de violencia que vivió la vicepresidenta en el exterior de su casa en Recoleta. “Esta [por la misa] no va a ser la única ni la última oportunidad. Tiene que estar claro que no se busca una foto, sino generar las conversaciones que puedan permitirnos salir de esta locura”, dejó en claro el camporista, quien pidió “volver hacia atrás” y “recuperar la cordura”.

Las distintas terminales del oficialismo dijeron presente en Luján
Las distintas terminales del oficialismo dijeron presente en Luján - Créditos: @presidencia

Después de aseverar que el intendente de Luján, Leonardo Boto, se encargó de cursar las invitaciones a todo el arco político para la celebración religiosa de ayer donde fue hasta el presidente Alberto Fernández, pero ningún referente de peso de la oposición, Larroque sostuvo en FM Millenium: “Todos hablamos [con miembros de Juntos por el Cambio]. La tensión que atraviesa el espacio opositor condiciona la posibilidad de que los dirigentes decidan libremente. El acompañamiento de cuerpo presente, o la adhesión verbal, podrían complicar la situación de las personas con las cuales tuve diálogo en la semana, eso no es bueno”.

Asimismo, dijo haber percibido que parte de los referentes cambiemitas compartían “el espíritu” del encuentro, pero que tenían un “condicionamiento respecto a las consecuencias” que podría tener hacia adentro de Juntos por el Cambio cualquier expresión pública en favor de la misa. “El planteo fue: ‘Acompaño la iniciativa, pero está muy complicado el espacio nuestro para tomar una decisión’. Entiendo que eso está latente en una buen parte. Algún sector de la oposición tenía la intención de acompañar y las condiciones internas no lo permitieron”, remarcó.

El radicalismo como “furgón de cola”

Convencido de que las tensiones al interior de Juntos por el Cambio complejizan la posibilidad de lograr unidad institucional porque los socios hacen primar “la convivencia” entre las distintas facciones, Larroque hizo un análisis negativo de esta cuestión, al decir que configura un problema para el país por el rol que debe asumir el espacio opositor en el sistema democrático.

La pérdida de espacio del radicalismo en esta ultima etapa, en estos últimos años, ha debilitado o complejizado el proceso de equilibrio democrático, ha dado lugar a que tenga más hegemonía un sector liberal radicalizado que no tiene una mirada muy constructiva; y se percibe en la cotidianidad política”, analizó y acotó: “Siempre existieron sectores liberales conservadores en la Argentina, pero estaban subordinados al rol de centralidad opositora del radicalismo. Esa dinámica se invirtió: el radicalismo quedó como furgón de cola de los sectores liberales radicalizados y eso no ha sido en beneficio del sistema político”.

Larroque estuvo en la primera fila, a unos metros del Presidente
Larroque estuvo en la primera fila, a unos metros del Presidente - Créditos: @presidencia

Seguro de que luego del ataque a la vicepresidenta la clase política tiene que ser “prudente y cuidadosa” porque “se traspasó un límite”, el ministro bonaerense pidió que los dirigentes sean “cuidadosos en las palabras” y dijo no tener problema ni “empacho” en hacer las autocríticas” necesarias de sus conductas anteriores equivocadas.

“La Cristina de carne y hueso es muy distante de la que algunos sectores han construido”

“El problema empieza cuando no se debate política y más que un debate de ideas, se defienden intereses trasponiendo todo límite de racionalidad”, consideró Larroque, quien entendió que el poder “no sabe como pararse” frente al “liderazgo popular” de Cristina Kirchner. “Han hecho de todo y volvimos a la lógica de la eliminación del otro en términos políticos, de manera concreta con el intento de asesinato, pero previamente la eliminación producto de una proscripción mediática y judicial. Se fueron generando diversos mecanismos que en lugar de asimilar la existencia de Cristina como fenómeno político, se buscó erradicarla del mapa hasta la situación que vimos el otro día”, sostuvo.

Y en ese sentido aseguró no estar sorprendido de que parte de la población crea que el ataque fue armado para victimizar a la exmandataria. “Es un gran problema que terminemos en la idea de que Cristina es hasta culpable de sufrir el intento de asesinato. Se ha escalado tanto en el nivel de construcción de una Cristina que no es tal, porque la Cristina de carne y hueso es muy distante de la que algunos sectores han construido, que habilita a que se crea cualquier cosa”, enfatizó.

Además, insistió con la necesidad de repudiar toda situación que remita a la violencia política, sobre todo las vinculadas a las amenazas y a la “eliminación del otro”, y remarcó: “Si alguien entiende que le rinde el odio o que eso le da más potencialidad, estamos en un problema. Imploro que todo el sistema político comprenda que el odio no es el camino, así hoy rinda en las encuestas producto del complejo mundo que nos toca atravesar y vivir”.

Bajo esta postura, creyó que la negativa de la oposición al diálogo puede tener que ver con una “falta de confianza” ante el kirchnerismo, aunque advirtió: “Puede ser que sea más tentador mirar una encuesta y decir: ‘Seguimos por esta que vamos creciendo’. La historia nos enseña que las respuestas destructivas nunca dieron fruto y derivaron en enormes tragedias. Hay que llamar a la reflexión porque se sabe dónde se empieza y no dónde se termina. Hay que ser muy cuidadosos porque el odio saca lo peor de nosotros. Sabemos que el ser humano puede sorprendernos con las actitudes más solidarias y más hermosas, pero también con las aberraciones mas difíciles de imaginar”.