Andalucía se convierte en la puerta de entrada de la ultraderecha en España

El líder del partido de utlraderecha VOX, Santiago Abascal y el líder andaluz Serrano, celebran sus resultados tras las elecciones andaluzas en Sevilla, España, 2 de Diciembre de 2018. REUTERS/Marcelo Del Pozo

SEVILLA/MADRID (Reuters) - Andalucía, la región gobernada de forma ininterrumpida por los socialistas durante 40 años de democracia, se ha convertido en el punto de entrada de la extrema derecha a las instituciones españolas, gracias a los 12 diputados que ha obtenido el joven partido VOX.

El PSOE ha sido el partido más votado en Andalucía pero no suma los suficientes apoyos para gobernar con la marca regional de Podemos (Adelante Andalucía) en las elecciones del domingo 2 de diciembre.

Los partidos conservadores sí sumarían una hipotética mayoría gracias al sorprendente resultado de VOX que ninguna encuesta fue capaz de anticipar.

Vox es un partido formado a finales de 2013 por Santiago Abascal, antiguo político vasco del Partido Popular cuya familia fue durante años amenazada por la banda terrorista ETA.

En una entrevista a Reuters el pasado octubre, Abascal reconocía haber tenido conversaciones con el asesor de Donald Trump, Steve Bannon, y también con otros partidos de extrema derecha europeos como el Frente Nacional o la Liga del italiano Salvini.

Marine Le Pen, la líder del partido ultraderechista francés, fue la primera en felicitar por Twitter a Santiago Abascal por sus resultados.

Vox tiene un marcado discurso nacionalista, que pide la intervención de Cataluña, el fin del estado de las autonomías y también con elementos identitarios comunes a otros partidos de extrema derecha europeos en cuanto a restringir la inmigración.

"Hemos enseñado el camino al resto de los españoles donde era más difícil hacerlo", clamó Abascal tras conocer el resultado.

El auge de VOX tiene otra cara dentro del voto de derechas, con la fuerte caída del Partido Popular, que pierde 7 escaños y casi reduce a la mitad sus apoyos desde 2012.

Pese a la caída, el líder del PP en Andalucía, Juan Manuel Moreno, salió exultante a celebrar el resultado y anunció que mañana lunes se presentaría a candidato para ser investido presidente de Andalucía. Desde la dirección general en Madrid celebraron la decisión y dijeron que el PP lideraría esta coalición de derechas.

Por el contrario, Ciudadanos, el partido que se define de centro-derecha liderado por Albert Rivera, subió con fuerza y ha pasado de 9 diputados en 2015 a 17 en las elecciones de 2018.

Esto hace que la suma de escaños entre Ciudadanos, Partido Popular y VOX sea de 59 escaños, cuando con 55 es suficiente para lograr una mayoría.

PSOE y Ciudadanos se quedan a un escaño de poder repetir su experiencia de la anterior legislatura, cuando el partido naranja apoyó a la actual presidenta de la Junta, Susana Díaz.

Sin embargo, Ciudadanos dejó caer al Gobierno de Susana Díaz después del verano y de ahí que se convocaran estas elecciones anticipadas en la región más poblada de España.


EL PSOE SE DESPLOMA Y PONE EN APRIETOS A SÁNCHEZ

El PSOE ha perdido en apenas dos años de mandatos 400.000 votos y desde que comenzó la crisis en 2008, 1,1 millón de votantes, en línea con el declive de los dos grandes partidos en toda España.

Para muchos estos comicios, los primeros como Pedro Sánchez como presidente tras su inesperada llegada el pasado 1 de junio, suponían una suerte de ensayo para pulsar el tono político del país de cara a 2019, un año en el que habrá elecciones autonómicas y europeas y no se descarta un adelanto electoral nacional.

Una alto cargo del Partido Socialista reflexionaba el pasado viernes que el peor resultado para los socialistas sería "ganar y no poder gobernar", exactamente lo que ha sucedido.

Para Pablo Simón, profesor de Ciencias Políticas de la Universidad Carlos III, "la baja participación evidencia una clarísima desmovilización de la izquierda". A las 18:00 las cifras de participación decían que habían votado casi 5 puntos menos que en 2015, cayendo la tasa de participación por debajo del 50 por ciento.

"Las izquierdas en total han perdido unos 12 puntos, y también ha habido un pequeño flujo a la derecha hacia Ciudadanos", remarca Simón.

Susana Díaz pidió al resto de partidos "constitucionalistas" "frenar la extrema derecha" y anunció que lideraría en los próximos días conversaciones con todos los partidos para luchar contra el auge de la extrema derecha, un discurso similar al del líder de Podemos, Pablo Iglesias, actual socio del Ejecutivo de Sánchez.

Los partidos conservadores no parecían muy proclives a esta oferta de diálogo. Albert Rivera, el líder de Ciudadanos, pidió al presidente del Gobierno que después de este resultado convocara elecciones.

Apenas 72 horas antes del 40 aniversario de la Constitución española la extrema derecha ha entrado de nuevo de lleno en política.



(Información de Belén Carreño e Ingrid Melander desde Madrid, Sam Edwards desde Barcelona y Marcelo del Pozo desde Sevilla)