Ana Bárbara y Edith Márquez critican a Santa Fe Klan

CIUDAD DE MÉXICO, noviembre 15 (EL UNIVERSAL).- El rapero Santa Fe Klan está viviendo uno de los mejores momentos en su carrera, no sólo ha cobrado gran relevancia dentro del género, además uno de sus temas fue incluido en el soundtrack de la cinta "Black Panther: Wakanda Forever", lo que, sin duda le dará una proyección internacional.

Sin embargo, hay quienes no están a favor de que el músico tenga entre sus fans a menores de edad, mucho menos que éstos asistan a sus conciertos o los diferentes eventos en los que se presenta, tal es el caso de las cantantes Ana Bárbara y Edith Márquez.

Y es que a la par de la fama de Ángel Quezada, nombre real del cantante, también han salido algunas polémicas, como que durante sus shows suele fumar marihuana, incluso ha recibido botellazos y se han presentado varios disturbios, un ambiente que las famosas aseguran no es bueno para los niños.

En entrevista para el programa "Venga la alegría", la llamada "Reina grupera", detalló que la responsabilidad de que los más pequeños estén en lugares que no son propicios para ellos recae completamente en los padres, que son quienes deben enseñarles lo que es bueno y lo que no lo es.

"A los niños hay que cuidarlos, protegerlos, y también enseñarles lo que deben y no hacer. El mundo va a estar rodeado de muchas cosas y nosotros como papás tenemos que guiarlos. Entonces, ese es mi comentario al respecto", dijo tajante.

Por su parte, la intérprete de "Mi error, mi fantasía" compartió la opinión de la grupera y pidió respeto para las infancias.

"Yo creo que hay que tener respeto, ¿no? Además, en un concierto de esta banda pues yo no creo que deba de haber niños, de entrada. Ya les hemos enseñado, les hemos dado valores principios, educación y ellos saben que existen dos caminos", agregó.

Como era de esperarse, los comentarios de ambas cantantes provocaron cientos de reacciones en las redes sociales y dividieron opiniones, pues mientras unos las respaldaron, otros fueron tajantes al asegurar que ni sus vestuarios ni el ambiente que también se vive en sus géneros es apropiado para los niños.