"AMLO tiene en la calle a Lozoya y cierra los ojos ante corrupción"

·2  min de lectura

CIUDAD DE MÉXICO, noviembre 3 (EL UNIVERSAL).- El líder nacional del PAN, Marko Cortés, acusó que en el gobierno de Andrés Manuel López Obrador no actúa contra la corrupción del sexenio pasado y cierra los ojos ante la corrupción propia y dijo que el titular del Ejecutivo solamente alimenta el rencor y tiene en la calle al extitular de Pemex, Emilio Lozoya.

En conferencia de prensa, Marko Cortés recordó que por el video del hermano del presidente, López Obrador, Pío López Obrador no dijo "ni pío", y se les está olvidando el caso Lozoya.

"Surge el caso de Lozoya, pero luego viene el video del hermano de López Obrador y el gobierno federal no dijo ni “Pío”, se les olvidó el caso de Lozoya, pero lo que hoy no se nos ha olvidado a los mexicanos, es que la impunidad está en su casa. Este gobierno no está actuando ante la corrupción del sexenio pasado y cierra los ojos ante la corrupción propia que se está generando en su gobierno, la supuesta lucha contra la corrupción de López Obrador, simplemente es puro cuento y es puro atole con el dedo", afirmó el panista michoacano.

Agregó que el gobierno de López Obrador solamente denuncia la corrupción, pero no ve en ningún momento que la esté combatiendo, pues no ha pasado del dicho al hecho y que la combata.

"Lo que queda claro es que este gobierno lo único que han hecho es denunciar la corrupción, pero no vemos que en ningún momento la estén combatiendo, no han pasado del dicho al hecho, esto es lo más lamentable y por eso nosotros lo que le pedimos al Gobierno federal es que realmente combata la corrupción; que pasen de las declaraciones a las denuncias. Lo único que hacen, hasta el momento es alimentar el rencor, pero dejan la corrupción intacta y a los culpables, simplemente los tienen en la calle, como es el caso de Lozoya", explicó el líder panista.

Este martes, EL UNIVERSAL informó que fue Luis Alberto Meneses, principal funcionario de Odebrecht que sobornó a Emilio Lozoya Austin. Fue quien confesó a la justicia brasileña haber entregado 10.5 millones de dólares al servidor público entre 2012 y 2014, y quien puso en la mira al exdirector de Pemex con sus acusaciones reveladas en 2017.