AMLO accede a besos y abrazos pese a recomendaciones por coronavirus

CIUDAD DE MÉXICO, marzo 12 (EL UNIVERSAL).- Debido a que todavía México está en la etapa de importación del coronavirus, en el Aeropuerto Internacional de Hermosillo, Sonora, el presidente Andrés Manuel López Obrador accedió a tomarse fotos y dar abrazos a pasajeros y gente que lo esperaba.

A su llegada desde la Ciudad de México al Aeropuerto de la capital sonorense, pasajeros y manifestantes le pedían, además de entregar peticiones, abrazos y selfies, a lo que el Ejecutivo federal accedió sin ningún problema.

La mañana de este jueves, en Palacio Nacional, el Presidente aseguró que atenderá la recomendación de expertos y científicos en relación con el coronavirus y por encontrarnos en fase uno, continuará con sus giras de trabajo y saludando a la gente.

"Voy a estar cumpliendo con el protocolo, estamos en una fase en la que puedo ir a Sonora, nos vemos mañana", comentó el mandatario al concluir su conferencia de prensa mañanera.

El pasado 28 de febrero, Hugo López-Gatell, subsecretario de Prevención y Promoción de la Salud, recomendó al titular del Ejecutivo que ante la presencia del Covid-19 es preferible no dar besos y abrazos a los ciudadanos.

"Con violencia no conseguirán nada, sea quien sea"

Andrés Manuel López fue recibido por manifestantes que le pedían su intervención en casos de mineros, maestros despedidos y que no cerraran guarderías.

Con gritos, un trabajador retirado de la mina de Cananea le pidió a López Obrador intervenir en el incumplimiento del pago del 5% de sus acciones, a lo que el Presidente, molesto, le aseguró que se calmara: "así no se puede, ya les dije que Taddei (Jorge Taddei Bringas, delegado de programas sociales del gobierno federal en Sonora); los va ir a ver mañana allá en Cananea".

Ante la insistencia, el Presidente le dijo que eso "era una provocación", y lo exhortó a que esperara la reunión prometida.

"La violencia no, y nada de provocaciones, por la fuerza no, sea quien sea, con presión no", comentó.

Tras casi 10 minutos en poder salir del aeropuerto, el mandatario se pudo subir a una camioneta para trasladarse a un hotel para encontrarse con familiares de menores heridos y muertos en el incendio de la Guardería ABC.

Posteriormente, el presidente se reunirá con integrantes de las familias LeBarón y Langford, quienes exigen justicia por el asesinato de nueve de sus familiares -entre mujeres y menores- ocurrido el 4 de noviembre del año pasado en el municipio de Bavispe, Sonora.