Los tres amigos se ponen existenciales

LOS ÁNGELES, California, enero 8 (EL UNIVERSAL).- Los mexicanos Alfonso Cuarón, Guillermo del Toro y Alejandro G. Iñárritu se "echaron una platicada" muy profunda en un evento titulado "The three amigos: a conversation" ("Los tres amigos: una conversación") celebrado en la sala de proyección mayor del Museo de la Academia del Oscar.

Organizado por el estudio Netflix, en pleno inicio de la temporada de premios en Hollywood, la reunión fue presidida por un Cuarón desenvuelto que condujo y entrevistó a sus colegas, Del Toro e Iñárritu, quienes reflexionaron sobre sus filmes "Bardo, falsa crónica de unas cuantas verdades" y "Pinocho", ambos estrenadas hace unas semanas en la plataforma.

Los tres coincidieron en algo: la etapa de vida en la que les dio por hacer proyectos intimistas en torno a sus vivencias, algo que enfatizó Del Toro.

"Quiero comenzar diciendo que algo que tenemos en común los tres —más allá que compartimos los mismos orígenes geográficos— es que hacemos películas para reflejar nuestras propias vidas y es muy interesante pensar dónde estábamos hace 16 años cuando queríamos hacer la diferencia y abrir nuevos caminos; pero ninguno de nosotros pudimos diseñar o planear a dónde llegaríamos, sólo estábamos concentrados en hacer cada uno su película", dijo el creador tapatío.

Charla intimista

Con algunas celebridades del cine presentes en el David Geffen Theater como la actriz Laura Dern ("Historia de un matrimonio") y el director-escritor Rian Johnson ("Glass onion: a knives out mystery"), el cinematógrafo Rodrigo Prieto ("Secreto en la montaña"), además de miembros votantes de la Academia, la audiencia escuchó de la boca de Iñárritu cavilaciones sobre su existencia.

"Creo que 'Bardo' proviene de la fragilidad que sentimos sobre que no importa lo que hagas, al final todos vamos a morir", dijo ante un auditorio que guardó silencio. "Tras estar viendo fotos de la familia cuando éramos jóvenes me acordé de que le preguntaba a mi papá sobre esta y otra persona y me decía que habían muerto. Lo cual me llevó a reflexionar que un día yo sería el que se iría de una fotografía. Eso me llevó a concebir la idea de si uno puede imaginar su propia muerte", compartió Iñárritu.

Con "Pinocho" de Guillermo del Toro, que figura en la lista de la Academia entre las mejores para ser nominadas a Mejor película animada, Canción y Música, su creador defendió lo artesanal de la animación, misma que dijo, no debería de relacionarse sólo con audiencias infantiles.

"Mi búsqueda personal en 'Pinocho' fue abordar la relación padre e hijo. Después de los 40 años de edad lo que más ocupa tu cabeza es la paternidad y también darme cuenta de que mi padre no se dio cuenta que lo era, porque para el mundo era sólo un tipo, mientras para mí era mi papá", detalló en continuidad a lo profundo de la charla.

Habló también sobre su la idea de la muerte plasmada en su filme: "Estas reflexiones me llevaron a escribir la que considero mi mejor frase como escritor: 'lo que sucede… sucede. Y luego ya nos fuimos'", dijo.

Cuarón aprovechó para trazar paralelismos y puentes creativos entre "Pinocho" y "Bardo": "En ambas películas sus personajes están en búsqueda de sus padres y sus protagonistas reflexionan sobre esa cualidad de la vida que es finita. La mirada de los niños es también crucial para entender las revelaciones importantes", explicó.

Agradecen las risas y el llanto

La charla de los tres amigos tuvo una duración de casi dos horas, tiempo que los asistentes correspondieron con aplausos, la cual los directores decidieron cerrar con confesiones y muestras de afecto.

"Recuerdo esa noche en tu casa, Alfonso, cuando nos sentamos a comer sopa de pollo y les dije que les contaría por primera vez la historia de 'El laberinto del fauno'. Al final todos terminamos llorando", recordó Guillermo del Toro.

"Al final del día y trascendiendo esta plática, sólo quiero decirles que los amo y admiro mucho. Ustedes me inspiran cada día de mi vida. Han sido mis amigos y mis hermanos", finalizó.

Iñárritu también aprovechó para reconocer a sus colegas, no sólo en el ámbito profesional, sino en el personal: "Mi más grande privilegio como cineasta es haber cruzado este camino. Nunca solo y siempre con dos amigos que me han sostenido y celebrado conmigo. Sin estos dos tipos yo jamás hubiera existido", concluyó.