"Amazonas": el hallazgo que confirma que existió un pueblo de mujeres guerreras

¿Existieron o no las amazonas? Según hallazgos arqueológicos, aquel mítico pueblo gobernado por mujeres guerreras que tenía a mal traer a los héroes griegos como Hércules o Aquiles y que diera origen a la heroína de DC Comics la Mujer Maravilla, habría existido realmente.

La prueba de esto está dada mayormente por el hallazgo, en un túmulo funerario en la República de Tuvá, del esqueleto de una joven de unos 13 años y otras mujeres, que fueron enterradas con armas y otros atavíos de guerreras.

Algunos historiadores de los mitos habían ubicado a las amazonas en la península de Anatolia, en Asia Menor, en la desembocadura del río Termodonte. Allí habría estado la ciudad de Temiscira, que es la que aparece en los cómics de la Mujer Maravilla.

Antes, el legendario historiador Heródoto, que vivió entre el 484 y 425 antes de Cristo, había ubicado a este pueblo de mujeres guerreras un poco más al noreste, en las estepas pónticas que hoy forman parte de Kazajistán, en el sur de Rusia.

Sin embargo, el hallazgo arqueológico que parece haber dado con las amazonas se realizó unos cientos de kilómetros más al oeste, en Tuvá, en un yacimiento llamado Saryg-Bulun. Allí, en el año 1988, una expedición arqueológica rusa descubrió dos túmulos funerarios del siglo IV antes de Cristo.

En ese lugar encontraron hasta siete personas enterradas, cada una acompañada de varios adminículos. El que más sorprendió a los arqueólogos fue el sepulcro número cinco, donde hallaron un ataúd hecho de tronco de alerce, con su tapa bien cerrada.

Gracias al hermetismo del féretro y las propiedades de esa madera, encontraron dentro la momia bien conservada de lo que entonces se pensó que era un niño, que mantenía aún la piel de su rostro.

La sorpresa que trajo el ADN

Pero tres décadas después, los análisis de ADN que se le realizaron a estos restos reveló algo que sorprendió a los arqueólogos: el esqueleto del joven hallado pertenecía a una niña de unos 13 años de edad.

El estudio fue publicado por la Academia Rusa de las Ciencias en el sitio e-anthropology. Además, tres de los otros esqueletos también correspondían a mujeres y una de ellas incluso fue sepultada como si estuviera montando un caballo.

Cuando los antiguos griegos se encontraron con los pueblos escitas, que habitaban el lugar del hallazgo en el primer milenio antes de Cristo, lo primero que les llamó la atención fue, precisamente, lo hábiles que eran las jóvenes de esa tribu para cabalgar en las batallas.

El estudio narra que en el momento en que los expedicionarios de la arqueología encontraron los restos de lo que ahora se sabe que es una niña, ella llevaba un tocado de cuero pintado de rojo y un abrigo cosido con piel de un roedor del desierto conocido como jerboa y apretado en la cintura por un lazo de cuero con adornos y hebillas de bronce.

Además, dentro del ataúd había un carcaj (estuche para llevar flechas) de cuero con flechas con ejes decorados y adornos pintados. Había también picos de combate perfectamente conservados y un arco. Otras de las dos "amazonas" fueron también enterradas con armas similares.

"Ciertamente podemos decir que estas mujeres eran guerreras que iban a caballo", afirmó Valerii Guliaev, líder de la expedición, según consigna el medio catalán La Vanguardia. El equipo encontró que el túmulo funerario contenía 30 puntas de flecha de hierro y que una de las guerreras, la mayor, se llevó a la tumba una corona de oro y una daga.

Guerreras de edades diferentes

Las mujeres enterradas en el hallazgo arqueológico tenían edades diferentes: dos eran jóvenes de entre 20 y 29 años; había una adolescente -la que creyeron que era un niño-, de 12 a 13 años y una mujer de entre 45 y 50 años. La esperanza de vida entonces se situaba entre los 30 y 35 años. Según los investigadores rusos, el entierro de las cuatro se realizó de manera simultánea.

La mujer que fue enterrada en "posición de jinete" llevaba debajo del hombro izquierdo un espejo de bronce y a la izquierda había dos lanzas. Hallaron también un brazalete con cuentas de vidrio y dos vasijas.

La mujer mayor, además de la corona, llevaba junto a ella una punta de flecha de hierro con un extremo bifurcado. Este hallazgo, además de las armas y los arneses de los caballos también presentes en el lugar permitieron a los investigadores sugerir que en realidad las amazonas existieron y tuvieron un lugar verdadero en la historia, más allá de su presencia en los mitos. Según los arqueólogos, ellas eran "mujeres guerreras que protegían sus viviendas mientras los hombres iban a la guerra durante mucho tiempo".

"Las Amazonas son un fenómeno escita y, en la última década, nuestra expedición ha descubierto aproximadamente 11 entierros de mujeres jóvenes armadas. Todos los rituales de sepultura que generalmente se hicieron para los hombres se realizaron también para ellas. Esta es la primera vez, sin embargo, que nos topamos cuatro amazonas de edades tan diferentes", concluyó Valerii Guliaev.