Amalia Granata negó haberse disculpado por sus dichos sobre Cristina Kirchner y seguirá siendo diputada

·3  min de lectura
La diputada Amalia Granata
La diputada Amalia Granata

SANTA FE.– Al final, Amalia Granata (bloque Somos Vida) sorteó la amenaza de del justicialismo, que pretendía expulsarla de la Cámara de Diputados de esta provincia luego de que calificara como “una pantomima” el atentado que sufrió Cristina Kirchner, el jueves pasado, en inmediaciones de su departamento de Recoleta.

Según el diputado Leandro Busatto, del bloque Justicialista, Granata se disculpó por sus dichos y evitó así una sanción. Pero la diputada negó terminantemente esa situación. “Mentira, no me disculpé y sostengo lo que dije! No le mientan al lector”, afirmó en la red social Twitter, en alusión a los dichos de Busatto publicados por LA NACION.

“El tema quedó zanjado en [la comisión de Labor] Parlamentaria. La diputada manifestó su visión, dijo que lo que expresó en un programa radial donde trabaja hace seis años fue tomado fuera de contexto. Y que sus dichos fueron en el marco de una humorada. Que pedía perdón”, comentó Busatto.

Ante una consulta, el legislador explicó que “si bien tenemos una mirada distinta, así se resolvió en la Comisión. Pero seguiremos trabajando para que se imponga el respeto”.

Allanaron la casa del exnovio de Brenda Uliarte y secuestraron la bolsa que llevaba el día del atentado

“ Para mí es imposible no aceptar un pedido disculpas. Claro que nos hubiese gustado que fuese público . Pero hay que entender que los temas importantes para la gente no son lo que nos digamos los políticos sino trabajar para cambiar la realidad de la gente que la está pasando mal”, subrayó, en declaraciones a LT 10 Radio Universidad.

Después de enviar al archivo los dichos de Granata, la sesión de la Cámara Baja en la Legislatura santafecina se desarrolló con total normalidad.

Como se informó, el justicialismo anunció hasta último momento que iba a plantear esta tarde la necesidad de habilitar el tratamiento de un proyecto que tenía como propósito desplazar de su banca a Granata, no sólo porque consideró que era “una pantomima” lo que se conoció por el atentado que sufrió Cristina Kirchner, sino porque después, cuando se enteró de la intención de los justicialistas de echarla, en el programa de Marcelo Polino sentenció: “No me busquen, porque miren que voy a empezar a hablar de todos sus chanchurrios, voy a empezar a hablar de sus amantes, miren que conozco todo lo que pasa. Sé todo en lo que andan, y voy a meterme no solo con sus amantes, también con sus familias, madres, hijos, con todos... No se olviden que además de política soy periodista e investigo”, amenazó.

Para que no quedaran dudas de su posición, Granata dijo horas atrás: “Yo represento gente en mi banca. Hay gente que piensa como yo. El kirchnerismo quiere echar a una persona que fue elegida en democracia para representar el pensamiento de los que me votaron. Es muy peligroso que suceda una cosa así”, remarcó.

Y concluyó: “En la Legislatura no toleran las opiniones diferentes. No podés tener una reacción de expulsión, uno se puede expresar en desacuerdo”.

En tanto, la diputada Paola Bravo (Bloque Lealtad Kirchnerista) había presentado un proyecto solicitando excluir a Granata de la Cámara Baja santafecina por “su evidente desorden de conducta en el ejercicio de sus funciones”.

El PJ había intentado que en la sesión extraordinaria del viernes pasado, donde se repudió el atentado contra la vicepresidenta, se habilitara el tratamiento del tema. Fue cuando las diputadas Bravo y Matilde Bruera presentaron un proyecto para excluir a Granata del cuerpo legislativo argumentando la violación del artículo 50 de la Constitución provincial: “Desorden de conducta en el ejercicio de sus funciones”.

Fiscales de todo el país repudiaron las acusaciones que Axel Kicillof lanzó contra Diego Luciani y Sergio Mola

Sin embargo, este mediodía era evidente que esa iniciativa no iba a prosperar, porque el PJ/Kirchnerismo no cuenta con los dos tercios de los votos necesarios para imponer el proyecto del tratamiento sobre tablas de una iniciativa en sesión extraordinaria, ya que el Frente Progresista Cívico y Social posee la mayoría de legisladores (28 sobre 50) y sus aliados tampoco estaban dispuesto a considerarla.