Amado Nervo, un mexicano de fama mundial antes de las redes sociales

Amado Nervo / El Universal

Latinoamérica vivió un cortejo fúnebre sin precedentes: a través de los mares; con escolta naval multinacional; durante 4 meses; de Montevideo a Veracruz y en torno de una sola persona –no de un grupo…

Esa sola persona no era una estrella del espectáculo, un astro deportivo, un papa , tampoco un gobernante.

Era el mexicano Amado Nervo.

Un poeta.

Ahora se cumplen 100 años de su partida.

El presidente de Uruguay tuvo entonces la iniciativa de promover funerales de estado para el diplomático acreditado en su país.

La larga duración –los 4 meses mencionados arriba- que habría de tener todo se debió, sí, a que se dio pie al homenaje popular, pero además a la falta de una buena coordinación por el lado de México, que vivía su revolución.

A la corbeta que trasladó los restos, llamada “Uruguay”, se unió una nave argentina (el otro país donde el escritor representaba a su patria). Ya en ruta fueron agregándose embarcaciones de más naciones, contagiadas del fervor que bullía en cada puerto hacia el poeta.

Fue una apoteosis. Histórica.

… Una muestra de cariño a quien había cautivado sus espíritus, más aún: una muestra nunca vista de cariño hacia México. (¿Qué nos pasó como humanidad que esas cosas ya no se ven?)

El cortejo arribó al puerto de Veracruz y continuó su camino por tierra hacia la Ciudad de México. En Orizaba hubo una escala para ofrecer un banquete a los marinos por haberse hecho cargo -¡y en qué forma!- del honroso funeral.

¿Qué fue lo que hizo este autor para merecer tales honores?

MUY CREYENTE

Los estudios en el seminario -al que después dejó- fueron una de las causas de su religiosidad que, aunque perduró, acabó siendo ya no católica sino budista y hasta espiritista.

La lectura de un libro clásico que es “La imitación de Cristo”, manual de vida escrito por Tomás de Kempis, hizo a nuestro autor escribir uno de sus más célebres poemas: “A Kempis”. Lo singular está en que el escritor se entristece del peso de las normas dictadas por el místico.

ABRAZADO A LA PASIÓN; PERO NO DE CRISTO, SINO DE LA AMADA

Hubo una etapa donde el poeta se entregó de lleno a la pasión sin preocuparse mayormente por la bendición divina…

Se trata de uno más de los romances famosos de la historia. Lo vivieron en París por años y felices días. Cuando la muerte sorprendió a su pareja, la francesa Ana Cecilia L. Dailliez, el amante le escribió “La amada inmóvil”. Dentro encontramos otro texto inmortal, “Gratia plena”, donde el doliente toma como título para describir a la que se fue la invocación del ángel a María: “Llena eres de gracia”, en español.

Aquí puede apreciarse con una interpretación de Jorge Negrete y música de Mario Talavera.


PROSISTA

Hay un Nervo narrador y hay uno prosista con mucha menor fama que el poeta. Sin embargo si usted lee “Plenitud”, que vendría siendo un libro de autoayuda en el siglo XXI, seguramente va a sentirse a gusto; más que –me atrevo a decir- con la “Cartilla Moral” de Alfonso Reyes, hoy tan en boga.

Los textos de “Plenitud” son una muy recomendable lección de valores. El gobierno haría bien en distribuirlo a todo mundo.

“PORQUE VEO AL FINAL DE MI RUDO CAMINO/ QUE YO FUI EL ARQUITECTO DE MI PROPIO DESTINO”

De todos los textos de Nervo hay unos que el pueblo sabe de memoria, de seguro porque establecen con belleza literaria grandes verdades de la vida. Es el caso del breve poema “En paz”, donde un adiós a este mundo se hace no con melodrama, sino con convencimiento.

Se trata de uno de los poemas más leídos de nuestra tradición literaria.

Aquí en la voz de Manuel Bernal:

Durante décadas nuestro escritor ha sido relegado por la crítica; sin embargo, como Nervo alimentó el alma sensible de toda una nación, hace mucho que esta dio un sólido veredicto en favor de su amado poeta.

hectorosoriolugo2013@yahoo.com.mx