Amado Boudou pidió salir a la calle por Cristina Kirchner y tomó distancia de Sergio Massa

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Amado Boudou se presentó en Córdoba, invitado por la Casa del Instituto Patria.
Amado Boudou se presentó en Córdoba, invitado por la Casa del Instituto Patria.

CÓRDOBA.- “Tenemos que estar dispuestos a salir a la calle a dar testimonio de lo que está pasando”, dijo el exvicepresidenete Amado Boudou, condenado por la Justicia por la causa Ciccone y que ahora se encuentra en libertad condicional. Estuvo en esta ciudad para dictar una clase de economía, invitado por la Casa del Instituto Patria. La gente que colmó el auditorio de Radio Nacional lo recibió al grito de “si la tocan a Cristina, qué quilombo se va a armar”.

“Gracias Néstor. Fuerza Cristina” comenzó Boudou, para contar enseguida qué es el lawfair al que definió como el “poder judicial, económico y mediático” que con “parodias de juicios” termina “convalidando una sentencia mediática”. Se definió como uno de los que sufrió la “maquinaria de la persecusión”.

Un hombre cercano a Máximo Kirchner, a un paso de convertirse en juez de la Corte de Santa Cruz

“Hoy la principal perseguida es Cristina”, refirió y planteó que la actual vicepresidenta lo puso “clarito” cuando señaló que la persecución “no es sobre ella, sobre nosotros, sino sobre las ideas, sobre el modelo”. Varias veces fue aplaudido durante su exposición, en la que estuvo acompañado por la diputada nacional Gabriela Estévez, quien lo recibió “emocionada” y recordó las veces que lo fue a visitar a la cárcel.

La legisladora caratuló a Boudou como “una gran bandera” y relató que cuando lo iba a ver después siempre comentaba que “irradiaba luz, amor” y que ella lo adjudicaba a su “espíritu leal y comprometido”. El exministro ya dicta clases en la Facultad de Periodismo de la Universidad de La Plata, una casa de estudios que tiene vinculo histórico con el kirchnerismo.

En su presentación, Boudou sostuvo que el macrismo “en el fondo es lo mismo que la última dictadura cívico militar”. Puntualizó que “la diferencia es cómo llegaron” y repasó que los asimila que el Estado está en retirada “para las cuestiones populares”, los salarios “bajos” y la “exclusión”. Apuntó que “la estructura es idéntica”, y advirtió que los 12 años de gobiernos kichneristas “no alcanzaron” para revertir la “destrucción” del aparato productivo que dejó la dictadura.

Calificó a la provincia de Jujuy como una “postal triste” de la Argentina: “[Carlos] Blaquier anda caminando y Milagro Sala está detenida y avanzan las causas judiciales contra ella. Los dueños de todo caminan con tranquilidad y los protagonistas de las luchas populares son perseguidos”.

En su exposición marcó diferencias con la gestión de Alberto Fernández. Criticó las expresiones respecto a que no se avanzó en algunas áreas con el argumento de que hay que “construir la correlación de fuerzas”. Y añadió: “En el campo nacional y popular siempre hay que construir y no alcanza”.

Más duro fue cuando sostuvo que decir que “hay batallas que no se deben dar porque ya están perdidas” es una “frase de desprecio a las luchas populares”. También ironizó sobre lo que signfiica ser “pragmático”. En esa línea, reivindicó que lo fueron en la gestión de Cristina Kirchner en “la lucha en medio de la 125″ y en la “recuperación del sistema jubilatorio”. Repasó que en esos años supieron de la existencia de “un grupo pequeño que quiere apropiarse de las reservas”. Y agregó que “por eso hicimos la segunda etapa del plan canje”.

La gestión de Massa

Boudou se tomó unos minutos para admitir que para los militantes es un “tránsito muy difícil” tenerlo a Sergio Massa en el gabinete. En ese segntido, rememoró el canto de La Cámpora de que con el tigrense “todos los traidores” se iban a ir. Y pidió: “No nos ofendamos; no agraviemos, pero no nos callemos” y enfatizó que la unidad “no obture el debate interno”.

El exvicepresidente condenado por la Justicia reiteró que el modelo de país por el que trabaja es uno con “shock distributivo; mercado interno potente; salarios altos; tasas de interés bajas y una renegociación del acuerdo” con el FMI. Subrayó que el mercado interno fuerte es la “base para que las inversiones dejen de venir de los grandes fondos y esté en capital físico que genere más trabajo y salarios altos”.