En alza el antisemitismo y el racismo en Italia

COLLEEN BARRY
Liliana Segre, la sobreviviente al Holocausto que involuntariamente puso sobre el tapete el flagelo del antisemitismo y el racismo en Italia, fotografiada en un teatro de Milán el 24 de enero del 2018. (AP Photo/Luca Bruno)

MILÁN (AP) — Una sobreviviente de Auschwitz de 89 años que es senadora vitalicia en Italia provocó involuntariamente una de las confrontaciones en torno al antisemitismo más intensas que vive el país desde la dictadura fascista de la época de la Segunda Guerra Mundial.

En respuesta a revelaciones de que es blanco de 200 ataques diarios en las redes sociales, Liliana Segre pidió la creación de una comisión parlamentaria para combatir el odio, el racismo y el antisemitismo. El parlamento aprobó la moción, pero sin los votos de la extrema derecha.

La Liga de Matteo Salvini, Forza Italia, agrupación de centro-derecha de Silvio Berlusconi, y los Hermanos de Italia, de extrema derecha, se abstuvieron, en una actitud que fue en contra del consenso social que caracterizó la Italia de postguerra.

La votación de la semana pasada, junto con cánticos racistas en el fútbol, enfocaron la atención en el audaz florecimiento de actitudes racistas y antisemitas en Italia, y en el papel de los políticos que deben resistirlas.

El jueves la radio italiana dijo que el prefecto de Milán, que responde al ministerio del interior, había asignado a carabineros para que protegiesen a Segre debido a las amenazas.

El embajador de Israel en Italia publicó un tuit en el que expresa desazón por las amenazas. “Una sobreviviente de 89 años que recibe protección simboliza el peligro que enfrentan hoy las comunidades judías en Europa”, escribió el embajador Dror Eydar.

Giorgia Meloni, de Hermanos de Italia, dijo que se abstuvo porque la comisión no abordó el papel del extremismo islámico en las manifestaciones antisemitas. Salvini sostuvo que le preocupaba el que la medida fijase límites a la libertad de expresión y que “la izquierda haga pasar por racismo las cosas en las que creemos nosotros o el derecho a decir ‘los italianos primero’”. De igual modo, Forza Italia afirmó que la comisión era un intento de implantar una “censura política”.

Riccardo Pacifici, ex líder de la comunidad judía de Roma, dijo que las justificaciones podrían ser válidas.

“Pero si descubrimos que la verdadera razón por la que no votaron fue porque temían perder el consenso de la extrema derecha, entonces los judíos tendremos un problema también en Italia”, declaró Pacifici.

El Observatorio de Prejuicios Antijudíos del Centro de Documentos Judíos Contemporáneos, que fue el que sacó a la luz los mensajes amenazantes a Segre, dijo que la hostilidad hacia los judíos va en aumento en Italia, sobre todo en las redes sociales. Hasta fines de septiembre se habían denunciado 190 incidentes antisemitas ante el observatorio, 120 de ellos en las redes. En todo el 2018 hubo 153 instancias de estas y en el 2017 91.

Estos episodios incluyen difamación, insultos directos o restar importancia al nazismo. De vez en cuando hay amenazas o agresiones, incluida la de una mujer judía que fue abofeteada este año en la provincia norteña de Cuneo y un profesor judío al que escupieron en Roma.

Los judíos más prominentes son los blancos más comunes, según el investigador Stefano Gatti.

“Esto no viene solo de extremistas”, dijo Gatti. “Eso es lo más preocupante”.

De todos modos, “el antisemitismo que se vive hoy en Italia no constituye una emergencia social”, señaló Gatti. “Las manifestaciones de antisemitismo no son violentas” comparado con Alemania y Francia, que tienen comunidades judías mucho más grandes. En Italia hay unos 30.000 judíos, comparado con medio millón en Francia y 200.000 en Alemania.

El aumento del antisemitismo viene acompañado de un incremento de la intolerancia hacia los migrantes que llegan de Libia, la cual fue azuzada por Salvini cuando fue ministro del interior. Salvini se negó a permitir atracar a barcos en misiones humanitarias, que rescataban migrantes en alta mar.

También ha habido incidentes racistas, como los cánticos en los que se tildó de mono al futbolista Mario Balotelli el domingo. Balotelli casi abandona el terreno de juego en protesta.