Alyssa Carson, la adolescente que entrena para viajar a Marte en 2030

Redacción Noticias

POR YULEINA BARREDO/ESPECIAL-. A los 16 años cualquier jovencita estaría pensando en salir con sus amigas, vestir a la moda o celebrar la llegada a la mayoría de edad, pero Alyssa Carson lo tiene bien claro, quiere ser la primera persona en llegar al planeta Marte en el año 2030.

Alyssa Carson. (Foto de Jonathan Leibson/Getty Images)

Para hacer realidad este sueño, no basta con sólo desearlo, hay que trabajar duro. Y Alyssa lo sabe, por eso entrena varias horas al día en el Centro Marshall de Vuelos Espaciales en Huntsville, Alabama.

En los campamentos formativos de la NASA ha realizado prácticas de aviación y se ha familiarizado con los elementos de la robótica que le serán imprescindibles para realizar su cometido. Ya con sólo 12 años había concluido el NASA Passport Program, la primera en hacerlo y en recibir el Right Stuff Award por completar su estancia en los catorce centros de visitantes.

Habla con fluidez chino, francés, español e inglés, su lengua natal y está aprendiendo ruso para poder entender a la perfección los manuales de vuelo, la mayoría escritos en ese idioma.

Esta adolescente, oriunda de Hammond, Louisiana, se ha convertido en una celebridad que ya se codea con toda confianza con personalidades como Charles Bolden, el administrador de la NASA durante la presidencia de Barack Obama.

Si nada se lo impide, Alyssa logrará ser el primer ser humano en aterrizar en el planeta rojo como integrante del programa Mars One. Ella ha elegido su propio camino y está dispuesta a renunciar a todo por ello.


Sólo hay que revisar sus cuentas de Instagram y Twitter para entender que su pasión por el cosmos es genuina. Desde sus fotos de perfil hasta las que va posteando cada semana, todas giran en torno a sus sueños de astronauta.


Su padre, Brett Carson ha sido un gran apoyo y a pesar de que teme por la vida de su hija, no ha dejado de alimentar sus ilusiones, ayudándola a emprender este “largo viaje”.


Él mismo cuenta que con sólo tres añitos, su pequeña vio en la televisión cómo los personajes de los cartoons volaban a Marte, y quedó cautivada. Su interés de niña ingenua fue transformándose en un proyecto de vida.


Ante tanta vehemencia, Carson no tuvo más remedio que ceder y la encaminó en sus primeros pasos en el mundo de la astronáutica. Con 7 años la matriculó en el campo espacial donde aprendió todo lo que la NASA estaba realizando por entonces.

Alyssa ha estado presente en el lanzamiento de tres transbordadores. Conoce de cerca los peligros a los que se enfrentará en el 2030 si se materializa la misión a Marte. Sólo aterrizar en la superficie marciana sería mil veces más difícil que poner un hombre en la Luna por la distancia a la que se encuentra este planeta de la Tierra.

Debido a la radiación y la gravedad, para llevar a cabo esta empresa con éxito se necesita un cohete potente tipo Saturno 5 y una cápsula tipo Apolo, pero más grande, para aventurarse fuera de la órbita terrestre. En la planta de montaje de Michoud, en las afueras de Nueva Orleans se está construyendo la nave que hará realidad lo que tantas veces hemos visto en las películas de ciencia ficción.

El gasto para materializar el primer vuelo ronda los 6.000 millones de dólares. Esto sólo sería el principio de una aventura más arriesgada que pretende conquistar y colonizar otros parajes inexplorados de nuestro sistema solar.

Para emprender el regreso a casa habría que esperar que los planetas entraran en alineación y al llegar, los tripulantes de la nave podrían enfrentar múltiples complicaciones de salud. Tendrían hasta que aprender a caminar nuevamente. Pero ninguno de los riesgos latentes y los sacrificios personales que implica ser parte de este proyecto han podido amedrentar a esta joven, que con sólo 16 años, ya tiene su vida planeada.

Si no resulta escogida entre los afortunados que pasarán a la historia de la astronáutica mundial, quiere colaborar de todas formas en este acontecimiento sin precedentes y ayudar a otros a cumplir su sueño.

También ha visitado diversas universidades para escoger la sede donde pretende estudiar alguna materia como Biología o Geología o ambas.

Para el 2030, Alyssa tendrá 29 años y si todo sale como lo ha planeado podrá desandar la superficie rocosa de Marte enfundada en un traje de cosmonauta y con la visible satisfacción de que todo su “astronómico” empeño valió la pena.