Más allá de las vacunas: desde una píldora a un spray nasal, qué desarrollos están en estudio para prevenir o tratar el Covid-19

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Con aporte de 25 millones de dólares, la fundación de Priscilla Chan y Mark Zuckerberg anunció una asociación con la fundacion Bill y Melinda Gates para apoyar el tratamiento de coronavirus
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Además de las vacunas inyectables contra el nuevo coronavirus, la ciencia está desarrollando modos alternativos de inmunizar a las personas o de tratar la enfermedad. Desde un spray nasal que podría reducir en un 80% las probabilidades de contraer el Covid-19, hasta una píldora que evitaría que el virus se pueda replicar una vez que ingresó al organismo. En un futuro no muy lejano, las herramientas para prevenir o frenar el avance de la infección prometen ir mucho más allá de lo que se conoce en la actualidad.

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Como tratamiento para una paciente que contrajo el coronavirus, el laboratorio Pfizer comenzó los ensayos clínicos, que se encuentran en una etapa intermedia, de una píldora para detener el desarrollo del SARS-CoV-2 una vez que ingresa en el organismo. “Creemos que el combate al virus requerirá tratamientos efectivos para personas que lo contraen o han estado expuestos a él, complementando el impacto que han tenido las vacunas”, dijo Mikael Dolsten, jefe de investigaciones científicas de la compañía.

Jorge Geffner, miembro del Departamento de Microbiología, Parasitología e Inmunología de la Facultad de Medicina de la Universidad de Buenos Aires (UBA) e investigador principal del Consejo Nacional de Investigaciones Científicas y Técnicas (Conicet), señala que la píldora desarrollada por Pfizer es un inhibidor de proteasa, esto quiere decir que bloquea la replicación viral dentro del organismo.

“Cuando el virus infecta una célula, se adueña de su maquinaria biosintética y empieza a fabricar sus propios componentes. La píldora inhibiría la posibilidad de que el virus empiece a fabricar sus propios componentes. Entiendo que se están haciendo estudios de seguridad y eficacia y que lo van a combinar con otro inhibidor de proteasa que se usa para el HIV”, explica Geffner.

El especialista agrega que esa píldora sería un tratamiento terapéutico que se recetaría por siete o diez días y se debería suministrar al comienzo de la enfermedad. “En los pacientes graves, el coronavirus ya no es el problema principal, sino que el gran inconveniente pasa a ser la respuesta inflamatoria. En ese estado ya habría que pasar a un tratamiento con corticoides. Por eso, la píldora podría funcionar cuando el cuadro todavía es leve. Pero deberán hacer estudios grandes para ver si realmente funciona, porque en el 90% de los casos las personas hacen cuadros leves. Para hacer una comparación, esta píldora seria algo así como el Tamiflu para la influenza”, indica Geffner.

“El propósito del estudio que se está llevando a cabo es determinar si PF-07321332 [que es la denominación de la píldora] es segura y efectiva para el tratamiento de adultos no hospitalizados que están enfermos con Covid-19 y tienen al menos una condición médica característica o subyacente, como hipertensión, obesidad y diabetes, asociada con un mayor riesgo de desarrollar una enfermedad grave por Covid-19. En las etapas iniciales de investigación, el compuesto PF-07321332 ha demostrado una potente actividad antiviral in vitro contra el SARS-CoV-2, así como actividad contra otros coronavirus, lo que sugiere un potencial para su uso en el tratamiento de COVID-19, así como para abordar futuras amenazas de coronavirus. Actualmente, PF-07321332 se encuentra en estudio de fase 2/3″, indicaron fuentes de la empresa Pfizer a LA NACION.

“Es una droga que está en estudio con pacientes clínicos. Son drogas que inhiben una proteasa que necesita el virus para replicarse en las células. Pero no sabemos todavía si va a funcionar, se sabe que va a ser como profilaxis para gente que no tenga mucha inmunidad. Hoy en día todavía no hay un antiviral disponible que sea muy efectivo contra el coronavirus”, opina Martín Stryjewski, jefe de Internación de Cemic y miembro de la comisión directiva de la Sociedad Argentina de Infectología (SADI).

Además de las vacunas contra el coronavirus, los científicos están buscando nuevas maneras de inmunizar a la población
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Otro tratamiento que se popularizó luego de que el expresidente de Estados Unidos, Donald Trump, lo usara es el remdesivir, que ahora se está empezando a utilizar en la Argentina. Esa droga no está a la venta en farmacias, se aplica por vía intravenosa y está indicado para pacientes adultos y adolescentes de más de 12 años y que pesen, al menos, 40 kilogramos. También se puede recetar para aquellos que requieran oxígeno suplementario.

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“La Administración Nacional de Medicamentos, Alimentos y Tecnología Médica (Anmat) aprobó el registro del producto en noviembre de 2020 y a fines de abril comenzó su comercialización a partir de la aprobación del primer lote del medicamento antiviral remdesivir en nuestro país. Los datos de los estudios clínicos demuestran que puede reducir en cinco días el tiempo de recuperación de los pacientes hospitalizados en comparación con el placebo. También demostraron que el antiviral tiene un mayor beneficio cuando es utilizado en pacientes moderadamente enfermos en etapas tempranas de la progresión de la enfermedad, antes de la necesidad de la ventilación mecánica. Los estudios demostraron que reduce en un 87% el riesgo de desarrollar cuadros graves”, indicaron a este medio fuentes de Gilead Argentina, la empresa bioquímica que fabrica el remdesivir.

“El remdesivir fue aprobada por Estados Unidos, hubo un estudio en pacientes hospitalizados en donde disminuía cinco días la internación, en comparación a los que se les aplicó placebo. Ayuda a que la enfermedad clínica mejore mas rápido, pero no ayuda a disminuir la mortalidad. Los antivirales servirían en la primera semana de la enfermedad, que es donde hay replicación viral, y muchos de los pacientes que llegan al hospital ya pasaron la ventana de tiempo en donde esa droga podría ser de utilidad. Además es muy costosa para el sistema de salud”, argumenta Stryjewski.

Para la prevención

En cuanto a la prevención de la enfermedad, también se están probando sustancias y transformando las vacunas tal como se conocen actualmente. En junio pasado, Rusia modificó la Sputnik V, que es un antígeno que se inyecta en dos dosis, en un aerosol nasal pensado para chicos de ocho a 12 años. Alexander Gintsburg, quien dirige el Instituto Gamaleya, dijo que el aerosol para niños usa la misma vacuna, solo que en lugar de una aguja, se coloca una boquilla. “Estamos inoculando a nuestros pequeños por vía nasal, solo estamos administrando la misma vacuna como un aerosol nasal”, informó la agencia de noticias TASS, sin dar mayores precisiones sobre el estudio que llevan a cabo.

Sobre este desarrollo, Geffner resalta que cada vez hay más estudios vinculados a vacunas aerosolizadas. Esto, según describe el especialista, puede traer mayores ventajas para generar anticuerpos al nivel de las mucosas, lo que, con mayor eficacia, podría evitar los cuadros leves.

“El spray nasal es una adecuación de la vacuna que se da por vía inhalatoria. Por supuesto, tendrán que publicar los resultados antes de que se empiece a usar en otros países. Esto puede tener ciertas ventajas. Por ejemplo, cuando hablamos de enfermedad severa, hablamos de enfermedad de pulmón. Todas las vacunas que tenemos ahora son muy eficaces para protegernos de un cuadro grave, pero sí es posible que te contagiés y atravesés un cuadro leve. Por eso, las vacunas que se dan en forma inhalatoria podrían ser más efectivas para prevenir los contagios, porque generarían más anticuerpos a nivel de las mucosas”, argumenta Geffner.

“Es un spray nasal. Datos no conozco ninguno. La formulación de spray es un enfoque interesante del problema, pero no puedo opinar sin datos”, agrega Stryjewski.

Otra sustancia que podría ser utilizada, también en spray para prevenir contagios, es la carragenina, que adquirió el interés de la industria farmacéutica hace muchos años por su efecto antiviral. Este producto, que es de bajo costo y cuenta con la aprobación de la Anmat, mostró resultados alentadores para prevenir contagios de coronavirus en un 80%. Sin embargo, los estudios aún no fueron publicados en una revista científica.

“Inhibe la unión del virus con las células. Hicieron un primer estudio y los resultados fueron interesantes para prevenir la infección. El problema es que habría que aplicarlo dos veces por día, lo que sería incómodo”, opina Geffner.

“El estudio que se hizo fue como spray nasal que tendría que aplicarse cuatro veces por día. Pero falta información sobre su potencial uso. Por ahora, no hay mejor profilaxis que las vacunas”, concluye Stryjewski.

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