Alibeth Suárez demuestra que los sueños sí se cumplen

·8  min de lectura

Alibeth Suárez llegó a Florida Central de su natal Caracas, Venezuela en busca de poder continuar ejerciendo su trabajo como periodista de una manera democrática, imparcial y en la cual su vida no estuviese en riesgo, “solo por reportar la verdad”.

En el 2015 se relocalizó al Estado del Sol “sin nada, solo sueños de poder vivir libremente ejerciendo una profesión que me apasiona”, dijo en entrevista con El Sentinel Orlando. Sin embargo, el trayecto de Suárez para lograr una plaza como reportera de noticias no fue sencilla, pero tampoco imposible.

“Miro hacia atrás todo lo que he logrado, y de verdad que si no lo digo en voz alta a veces uno no se da cuenta. Siempre he trabajado fuerte, no importa el empleo que tenga. He hecho de todo”, dijo con su humilde sonrisa.

La venezolana de 29 años se escribe como una persona que vive con pasión, agradecimiento y honrando a Venezuela. “Esas son las tres palabras que mejor me describen”, dijo reconociendo que Dios ha sido su motor.

Esto es algo que se recuerda a diario mientras representa a los venezolanos e inmigrantes que tienen que salir de su país y no solo rehacer sus vidas, pero ser ejemplo para otros. “Pienso que uno no puede no se puede olvidar del país donde viene, y sobre todo cuando tengo a mi familia allí. Allí crecía, allí me formé profesionalmente. Me vine con mis maletas llenas de sueño, como siempre digo, con todo mi conocimiento de Venezuela para llegar aquí a aplicarlo”, sostuvo.

Hizo de todo hasta lograrlo

Su carisma y profesionalismo le han ganado el cariño de la comunidad en Florida Central donde ha laborado desde posiciones voluntarias con organizaciones locales, trabajos de traducción y portavoz en español hasta lograr un puesto en el sistema de bibliotecas del condado de Orange. Allí comenzó a realizar videos y a crear contenido para la comunidad y los medios locales en español. Esa oportunidad le cambió la vida.

Suárez agradece a figuras como William Díaz, líder comunitario en Florida Central, quien le dio una de sus primeras oportunidades en cubrir noticias en Florida.

Díaz recuerda que la conoció en mayo del 2018. Desde entonces supo que su camino era ser reportera en Orlando. Suárez fue la presentadora del evento de la Independencia de Venezuela ese año y Díaz dice que desde entonces, “hicimos un plan juntos y lo echamos a andar. Nos volvimos inseparables, discutíamos las estrategias, la afinidad y admiración era reciproca y eso estrechó los lazos de una sublime amistad, en poco tiempo me convertí en su mentor y me propuse proyectarla en los círculos periodísticos y políticos porque ella había comprobado que tenía la madera para triunfar”.

“De personalidad extrovertida, simpatiquísima y cariñosa, está dotada de grandes sentimientos familiares, hemos sido un equipo maravilloso, nos une un amor especial bajo un clima de mucho respeto y camaradería”, explicó.

Festejando sus logros, Díaz añadió que “sueño con el día en que pueda verte a través de una ranura, debajo de los reflectores triunfando como una super estrella del periodismo”.

Su trayectoria como periodista comenzó en Venezuela y tras cuatro años reportando en Caracas, Suárez pensó que al llegar a Estados Unidos podría retomar su carrera periodística, pero no fue así.

Suárez recuerda cómo comenzó a asistir a la biblioteca en ayuda de recursos que la ayudaran a aprender un segundo idioma. “No sabía nada de inglés, entendía algo básico que aprendí en Venezuela, pero con las clases en la biblioteca, con los recursos que hay allí, aprendí el idioma”, recordó.

Para ella la clave ha sido el atreverse y no sentirse avergonzada de las diferentes etapas que ha vivido. “Algunas personas llegan teniendo una profesión en su país, y claro que eso es lo que uno quiere hacer, pero a veces no es tan fácil. A veces toca cambiar de profesión por completo o temporeramente como hice yo. Es cuestión de seguir con la cabeza en alto, seguir orgullosos de que damos nuestro 100% y seguir hacia adelante”, dijo con la voz entrecortada.

“Yo pensé, ‘bueno voy a llegar y voy a tener las posibilidades de hacer otra vez mi carrera rápidamente. Y fíjate, seis años después fue que lo pude lograr”. Suárez describe a su generación en Venezuela como “una generación de sueños frustrados porque era imposible poder ejercer una profesión digna y tener una casa, ejercer una profesión digna y tener seguridad, ejercer una profesión digna y tener una familia. Era muy difícil todo en ese momento. Mi trabajo se hacía cada vez más complicado”, lamentó.

Al llegar a Florida, buscaba, más que todo, seguridad. “Yo trabajaría en lo que fuera. Trabajo es trabajo siempre que sea algo digno. Gracias a Dios ahora literal siento que vivo un sueño”.

Así de trabajar en tiendas por departamento, y hacer cuanto “contratito me aparecía”, en junio de este año volvió, de manera oficial, a las cámaras de noticias. “Quiero contarles que oficialmente soy parte del gran equipo de #Telenoticias31. Gracias a Dios y a la familia de NBCUniversal y Telemundo por darme la oportunidad de regresar al periodismo. Anhelaba mucho que llegara este día. Fue un camino largo, de arduo trabajo y sacrificios, pero que me ha llenado de grandes aprendizajes y satisfacciones”, publicó emocionada en sus redes sociales.

Agradecida por el apoyo de su familia, prometida y seres queridos Suárez alentó a otros a que “aun cuando los obstáculos surjan en el camino, sigue adelante pues por el camino del bien Dios siempre está contigo”. Sobre cómo llegó a la pantalla chica de las noticias, confesó que “no fue fácil. Solicité varias veces, y nunca dejé que los “no” me quitaran la ilusión. Hice cuanto proyecto me asignaban, hasta que finalmente, se dio la plaza”, sotuvo.

La venezolana asegura que ser una persona genuina dentro y fuera de su trabajo la distingue. Así celebró recientemente su compromiso y luego su boda con su pareja Brennan Philbin, quien irónicamente solo habla inglés. “¿Quién diría que yo que no sabía inglés iba a acabar con alguien que ahora aprende español?”, dijo entre risas.

Philbin dijo que puede que no entienda todo lo que Suárez reporta, pero conoce su pasión y entrega por la comunidad y por su trabajo. “Ella siempre da el 100%, se entrega por completo a lo que hace y nunca se ha dado por vencida”, sostuvo.

Esa pasión por ayudar a la comunidad hispana a comprender los recursos de la biblioteca y su importancia, su trabajo como coordinadora de medios de Casa De Venezuela, conductora del programa de radio “Portada” y su paso por la oficina del tasador de propiedades del condado de Orange la llevaron a ser reconocida en el 2019 por el congresista Darren Soto durante el Mes de la Herencia Hispana con el Congressional Record United States of America.

“Ella me da esperanza y me demuestra que todo lo que nos proponemos lo podemos lograr”, dijo su esposa.

Reunida con su madre

Al otro lado de la sala donde se realizaba la entrevista, su madre, Alida Galindo, aguantaba las lágrimas. “Es que me emociono de ver dónde está ahora”, dijo mientras se secaba las lágrimas.

Sosteniendo su mano, Suárez le recordó que gracias a ella nunca se dio por vencida. “Yo hablo con ella todos los días mientras está en Venezuela y cuando yo dudaba de mí, ella siempre me aseguraba que yo podía’, dijo.

Su madre acentuaba con la cabeza y confirmó que “yo nunca tuve dudas. Yo siempre le decía ‘hija tu lo vas a lograr. Le daba ánimos porque no es fácil no verla. Solo le hablaba por teléfono y que un hijo se separe de uno, es difícil”, pero pese a ese dolor de tenerla lejos, siempre apoyó su vida en Florida.

Describiendo qué es lo que más orgullo le causa de la carrera y la vida que ha forjado su hija, dijo que “su fortaleza, sus ganas de salir adelante, sus ganas de ser ejemplo para todas esas personas que en Venezuela se quedaron sin cumplir su sueño, tener una profesión. Muchos están frustrados. Ella como joven venezolana es ejemplo para muchos jóvenes y los jóvenes de su familia porque somos una familia muy grande y todos los niños y jóvenes de allá la tienen como wow [como un ejemplo]”.

Para Galindo no es fácil el estar lejos de su hija, pero tiene un nieto en Venezuela que dice que no puede abandonar. “Tengo el corazón partido en dos. Quiero estar con las dos, pero allá me necesitan más”, dijo.

Hacía años, incluso antes de la pandemia, que no se veían. Así recuerda cómo preparó las maletas para su viaje a Florida y “lloraba de la emoción. Por Ali hago lo que sea. Por Ali, todo”, sostuvo.

Preocupada por viajar por primera vez sola y en medio de una pandemia, dijo que la emoción de verla y darle ese primer abrazo le dieron las fuerzas. “Todo me daba de la emoción”, dijo Galindo, quien es sobreviviente de cáncer. “Estar con ella, aunque sea estos meses, es mágico”.

Suárez dice que continúa “viviendo un sueño. Vivo feliz de demostrarle a otros que los sueños sí se pueden cumplir. Mientras continúo aquí con mi pareja, sirviendo a la comunidad, ruego a diario porque la situación en mi Venezuela mejore y que en algún momento pueda estar con toda mi familia, en libertad, viviendo esta democracia”, dijo.

Nuestro objetivo es crear un lugar seguro y atractivo para que los usuarios se conecten en relación con sus intereses. Para mejorar la experiencia de nuestra comunidad, suspenderemos temporalmente los comentarios en los artículos.