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Alfonso Dosal alza la voz contra machismo y abusos

CIUDAD DE MÉXICO, febrero 18 (EL UNIVERSAL).- Sin filtros, los abusos que hay en la industria del entretenimiento, en donde las mujeres son la parte más afectada, se desvelarán en el filme "Un actor malo", ahora en posproducción.

Alfonso Dosal, quien ha formado parte de "Narcos: México" y "3 idiotas", y que ahora en esta aventura comparte protagónico con Fiona Palomo ("¡Qué despadre!"), alerta sobre la necesidad de abundar en el tema.

"Vamos a hablar de los abusos del sistema en el mundo del entretenimiento. Hay muchos y en todos lados, desde sutilezas de machismo hasta, y eso hace muy cabrón todo, el que si eres blanco, moreno, gordo, alto, te cataloguen, que si eres mujer eres tal o cual, y justo estamos tratando de representar eso", adelanta.

"Y es cómo este sistema funciona desde lugares muy extraños y sino hablamos de ellos, todo se carga sobre las mujeres que sin quienes han vivido los abusos. Ella son las que están haciendo una revolución, mientras nosotros nos estamos haciendo bien pendejos", subraya.

Un actor malo es dirigida por Jorge Cuchí, quien debutó el año pasado con 50 o dos ballenas se encuentran en la playa, un drama basado en los retos de redes sociales que causaron el suicidio de más de 100 niños en Rusia, hace casi una década.

En su momento, el cineasta reveló a EL UNIVERSAL que todo sucede en un set y, en algún momento, el personaje de Fiona acusa al de Alfonso de acoso. Tultitlán, en el Estado de México, fue la locación principal de esta cinta donde también actuán Ana Karina Guevara ("La bellas y las bestias") y Gerardo Trejoluna (Hidalgo, la historia jamás contada).

Por ahora Dosal espera el próximo día 23 para ver en salas el filme de terror "Huesera", ópera prima de Michelle Garza Cervera, ganador en Sitges, máximo festival de cine de género.

La historia es una visión especial sobre la maternidad. Sigue la historia de Valeria, una joven que por largo tiempo ha deseado quedar embarazada y cuando por fin lo logra, comienza a recibir la visita de una extraña presencia.

Dosal interpreta a un hombre que no se da cuenta de la violencia que ejerce: "Me tocó abordar mi parte de personaje masculino y no meterme en el discurso de ellas. Lo que sí me tocó es lograr que todos como hombres nos identificáramos: en cuanto nos pintan un macho, nosotros pintamos raya diciendo que no lo somos y ya", detalla.