Alerta en Centroamérica: el huracán Iota podría alcanzar la categoría 5

LA NACION
·3  min de lectura

MANAGUA.- A pocos días del paso del huracán Eta, hoy Centroamérica amaneció en alerta por los fuertes vientos de Iota, que avanza por el oeste del Caribe convertida en una peligrosatormenta de categoría 4. Los meteorólogos advirtieron que podría fortalecerse aún más y alcanzar la categoría 5 para cuando toque tierra.

En este contexto, las autoridades de Nicaragua y Honduras habían ordenado evacuaciones cerca de la frontera entre ambos países, el lugar probable en que tocará tierra. Iota anoche ganó fuerza con rapidez y esta mañana el Centro Nacional de Huracanes de Estados Unidos advirtió que llegaría al territorio continental por la noche, con vientos máximos sostenidos de 230 kilómetros por hora.

Un laboratorio alemán pronostica que la normalidad volverá dentro de un año, siempre que haya una vacunación masiva

Temprano su centro estaba unos 275 kilómetros al sureste de Cabo Gracias a Dios, en la frontera, y avanzaba hacia el oeste. Esta es 30ma tormenta con nombre de esta temporada de huracanes del Atlántico. La rápida sucesión de huracanes atrajo la atención al cambio climático, que según los científicos causa tormentas más húmedas, fuertes y destructivas.

En Honduras, las evacuaciones obligatorias comenzaron antes del fin de semana y para el domingo por la tarde se informó de 63.500 personas en 379 refugios sólo en la zona norteña, aunque todo el país estaba en alerta. Por su parte las autoridades nicaragüenses dijeron que para última hora de la tarde del domingo, unas 1500 personas, casi la mitad de ellas niños, habían sido evacuadas de zonas de baja altitud en el nordeste del país, incluidos todos los habitantes de Cayo Misquitos. En la zona había 83.000 personas en peligro.

El domingo en la noche comenzaron a registrarse fuertes vientos y lluvias en Bilwi, una localidad costera de Nicaragua en la que los habitantes acudieron a los mercados y ferreterías para abastecerse de cubiertas de plástico, clavos y otros materiales para reforzar sus viviendas, de la misma forma en que lo hicieron cuando el huracán Eta azotó el 3 de noviembre.

La televisión local mostró a personas siendo evacuadas en balsas de madera con niños pequeños, perros y gallinas. "He tomado medidas, como desramar los pocos árboles que dejó Eta", contó Yasser López, un empleado de una gasolinera de Bilwi. "El pánico está latente" porque dicen que "es más potente que el primero", añadió. Además David Patersón, vecino de una zona baja proclive a las inundaciones, buscó resguardo en casa de familiares porque en los refugios aún están los damnificados por Eta.

Miles de indígenas de las comunidades del Caribe Norte de Nicaragua permanecían hacinados en albergues improvisados en centros de enseñanza de Bilwi, donde eran evacuados por la fuerza naval, mientras las lluvias se intensifican. En este marco las empresas del servicio de televisión comenzaron a retirar los cables para evitar que caigan con los vientos del ciclón y la compañía eléctrica anunció que suspenderá el servicio.

Mientras tantos desde el gobierno advirtieron que el riesgo era elevado debido a que Iota posiblemente toque tierra en las mismas zonas en donde las lluvias torrenciales de Eta dejaron el suelo saturado, volviendo el terreno más propenso a aludes e inundaciones.

Eta impactó Nicaragua como un huracán de categoría 4 y provocó la muerte de al menos a 120 personas luego de que las lluvias torrenciales desataron inundaciones y deslaves en partes de México y Centroamérica. Después pasó por Cuba, los cayos de Florida y el Golfo de México antes de volver a tocar tierra cerca de Cayo Cedar, Florida, y avanzar por ese estado y las Carolinas.

Ahora se espera que Iota descargue entre 20 y 40 centímetros de agua con sus lluvias en el noreste de Nicaragua, Honduras, Guatemala y el sur de Belice. Además, Costa Rica y Panamá podrían sufrir inundaciones.

Agencias AP y AFP