Alejandra consiguió la amnistía tras pasar 7 años en la cárcel

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ALMOLOYA DE JUÁREZ, Méx., julio 16 (EL UNIVERSAL).- Tras siete años recluida en el penal de Almoloya de Juárez, Santiaguito, Alejandra Arriaga Romero quedó en libertad a través de la amnistía, ella fue sentenciada a 40 años de prisión por el delito de homicidio en contra de su esposo, pese a que fue en defensa propia, al defenderse de una golpiza y una violación.

Con una enorme sonrisa y abrazada de sus hijos, Alejandra dijo que nunca perdió la fe, sobre todo en días recientes cuando la visitó la Comisión de Derechos Humanos estatal (Codhem). El papá de Alejandra, Roberto Martínez, dijo que a través de la organización Presunción de Inocencia lograron ingresar la solicitud de amnistía, y fue la presidenta de la Codhem, Myrna García Morón, quien impulsó la liberación.

De acuerdo con el expediente, la mujer de 44 años de edad, vivió 14 años de humillaciones, golpes, vejaciones y maltrato solo por ser mujer. Su esposo, quien fue militar, la agredió física, sexual y verbalmente, a ella y a sus hijos.

El 31 de mayo del 2015, ella misma se presentó a la Agencia del Ministerio Público para narrar cómo habían sucedido los hechos, pues vivía violencia intrafamiliar desde que se casó con el exmilitar retirado que por celos la humillaba, le propinaba golpizas, la violentaba sexual y psicológicamente.

Ese día, aproximadamente a las 21:30 horas fue agredida por José Ángel "N", quien llegó con un cuchillo en la mano amenazándola de muerte, Alejandra se defendió, sacó del buró una pistola vieja que no funcionaba, pero que nunca accionó. Al ver que se acercaba para agredirla, ella le aventó el arma, que al caer se disparó y privó de la vida a su esposo.

Horas antes, José Ángel "N" quiso obligarla a sostener relaciones sexuales bajo el argumento de que para eso era su esposa, ella se resistió porque se encontraba en su periodo menstrual, el agresor se acababa de bañar y estaba semidesnudo cuando la ofendió y discriminó, tanto, que Alejandra quiso mostrarle el sangrando para confirmar que su dicho era verdad.

Ella relató que su vida fue así por 14 años que estuvieron casados. Él la golpeaba y también a sus hijos, le temían porque el agresor tenía en el interior de la casa diversas armas de fuego escondidas, incluso debajo de la cama, mismas que fueron localizadas por la policía cuando catearon el domicilio.

De acuerdo con los testimonios de la familia de Alejandra, principalmente el de su madre Raquel, su yerno era duro de tratar y por ello se alejaron de su hija. Relataron que cuando el exmilitar la golpeaba, le colocaba almohadas para asfixiarla y, los niños huían, se refugiaban para no ser lastimados.

La Comisión de Derechos Humanos del Estado de México promovió la amnistía de la mujer, tras considerar que la autoridad responsable violó sus derechos humanos, primero el Ministerio Público, pues la propia Alejandra llamó al ver que no llegaba la ambulancia y, en reiteradas ocasiones solicitó ayuda a las patrullas que hacían rondines en el poblado de Santa María Totoltepec en el Municipio de Toluca.

Además, la Comisión consideró que la autoridad judicial violó sus derechos, pues en ningún momento fue investigado el hecho con los protocolos de homicidio, ni consideradas las denuncias de la mujer, sobre la violencia que enfrentaban ella y sus hijos.

"Este momento es muy importante para mi, pues representa una segunda oportunidad de vida, estoy muy contenta y doy gracias a Dios porque les dio fuerza a mis padres para luchar por mi libertad. Gracias a todas las personas que estuvieron atrás de mi caso", expresó Alejandra, luego de ser notificada que quedaba en libertad.

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