Por qué se aleja la amenaza de escasez de energía en Europa

REUTERS/Gleb Garanich

Los precios europeos del gas siguen desplomándose en los mercados. El 16 de enero cayó por debajo de los 60 euros por megavatio hora. Es un alivio para los europeos. Pero, ¿han ganado la guerra energética lanzada por Vladimir Putin?

El jefe del Kremlin, como la mayoría de los expertos occidentales, había pronosticado lo peor para este invierno boreal. Al cerrar las válvulas de Nord Stream, el gasoducto ruso que abastece a Europa, especialmente a Alemania, Vladimir Putin quiso imaginarse a los europeos temblando y divididos por Ucrania.

Sin embargo, pese a los pronósticos, las reservas europeas de gas están ahora en su punto más alto. Con un 80% de ocupación a principios de 2023, la situación es mucho mejor que hace un año, en vísperas de la ofensiva rusa en Ucrania. Y la presión sobre los mercados ha disminuido. El precio del gas holandés, de referencia en Europa, ha vuelto a su nivel de septiembre de 2021, tras haber caído un 25% en un año.

El buen tiempo jugó a favor de los europeos

Pero esto no lo explica todo. Los europeos, tanto ciudadanos como autoridades locales y empresas, también han hecho grandes esfuerzos por reducir su consumo. Las industrias muy dependientes de la electricidad han sufrido, sus resultados se han resentido, pero en general el sector ha conseguido ahorrar energía sin dejar de aumentar su producción.


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